Recomendaciones frente a los cambios asociados a la menopausia

Maria 31 enero, 2013
Una opción muy saludable para aliviar los sofocos y otros síntomas relacionados es practicar deporte, en la medida de nuestras posibilidades. Asimismo debemos saber reconocer sus posibles desencadenantes, para poder evitarlos

La menopausia es una etapa de la vida de las mujeres en que se producen muchos cambios. Algunos de ellos se manifestarán a más largo plazo o serán menos perceptibles, pero otros tendrán un efecto más inmediato o visible y pueden suponer alteraciones importantes en la vida diaria de la mujer.

Desde aquí vamos a intentar entender esos cambios que notamos en mayor medida en nuestro cuerpo y daros algunos consejos para que sean menos molestos y afecten poco a nuestra vida cotidiana.

Recomendaciones para controlar los sofocos

Los sofocos son uno de los síntomas más característicos y más incómodos de esta etapa. No existe un patrón de su frecuencia ni de cuándo o por qué factor desencadenante aparecen, pero si es verdad que son más habituales por las noches y, por supuesto, en la época estival.

La única forma de evitarlos o, por lo menos, de disminuir su frecuencia es detectando que factores hacen que aparezcan y evitarlos. Los más habituales son las bebidas o comidas calientes, alcohol, tabaco y bebidas con cafeína.

Durante la noche son más frecuentes, por ello se recomienda usar prendas para dormir y ropa de cama de algodón o lino y dormir en camas anchas si se hace acompañada. Si tenemos la posibilidad de regular la temperatura de la habitación, intentaremos mantenerla un poco más baja de lo habitual.

Cuando aparecen, una forma de aliviarlos es ponerse una toalla fría y húmeda en el cuello.

Si son muy frecuentes durante la noche, pueden provocar insomnio y acrecentar otros síntomas como cansancio, irritabilidad, cambios de humor, etc. En este caso, se puede recurrir al médico para que recete algún producto que nos ayude a dormir.

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Efecto sobre las relaciones sexuales

Las relaciones sexuales también se ven afectadas con la menopausia, pues se puede notar sequedad vaginal que puede subsanarse con el uso de cremas lubricantes. La elasticidad vaginal disminuye haciendo que las relaciones sean más incómodas o incluso dolorosas, lo que unido a la disminución de la líbido puede hacer sentir rechazo hacia las prácticas sexuales.

En este punto es muy importante el diálogo con la pareja para adaptarse a la nueva situación y aprender a disfrutar juntos de nuevo en esta nueva etapa. Si se considera necesario, se puede recurrir a la ayuda de un sexólogo.

El aumento de peso y la redistribución de la grasa corporal suelen ser otros de los cambios que peor aceptan las mujeres, pudiendo afectar incluso a su estabilidad emocional, sobre todo si se suman otros problemas, como el cambio en las relaciones sexuales, citado antes.

Para contrarrestar el aumento de peso es indispensable una dieta equilibrada, con una baja ingesta de grasas y azúcares y practicar ejercicio de manera habitual.

Imagen cortesía de Cesar Cabrera y Auro

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