6 cambios que te pasan cuando te conviertes en padre

La intensidad del embarazo y la llegada de los hijos, no solo afecta a la mujer. El hombre también ve su vida cambiar. La paternidad les da un giro de 180 grados.

La confirmación del embarazo trastoca la vida, la mente y el cuerpo de la mujer. Igual ocurre con el hombre. Los cambios que supone la paternidad afectarán la mente, las relaciones, el estilo de vida y hasta la anatomía cuando te conviertes en padre.

Por su puesto, que esos cambios serán más notorios en aquellos hombres comprometidos y entusiasmados con el nuevo rol que significa la paternidad. Aquellos que marcan una distancia con los hijos, probablemente están muy lejos de ver sus vidas cambiar.

¿Qué cambia cuando te conviertes en padre?

Aunque los cambios que vive la mujer durante el embarazo son los más evidentes y los más estudiados, los hombres que inician el camino de convertirse en padres, también experimentan situaciones nuevas, tanto físicas, como emocionales. A continuación nuestra lista de 6 cambios que ocurren cuando te conviertes en padre.

1. Los niveles hormonales se modifican

La química hormonal del hombre también se ve afectada cuando se confirma la noticia del embarazo. Así lo demostró un estudio realizado con 225 parejas de padres, en Australia.

Cuando la pareja está embarazada, la testosterona, la hormona masculina por excelencia, desciende. Llega a su nivel más bajo las tres semanas previas al parto, puede bajar hasta un 33 por ciento menos de los niveles normales.

Por su parte, la prolactina aumenta hasta un 20 por ciento cuando te conviertes en padre. Esta hormona ayuda a que se desarrollen nuevos instintos  como agudizar el oído cuando el bebé llore, y a disminuir el instinto sexual durante los meses de gestación.

Te puede interesar: 6 beneficios de consumir aguacate en el embarazo

2. Aparece el “embarazo empático”

¿Pueden los hombres tener síntomas de embarazo?

A algunos padres primerizos les ocurre el llamado el síndrome de Couvade o “embarazo empático”. Los futuros padres aumentan de peso como si ellos también estuvieran embarazados, incluso dicen sentir síntomas como las nauseas, los mareos y hasta los populares antojos.

Este síndrome aparece aproximadamente al tercer mes de embarazo o cerca de la fecha de parto. La responsable de esta situación es, de nuevo, la prolactina que se eleva a niveles inéditos en el hombre.

3. Aumenta el estrés

Junto con la alegría, llega el estrés. El hombre se sumerge en sus pensamientos: le preocupa no sentirse capaz de sostener económica y emocionalmente a su pareja y a su bebé. Se abruma por no estar a la altura de las expectativas de su compañera, lo que puede afectar la relación de pareja o su productividad en el trabajo, por lo que se generará más estrés.

La psicóloga argentina Laura Gutman, en en libro “Maternidad y encuentro con la propia sombra”, advierte que el hombre vive su propio proceso de adaptación. Pasa de tener una relación recíproca con su pareja, en la que uno cuidaba del otro y ahora se prepara para ser el sostén de la madre y el bebé.

El estrés por la responsabilidad que se avecina y el ensimismamiento puede ser interpretado como falta de compromiso, pero ciertamente pocas veces se apoya o se le pregunta a un hombre sobre las emociones que lo embargan durante el embarazo.

4. Cambian las prioridades

A muchos padres, hombres y mujeres, les gusta creer que la llegada del bebé no les impedirá disfrutar de su estilo de vida, de compartir con las amistades y realizar sus propias actividades. Quiéranlo o no, la paternidad, y la maternidad, cambiarán sus prioridades.

Los futuros padres se preocuparán por cuidar del embarazo. Los malestares propios de la gestación alejarán a la pareja de muchos eventos y actividades. Los exigentes cuidados del recién nacido, lo harán en mayor medida.

La paternidad implica asumir sin miedo esas renuncias. Hay que entender que son parte del proceso de hacerse padres. Es normal que extrañen su círculo de amistades o las actividades que realizabas antes a la paternidad. Pero llegado el día en que todos sean padres, se reencuentran.

Ver también: 7 consejos para adelgazar después del embarazo

5. Aparecen nuevas habilidades

Cuando te conviertes en padre, aprendes a dar masajes a los pies hinchados de tu esposa embarazada; participas en la decoración del cuarto del bebé; te preparas para apoyarla en el parto o participas en los cuidados del recién nacido.

El hombre que se conecta con el embarazo y la paternidad despierta una sensibilidad y una creatividad nuevas que le permiten involucrarse y adaptarse a su nuevo rol y esperar gustoso la llegada del bebé.

Compartir los exigentes cuidados del recién nacido, además de cultivar el apego con su hijo, ayuda al hombre a superar las tensiones que el embarazo pudo haber generado con su pareja.

6. Se modifica el cerebro

Cuando el hombre se involucra en el cuidado de su bebé, se dispara la oxitocina, la hormona del amor. De nuevo las hormonas ayudan a estrechar el vínculo de apego que une al padre con su hijo.

Al elevarse esta hormona, se modifica el cerebro del hombre. Los lazos afectivos que teje el hombre con su hijo se ven favorecidos cuando se involucra activamente en el cuidado de si hijo, lo que queda plasmado en algunas zonas del cerebro. Así lo demostró un estudio publicado en 2017, por la revista “Hormones and Behavior”.

El estrés que afecta al hombre durante el embarazo encuentra la cura en el cuidado del recién nacido. La oxitocina brinda al hombre la sensación de bienestar que necesita para estar feliz con su nueva responsabilidad.

Recomendación final para las futuras madres

En nuestras sociedades profundamente machistas, los hombres han sido educados para no vincularse con su universo emocional. Cuando les llega la noticia de que van a ser padres, quedan petrificados. Les pasa a muchos.

A otros les pasa que las machistas son las mujeres, y no los dejan involucrarse con lo relativo al bebé. En los casos más extremos, el hombre se siente tan abrumado por la responsabilidad y por los cambios a los que debe adaptarse, que es frecuente que huya de la pareja y de la paternidad.

Si sientes que tu pareja se ha distanciado durante el tu embarazo, que está abrumado con la paternidad, abre los canales de comunicación. Conversen a diario sobre lo que están sintiendo. Revisa si lo has dejado participar en los preparativos, invítalo a que te acompañe a los controles médicos. Disfruten juntos de la dulce espera.

Los dos están viviendo una fuerte transformación. Adaptarse es complejo, pero el amor los ayudará vincularse con la experiencia más fascinante de sus vidas.