Si yo cambio, todo cambia: 5 pasos para programar tu subconsciente

Valeria Sabater·
21 Julio, 2020
Aunque no podamos controlar el subconsciente, sí podemos lograr educarlo para que nos guíe a través de las intuiciones a un presente en el que vivir en plenitud.

Cuando nombramos la palabra subconsciente, es posible que al poco la asociemos con las teorías clásicas del psicoanálisis. Ahora bien, algo que deberíamos tener en cuenta es que, precisamente, esta parte de la mente es la que actúa como motor de muchos de nuestros actos, reacciones e interacciones con todo lo que nos rodea.

Por ejemplo, cuando nos presentan a una persona, por ejemplo, no tardamos demasiado en hacer una rapidísima valoración sobre si nos agrada o no. También cuando bajamos las escaleras y damos un traspiés, solemos reaccionar al segundo para no perder el equilibrio.

Son muchas las cosas que hacemos de forma automática, respuestas que damos sin que pasen por el filtro de un análisis racional. Es decir, son muchos los comportamientos regidos por la estructura subconsciente.

¿Y si te dijéramos que hay un modo de introducirnos en este arcón privado del cerebro para conocerlo mejor y controlarlo? Lograrlo sería un modo sensacional de actuar con más acierto, de dejar a un lado los miedos, y así ser personas más libres, plenas y felices.

El subconsciente: el piloto automático de la mente

Nada de lo que se halla en el inconsciente es casual o arbitrario. El inconsciente alberga la esencia de todo lo vivido, visto y sentido. Es una especie de “cajón desastre” donde se custodia la brújula de nuestro ser y todo lo que nos ha ocurrido.

A su vez, todo lo vivido deja en nosotros una huella emocional, en función de la forma en que lo hayamos procesado. Eso hará, por ejemplo, que construyamos determinadas asociaciones más o menos acertadas en base a hechos experimentados:

  • Las personas que miran a los ojos son de fiar porque mi madre me miraba así.
  • Los hombres que rehuyen mirarte cuando les hablas son peligrosos, porque mi primer novio actuaba así y me hizo mucho daño.

Cada hecho por el que hemos pasado deja una marca en el inconsciente. Así, es común que interpretemos la realidad según esa información que tenemos guardada.

Por su parte, el inconsciente es quien nos permite dar respuestas rápidas en momentos en los que no hay tiempo para pensar las cosas. Por ejemplo: “¿Debo decir que sí a esta oferta de trabajo?, ¿es recomendable que le dé mi teléfono a esta nueva amiga?, ¿Qué camino tomo, el de la izquierda o el de la derecha?”

¿De qué nos puede servir “programar” el subconsciente?

Mujer que quiere programar su subconsciente.

Programar el subconsciente es útil para conocernos mejor a nosotros mismos, corregir malos hábitos (dejar de fumar, ser un poco más valientes, dejar de tener miedo a intentar esto o aquello, no estar tan determinados por las opiniones ajenas…) y también para crear una realidad más ajustada a nuestros deseos.

Programar el subconsciente nos puede ayudar a convertirnos en la persona que de verdad deseamos ser.

Antes de programar el subconsciente debemos saber qué hay en él

La idea es sencilla: nadie puede cambiar la decoración de una casa si no sabe primero qué hay en ese hogar. Lo más común es que existan habitaciones oscuras en las que hace mucho tiempo que no entra la luz, espacios donde se esconden miedos y pensamientos limitantes que nos impiden ser felices.

Por tanto, es vital conocer primero qué áreas problemáticas hay en el subconsciente para poder sanarlas. Para lograrlo, es necesario que hagamos lo siguiente.

Formas de conectar con el subconsciente

  • Atender a las intuiciones. Las corazonadas, en realidad, son mensajes que envía el subconsciente a la mente consciente. Por tanto, son informaciones que nos dan una pista sobre lo que hay en él, sobre lo que quiere decirnos.
  • Llevar un diario de sueños. Coloca una libreta al lado de la mesilla de noche y escribe en ella cada sueño. Hazlo en cuanto te despiertes, antes de que el olvido se lo lleve. Más tarde, analízalo y pregúntate qué puede significar.
  • Practicar la meditación. Busca un instante de calma en tu día para dedicarlo a meditar. Incluso sólo media hora, la cuestión es poder conectar contigo.
  • Pintar mandalas. Es un modo de centrarnos en el aquí y ahora para conectar también con nosotros mismos.
  • Escribir, llevar un diario personal. Apunta en él tus pensamientos, tus recuerdos, tus emociones… Es un forma de crear una arquitectura literaria donde se desprenda tu esencia y, a su vez, parte de tu subconsciente.

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5 pasos para programar el subconsciente

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Es importante que antes hayamos trabajado bien el paso anterior, el autoconocimiento. Solo cuando hallamos encontrado nuestras debilidades, podremos iniciar el proceso interior de cambio.

A su vez, es necesario recordar un aspecto clave: debemos ser constantes. Estos ejercicios deben practicarse a diario y contar con nuestra paciencia. Los cambios no llegan en una semana o un mes.

Toma nota ahora de qué tareas puedes llevar a cabo.

1. Visualiza

Practica cada día la visualización. Imagínate a ti mismo en el interior de un coche. Tú llevas el control, tú llevas el volante y sabes muy bien dónde debes llegar.

  • Sientes un viento relajante en el rostro y, en el horizonte, asoma un sereno amanecer que te llena de ilusiones y esperanzas.
  • En ese punto del horizonte están tus objetivos y tú te diriges hacia ellos con seguridad y sin miedo. Nada te lo impide.

2. Usa sugestiones positivas que te den poder

Crea frases que te sean de utilidad: yo merezco ser feliz y nada va a poder conmigo. Los peores enemigos están en mi mente y ya los he vencido. Repite estas afirmaciones a menudo, en especial, antes de acostarte.

3. Vive el “aquí y ahora”

Debes estar conectado con lo que acontece en el presente. Si focalizas tu atención en el pasado o en el futuro, tu subconsciente te estará traicionando, porque es en el aquí y ahora donde se abren todas las oportunidades.

4. Haz una cosa cada vez

Evita el multitasking o hacer varias tareas al mismo tiempo. El estrés que genera querer hacer cien cosas a la vez se alza como un enemigo de nuestra paz interior.

Aprende a fluir con cada cosa que haces en el momento presente, es ahí donde debes focalizar toda tu energía.

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5. Detén los pensamientos errantes

Tienes un objetivo en mente: ser feliz, ser tú mismo, convertirse en la persona que de verdad deseas.

¿Sabes quién te puede impedir lograrlo? Tú mismo con tus pensamientos errantes, con el yo no puedo porque fracasé en el pasado, yo no me atrevo porque, seguramente, acabaré defraudando a alguien.

Evita la mente errática y deja que un subconsciente más seguro, más maduro y con mayor poder te dirija allá donde quieras llegar.

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