Según un estudio, caminar puede ser beneficioso para la fibromialgia

Siempre en la medida de las posibilidades de cada sujeto, caminar podría ser un alivio para los dolores y otros síntomas derivados de la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica que afecta a entre un 2 y un 4% de la población, según nos explican desde la Unidad de Fibromialgia del Hospital Universitario de Santa María, en Lérida (España).

Lo más importante, según los especialistas, es poder recibir un diagnóstico lo antes posible. Las personas que pasan gran parte de su vida de “peregrinación” entre un profesional y otro, ven su calidad de vida muy afectada.

Por ello, una vez recibimos el diagnóstico se abre una nueva etapa en la cual entender nuestra enfermedad, y aunque tengamos que vivir con ella, es necesario luchar para que la fibromialgia no nos controle ni nos quite la felicidad.

Cada paciente deberá encontrar aquel recurso médico y terapéutico que más se ajuste a sus características y necesidades. No obstante, hoy en nuestro espacio queremos darte una información que puede servirte de gran ayuda.

Según un estudio que pasamos seguidamente a describirte, algo tan simple como caminar durante media hora cada día podría reducir la sintomatología asociada a la fibromialgia.

La fibromialgia y la necesidad de mantenernos activos

El estudio ha sido llevado a cabo en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En este trabajo de investigación se trató a 920 pacientes diagnosticados con fibromialgia con el fin de ayudarles a reducir sus dolores y mejorar su calidad de vida.

Se partió de la siguiente premisa: se sabe que la fibromialgia presenta una gran mejoría siempre y cuando la persona se mantenga activa.

Los propios especialistas recomiendan que los pacientes hagan algún tipo de actividad, que se muevan y que, dentro de sus posibilidades, realicen alguna tabla moderada de ejercicios.

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Ahora bien, según datos del propio estudio, se sabe que solo el 20% pacientes lo pueden llevar a cabo.

El dolor les impide poder mantener esa actividad que antes practicaban, y a ello se le suma muchas veces el factor motivacional o emocional.

La dificultad de hacer ejercicio cuando padecemos fibromialgia

Cuando un paciente con fibromialgia se levanta por la mañana siente su cuerpo entumecido, rígido y tremendamente dolorido. Empezar el día de este modo es realmente complejo.

  • Lo más común es que esa persona ya tenga bastante con levantarse, vestirse, preparar el desayuno y poder ir a trabajar. Para muchos, salir a andar a primera o última hora del día, al terminar la jornada, es imposible.
  • A ello se le suma, en muchos casos, la medicación. Hay fármacos que relajan y donde no siempre es fácil encontrar esa “fuerza” para ir al gimnasio, a clases de baile o a practicar en casa alguna tabla de ejercicios.
  • Otro aspecto que hay que tener en cuenta es el insomnio. Muchas personas diagnosticadas con fibromialgia suelen tener serios problemas para disfrutar de un descanso profundo y reparador.

Todo ello genera cambios metabólicos que aumentan la sensación de agotamiento. Con lo cual, tampoco resulta sencillo que puedan comprometerse a practicar ejercicio cada día.

Fibromialgia

Caminar es el mejor ejercicio que podemos practicar en caso de fibromialgia

En el presente estudio los neurólogos intentaron diseñar un programa donde los 920 sujetos experimentales encontraran una mejor calidad de vida gracias a algo tan sencillo como caminar entre 30 y 40 minutos cada día.

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Para ello se llevó a cabo la siguiente estrategia:

  • Al tratamiento farmacológico que recibía cada paciente se le añadió una terapia cognitiva y motivacional donde caminar fuera el propósito que cumplir cada día.
  • Una forma de conseguirlo era también reuniendo a otras personas diagnosticadas con fibromialgia. El contacto social, el apoyo mutuo y esas charlas que previamente se llevaban a cabo resultaban muy eficaces.
  • La motivación y el compromiso mostrado por todas las personas del estudio fue muy esperanzador y positivo.

A pesar de que muchos debían hacer frente al dolor y a la fatiga antes de empezar, la sensación de paz al caminar por entornos tranquilos en buena compañía siempre era un aliciente.

Al cabo de unos meses se pudo ver los excelentes beneficios obtenidos. A pesar de que la fibromialgia es una enfermedad crónica para la cual no existe un tratamiento, caminar supone aliviar la intensidad del dolor en un grado muy positivo.

  • La sensación de agarrotamiento en las articulaciones y el dolor intenso en puntos como la nuca, caderas, clavícula o rodillas se reducía de forma notable. A ello había que sumarle el factor emocional.
  • Caminar nos invita a cambiar de escenarios e impide que el dolor se convierta en ese compañero eterno que cargar sobre la espalda. Relativizamos problemas, combatimos la inflamación y fortalecemos el sistema inmunitario.

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caminar para combatir fibromialgia

Así pues, en la medida que nos permita la propia enfermedad, es necesario mantenernos mínimamente activos. Salir a caminar cada día en buena compañía puede ser una excelente terapia.