Si yo cambio, todo cambia: 5 pasos para programar tu subconsciente

Aunque no podamos controlar el subconsciente, sí podemos lograr educarlo para que nos guíe a través de las intuiciones a un presente en el que vivir en plenitud

Cuando nombramos la palabra “subconsciente”, al poco nos vienen a la mente muchas de las clásicas teorías del psicoanálisis.

Ahora bien, algo que deberíamos tener en cuenta es que es precisamente esta parte de nuestra mente la que actúa como motor de muchos de nuestros actos, reacciones e interacciones con todo lo que nos rodea. Por ejemplo:

  • Cuando nos presentan a una persona, por ejemplo, no tardamos demasiado en hacer una rapidísima valoración sobre si nos agrada o no.
  • Cuando bajamos las escaleras y damos un traspiés, solemos reaccionar al segundo para no perder el equilibrio.

Son muchas las cosas que hacemos de forma automática, respuestas que damos sin que pasen por el filtro de un análisis racional. Es decir, son muchos los comportamientos que rige la estructura subconsciente.

¿Y si te dijéramos que hay un modo de introducirnos en este arcón privado de nuestro cerebro para conocerlo mejor y controlarlo?  

Lograrlo sería un modo sensacional de actuar con más acierto, de dejar a un lado los miedos, de ser personas más libres, plenas y felices.

Hoy, en nuestro espacio, te hablamos de ello.

El subconsciente: el piloto automático de la mente

Nada de lo que se halla en el inconsciente es casual o arbitrario. El inconsciente alberga la esencia de todo lo vivido, visto y sentido.

Es una especie de “cajón desastre” donde se custodia la brújula de nuestro ser y todo lo que nos ha ocurrido.

A su vez, todo lo vivido deja en nosotros una huella emocional, en función de la forma en que lo hayamos procesado.

Eso hará, por ejemplo, que construyamos determinadas asociaciones más o menos acertadas en base a hechos experimentados:

  • “Las personas que miran a los ojos son de fiar porque mi madre me miraba así”
  • “Los hombres que rehuyen mirarte cuando les hablas son peligrosos, porque mi primer novio actuaba así y me hizo mucho daño”.

Cada hecho por el que hemos pasado deja una marca en nuestro inconsciente. Así, es común que interpretemos nuestra realidad según esa información guardada.

Por su parte, el inconsciente es quien nos permite dar respuestas rápidas en momentos en los que no hay tiempo para pensar las cosas. Por ejemplo: “¿Debo decir que sí a esta oferta de trabajo?”, “¿es recomendable que le dé mi teléfono a esta nueva amiga?”, “¿Qué camino tomo, el de la izquierda o el de la derecha?”

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¿De qué nos puede servir “programar” el subconsciente?emocionalmente inteligentes

  • Conocernos mejor a nosotros mismos.
  • Corregir malos hábitos (dejar de fumar, ser un poco más valientes, dejar de tener miedo, no estar tan determinados por las opiniones ajenas…).
  • Crear una realidad más ajustada a nuestros deseos.

Programar el subconsciente nos puede ayudar a convertirnos en la persona que de verdad deseamos ser.

Antes de programar tu subconsciente debes saber qué hay en él

La idea es sencilla: nadie puede cambiar la decoración de una casa si no sabe primero qué hay en ese hogar. Lo más común es que existan habitaciones oscuras donde hace mucho tiempo que no entra la luz. Se trata de espacios donde se esconden nuestros miedos y pensamientos limitantes, los que nos impiden ser felices.

Es vital, por tanto, conocer primero qué áreas problemáticas hay en nuestro subconsciente para poder sanarlas.

Para lograrlo, es necesario que hagamos lo siguiente. Te será de gran utilidad.

Aprende a conectar con tu subconsciente

demencia cerebro

  • Atiende tus intuiciones. Las corazonadas, en realidad, son mensajes que envía el subconsciente a la mente consciente. Por tanto, son informaciones que nos dan una pista sobre lo que hay en él, sobre lo que quiere decirnos.
  • Lleva un diario de sueños. Coloca una libreta al lado de la mesilla de noche y escribe en ella cada sueño. Hazlo en cuanto te despiertes, antes de que el olvido se lo lleve. Más tarde, analízalo y pregúntate qué puede significar.
  • Practica la meditación. Busca un instante de calma en tu día para dedicarlo a meditar. Incluso sólo media hora, la cuestión es poder conectar contigo.
  • Pinta mandalas. Es un modo de centrarnos en el aquí y ahora para conectar también con nosotros mismos.
  • Escribe, lleva un diario personal. Apunta en él tus pensamientos, tus recuerdos, tus emociones… Es un forma de crear una arquitectura literaria donde se desprenda tu esencia y, a su vez, parte de tu subconsciente.

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5 pasos para programar tu subconsciente

Es importante que antes hayamos trabajado bien el paso anterior, el autoconocimiento.

Solo cuando hallamos encontrado nuestras debilidades, podremos iniciar el proceso interior de cambio.

A su vez, es necesario recordar un aspecto clave: debemos ser constantes. Estos ejercicios deben practicarse a diario y contar con nuestra paciencia. Los cambios no llegan en una semana o un mes.

Toma nota ahora de qué tareas debemos llevar a cabo.

1. Visualiza

Practicaremos cada día la visualización. Imagínate a ti mismo en el interior de un coche. Tú llevas el control, tú llevas el volante y sabes muy bien dónde debes llegar.

  • Sientes un viento relajante en el rostro y, en el horizonte, asoma un sereno amanecer que te llena de ilusiones y esperanzas.
  • En ese punto del horizonte están tus objetivos y tú te diriges hacia ellos con seguridad y sin miedo. Nada te lo impide.

2. Usa sugestiones positivas que te den poder

Crea frases que te sean de utilidad: “Yo merezco ser feliz y nada va a poder conmigo. Los peores enemigos están en mi mente y ya los he vencido”.
Repite estas afirmaciones a menudo, en especial, antes de acostarte.

3. Vive el “aquí y ahora”

Debes estar conectado con lo que acontece en el presente. Si focalizas tu atención en el pasado o en el futuro, tu subconsciente te estará traicionando, porque es en el aquí y ahora donde se abren todas las oportunidades.

4. Realiza una cosa cada vez

Evita la multitarea. El estrés de hacer cien cosas a la vez se alza como un enemigo de nuestra paz interior.
Aprende a fluir con cada cosa que haces en el momento presente, es ahí donde debes focalizar toda tu energía.

5. Detén los pensamientos errantes

subconsciente

Tienes un objetivo en mente: ser feliz, ser tú mismo, convertirse en la persona que de verdad deseas.

¿Sabes quién te puede impedir lograrlo? Tú mismo con tus pensamientos errantes, con el “yo no puedo porque fracasé en el pasado”, “yo no me atrevo porque, seguramente, acabaré defraudando a alguien”.

Evita la mente errática y deja que un subconsciente más seguro, más maduro y con mayor poder te dirija allá donde quieras llegar.

 

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  •  Henri F. Ellenberger, The Discovery of the Unconscious (1970)
  • Laplanche, Jean & Jean-Bertrand Pontalis (1967). Diccionario de Psicoanálisis, Paidós, B. Aires 9ª. Edición 2007, p. 414
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