Cambios en los hábitos alimenticios a los 30, 40, 50 y 60

Okairy Zuñiga · 30 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 30 enero, 2019
Nuestros hábitos alimenticios cambian según vamos cumpliendo años, ya que se van adaptando a las necesidades de cada edad. Debemos ser conscientes de ellos para no ganar o perder peso en exceso.

En cada etapa de la vida, nuestro organismo pasa por una serie de alteraciones. Por ello, tenemos que saber lidiar con cada una de ellas. Una de las alteraciones más conocidas son los hábitos alimenticios que comienzan a aparecer o cambiar.

Estos son el resultado de una compleja combinación de hormonas, privación del sueño, estrés o algún cambio en tus costumbres diarias.

Estas acciones no son nada fáciles de evitar. Sin embargo, te mostramos a continuación algunos cambios en tu apetito que se presentan década tras década.

Así verás que no eres la única que experimenta estos ajustes. Además, la mayoría de las veces son situaciones normales. Aquí te ayudamos a comprenderlo.

Hábitos alimenticios a los 30 años

A los 30 años se tienen una serie de hábitos alimenticios que cambiarán posteriormente.

Cumplir 30 años no es un evento que pase desapercibido.

Aunque puedes permanecer como siempre, cuando se entra en esta década se dan principalmente, dos casos:

-Puedes sufrir un anhelo salvaje de comer todo lo que se te ponga por delante.

-En su defecto, no tener deseos de ingerir nada en absoluto.

La hormona de la ansiedad, el cortisol, puede influir para que te inclines a cualquiera de las dos opciones.

Lo que sucede es que, debido al aumento o disminución hormonal, al final de tu ciclo menstrual cambia tu apetito.

Alrededor de los 35 años se suele dar un cambio en tu peso.

La pérdida de vitaminas y nutrientes pueden provocar ansiedad por comer chocolates, caramelos, alimentos dulces y salados. Si no tienes cuidado y no controlas este antojo, puedes ganar mucho peso. Además, puedes enfrentarte a una deficiencia de magnesio y calcio.

Es en este período también cuando muchas mujeres deciden concebir. Durante el embarazo, comen más o incluso el doble. Realmente no es necesario este sustento adicional para el beneficio del bebé. Que tu embarazo no sea excusa para comer más. Lo importante en este caso es comer saludable con alimentos ricos en calcio, hierro y vitaminas.

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A los 40 años

Cuando se llega a los 40 años se experimentan muchos cambios, no solo psicológicos, sino también físicos. Debes ser consciente de que no es lógico esperar tener el mismo peso que a los 20 años.

Tienes que aceptar que, por muchas dietas que hagas, lo necesario es comer más verduras, hortalizas y frutas. Además es recomendable dejar de consumir la comida chatarra.

En esta década somos más propensas a los problemas de digestión y nuestro apetito aumenta considerablemente.

La resistencia a la insulina puede desarrollarse también en esa época. Cuando tu cuerpo no segrega suficiente insulina, el azúcar puede aumentar en tu sangre en lugar de almacenarse en las células. Por tanto, puede desarrollarse una diabetes

Cuando las células no reciben el nivel de azúcar que les corresponde, gastan la energía de tu cuerpo. Trae como consecuencia el cambio en tus hábitos alimenticios, especialmente el de consumir carbohidratos.

A los 50 años

Hábitos alimenticios a los 50 años

Los niveles de estrógenos disminuyen debido a la menopausia, que llega entre los 50 y 51 años aproximadamente. Esto suele provocar ansiedad por consumir más carbohidratos y azúcar.

Por este motivo no es raro que muchas mujeres lleguen a esta edad y comiencen a subir de peso sin control.

Sin embargo, esto no es del todo negativo, ya que se convierte en una especie de instrumento de protección o un mecanismo de defensa natural ante la fragilidad en los huesos y músculos.

Es decir, la grasa puede protegerte de caídas o golpes que serían realmente perjudiciales en esta edad.

Nosotros te recomendamos que elijas el camino más sano: dieta balanceada y aumento de alimentos ricos en calcio. Aunque la grasa puede proteger tus huesos también afecta tu salud.

A los 60 años

A pesar de lo que puedas haber escuchado, tu estómago no se encoge con la edad. Sin embargo, puede haber cambios en la elasticidad de tu intestino que suceden junto al envejecimiento.

Debido a esto, notarás cambios en tus hábitos alimenticios que te harán comer menos que antes.

En el caso de que estés en esta edad, cuidar de tu peso es fundamental. Si tienes exceso de kilos, tienes mayor riesgo de caídas, estancias en el hospital e incluso la muerte.

Si estás por debajo de tu peso o bajas de peso rápidamente puede ser señal de alguna dolencia patológica.

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En conclusión: vigila tus hábitos alimenticios

habitos alimenticios

Es importante comprender los efectos de la edad en el tracto gastrointestinal, pues estos cambios pueden afectar la necesidad nutricional a medida que avanza el tiempo.

El cuerpo del ser humano tiende a volverse más propenso a desarrollar grasa abdominal conforme cumple más edad.

Después de los 35 años la persona con vida sedentaria y con alimentación poco nutritiva empieza a debilitarse.

Por ello, es fundamental que seas consciente de los hábitos alimenticios que se liberan con la edad, para que puedas tomar la precauciones pertinentes.