11 cambios sencillos que harán tus comidas más sanas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio Alonso Castrillejo el 23 noviembre, 2018
Hay una serie de consejos prácticos de alimentación que podemos llevar a cabo para lograr unas comidas más sanas y, en consecuencia, una mayor salud y bienestar general.

En general, el peor enemigo de un cambio de vida que nos permita disfrutar de una alimentación saludable es pensar que hacer nuestras comidas más sanas involucra acciones muy difíciles de poner en práctica, así como desembolsar grandes cantidades de dinero.

Esta es una creencia falsa. En realidad, existen muchas maneras de hacer nuestros platos mucho más saludables, con una serie de cambios sencillos y que no significan un golpe para nuestro bolsillo. Dicho esto, presta atención a las siguientes recomendaciones.

11 modos de hacer comidas más sanas

verduras en forma de corazón
Con pequeños cambios en tu dieta podrás hacer comidas más sanas y saludables.

1. Come con menos sal

Si estás acostumbrado a comer salado, puede que al principio te cueste un poco acostumbrarte a perder ese sabor, pero es necesario por tu salud.

Tampoco te estamos diciendo que abandones la sal por completo, simplemente que disminuyas la cantidad.

Esta recomendación se desprende del hecho de que la sal afecta tu salud respecto a la hipertensión arterial, genera retención de líquidos y se asocia con un sinfín de problemas digestivos o cardiovasculares, entre otros.

2. Usa especias y hierbas

Especias

Las especias y las hierbas son excelentes para dos cosas:

  • aportar sabores exquisitos y nuevos a nuestros platos
  • para sustituir la sal.

Como las especias tienen sabores característicos, usarlas te permitirá disminuir las cantidades de sal. 

Además le darás la oportunidad a tu paladar de apreciar otros sabores. Eso sin contar con que muchas de ellas tienen propiedades muy beneficiosas para el organismo.

Descubre: 8 especias que puedes utilizar para sustituir la sal

3. Olvídate del azúcar

Sabemos que suena sumamente drástico y casi imposible de llevar a cabo, pero tienes que minimizar el consumo de azúcar refinada.

Puede que esta sea la medida más determinante que puedes tomar por tu salud y por la de tu familia, en especial por la de los niños.

Se ha demostrado que el azúcar refinado se relaciona directamente con la obesidad, la diabetes, y una larga lista de afecciones para el organismo.

Eso no significa que debas olvidarte del sabor dulce. Afortunadamente, contamos con productos que no son dañinos para nuestro cuerpo y que tienen ese sabor que tanto nos gusta. Por ejemplo, prueba los edulcorantes naturales como la estevia.

4. Aprovecha las frutas

Esto se relaciona con el punto anterior, dado que las frutas contienen un tipo de azúcar que sí es buena para nuestro organismo. Además, cuentan con una infinidad de micronutrientes que nos ayudan en muchos aspectos y, por lo tanto, mejoran nuestra salud.

Aunado a ello, comer frutas es la mejor opción para dejar los bocadillos, que aportan grasas y productos artificiales al organismo.

No obstante, no solamente puedes comer la fruta, sino que también puedes utilizarlas para realizar comidas más sanas. Prueba a hacer ensaladas a las que les agregues manzanas, nueces, piña, mango… Verás que su sabor te encantará.

5. Come verduras

Puede que no te gusten, pero de seguro cambias de opinión si te enteras de que son una de las mayores fuentes de vitaminas y minerales y de las comidas más sanas que existen.

No tiene nada de extraño que muchos sabores vegetales no te gusten. Sin embargo, pregúntate si entre la extensa gama de los productos vegetales no habrá algunos que sí te gusten.

Haz la prueba de comprar diferentes tipos, verás como encontrarás el indicado para ti.

6. Usa más el horno

Uno de los problemas más comunes al preparar alimentos tiene que ver con las frituras. Algunas personas se acostumbran a freír casi todo.

Procura encontrar nuevas formas de preparar los platos que consumes. Deja de lado el aceite y usa la plancha. También prueba a hornear, gratinar o utilizar la parrilla.

Te garantizamos que no sólo tendrás una comida más sana, sino que irás descubriendo sabores que, quizá, te gusten aún más que las frituras.

7. Elimina la mantequilla de tu vida

La mantequilla es una grasa que no te aporta mayores beneficios. Si bien nuestro cuerpo necesita grasas, sólo le hacen falta aquellas que son saludables.

Por lo tanto, sustituye la mantequilla por aceite de oliva, aceite de colza y aguacate. Estos elementos harán tus comidas más sanas y con un sabor agradable.

8. Ingiere solo lácteos descremados

Alimentos lácteos.
Los lácteos aportan calcio y vitaminas si quieres hacer tus comidas más sanas.

Los productos lácteos son necesarios para nuestro cuerpo, ya que aportan calcio, vitaminas y proteínas de mucha calidad.

Sin embargo, opta por los mejores. Es decir, por aquellos que se encuentren en presentación descremada.

9. Lee las etiquetas

Leer las etiquetas de los alimentos empaquetados que compras es mucho más importante de lo que te puedas imaginar.

No sólo debes leer lo que está escrito en el empaque, sino comprender lo que significa. Muchas veces aquello que se nos vende como “light”, “sin azúcar” o “natural” es engañoso.

10. Reduce al mínimo los alimentos procesados

Lo mejor que puedes hacer para tener comidas más sanas es disminuir lo más que se pueda la cantidad de productos procesados que compras.

Recuerda que cuentan con una inmensa cantidad de conservantes que pueden ocasionar diversos problemas a tu organismo en el largo plazo. Mientras más orgánicos sean los alimentos, mejor.

Lee este artículo: ¿Por qué debemos retirar los alimentos con conservantes de la dieta?

11. Cocina tú mismo

Al preparar tus propios platos, sabes exactamente lo que agregas. Por tanto, puedes controlar los ingredientes, las cantidades, las formas de preparación e, incluso, las condiciones de higiene en que fueron preparados.

En cualquier caso, asegúrate de buscar asesoría profesional. De esa manera cambiarás por completo tu régimen alimentario y cuidarás tu cuerpo.

  • Cabezas Zabala, C. C., Hernández Torres, B. C., & Vargas Zárate, M. (2016). Azúcares adicionados a los alimentos: efectos en la salud y regulación mundial. Revisión de la literatura. Revista de La Facultad de Medicina. https://doi.org/10.15446/revfacmed.v64n2.52143
  • NCBI. (Consulta 2018). DIETARY SALT INTAKE AND HYPERTENSION. Online [https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4105387/].
  • Scielo.org. (Consulta 2018). AZÚCARES ADICIONADOS A LOS ALIMENTOS. Online [http://www.scielo.org.co/pdf/rfmun/v64n2/v64n2a17.pdf].