Cáncer colorrectal: todo lo que debes saber

El cáncer colorrectal incluye tanto el cáncer de colon como el cáncer de recto, generando diversos problemas en el último tramo del aparato digestivo.

El cáncer colorrectal es el cáncer más frecuente en varones. Suele afectar a población de más de 60 años. Afecta a los últimos tramos del intestino grueso, el colon y el recto.

En condiciones normales, las células se dividen siguiendo un proceso regulado, el ciclo celular. Si este ciclo se altera, las células se reproducen sin control, creciendo de forma rápida y desorganizada.

Además, estas células no cumplen su función original, pudiendo producir una alteración de la función del órgano donde se encuentran.

Entonces, el cáncer es un crecimiento incontrolado de células alteradas. Según su agresividad y las características de las células pueden ser benignos (sin alteración funcional y localizados) o malignos (células alteradas con un crecimiento agresivo que permite su expansión local y a distancia). En función de su localización se habla de cáncer de mama, de estómago, de colon, etc.

Bajo el nombre de cáncer colorrectal se incluye tanto el cáncer de colon como el de recto. Para comprender la clínica de cada uno, recuerda que el intestino grueso tiene tres tramos:

  • Ciego, comunica el intestino delgado con el intestino grueso, en relación con el apéndice.
  • Colon, parte más larga formada por cuatro tramos: colon ascendente, colon transverso, colon descendente y colon sigmoide.
  • Recto, último tramo del intestino grueso que comunica con el conducto anal.

Si quiere obtener más información sobre la anatomía del intestino grueso haga click en el enlace.

¿Qué síntomas produce el cáncer colorrectal?

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Los síntomas del cáncer de colon y recto van a depender de la localización del tumor:

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Colon ascendente

Los tumores en este tramo suelen tener carácter excrecente, es decir, crecen hacia la luz intestinal formando una masa irregular.

Producen sangrado anal acompañando o no a las heces, que se denomina rectorragia. Si las heces están mezcladas con sangre y tienen un color rojizo se denomina hematoquecia. Este sangrado puede producir una pérdida de sangre importante, por lo que pueden causar anemia.

Colon descendente y sigmoide

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En este caso el crecimiento tumoral cierra la luz intestinal, la obstruye (o estenosa). Se denominan tumores estenosantes, produciendo una obstrucción intestinal manifestada por dolor e hinchazón (distensión) abdominal y estreñimiento.

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Recto

Los tumores de este tramo van a producir rectorragia. En este caso la sangre aparecerá con coágulos de color oscuro. Es importante diferenciarlo, ya que cuando la sangre es roja intensa sin coagular, probablemente procederá del ano y no del recto.

Además de los síntomas dependientes de la localización, pueden producir fiebre y unos síntomas generales del cáncer que se conocen como síndrome constitucional:

  • Cansancio (astenia)
  • Pérdida de peso no intencionada
  • Pérdida de apetito (anorexia)

Dado que el cáncer afecta al tubo digestivo, es frecuente que además se asocien problemas intestinales en forma de estreñimiento o diarrea.

En algunas ocasiones, el cáncer colorrectal se presenta de forma urgente que requiere una intervención inmediata. Afortunadamente no es lo más común, sucede en un 30% de los cánceres de colon y un 10% de los tumores de recto. Estas formas de presentación son:

  • Perforación intestinal, al romper la pared del tubo digestivo.
  • Obstrucción intestinal, por el crecimiento tumoral estenosante que hemos explicado.

Diagnóstico del cáncer colorrectal

Diagnóstico del cáncer colorrectal

Se sospecha de este cáncer por la clínica y se confirma mediante distintas pruebas de imagen. En primer lugar hay que buscar la lesión y sus características; luego se hace un estudio de extensión buscando posibles metástasis.

El diagnóstico de la lesión se hace con una colonoscopia y una biopsia. La colonoscopia es una técnica de imagen, se introduce una cámara por el ano con sedación y permite ver el colon en toda su extensión.

Permite ver la lesión y hacer una biopsia (extraer una porción de tejido) para estudiar el tumor microscópicamente. Además, si la lesión es pequeña y localizada puede extraerse directamente durante la colonoscopia, que en este caso también es terapéutica.

Para ver la extensión del tumor se utiliza el TAC en el cáncer de colon y la Resonancia Magnética en el cáncer de recto. Las localizaciones más frecuentes de metástasis de este cáncer son el hígado y el pulmón.

También existen otras pruebas que se utilizan en casos determinados. Por ejemplo, el PET es una prueba muy sensible en detectar posibles recurrencias. Es una técnica de imagen que señala la actividad metabólica.

Las células tumorales se dividen con mayor rapidez que las células normales, por lo que si existe un tumor esa zona se percibirá con mayor intensidad. Es muy sensible, por lo que se utiliza si hay sospecha de recurrencias.

También tienen importancia en el seguimiento los marcadores tumorales. Son moléculas que aumentan en distintos tumores. No deben utilizarse para el diagnóstico de un tumor, ya que puede haber otras circunstancias que alteren los valores de los mismos.

En cambio, sí son útiles en el seguimiento de un paciente para alertar sobre posibles recurrencias y valorar la respuesta al tratamiento. En el cáncer colorrectar se utiliza el marcador CEA. 

El diagnóstico genético puede ser útil en casos de cáncer colorrectal familiar, aunque el 90% de estos tumores son esporádicos. En casos de antecedentes familiares puede pedirse un estudio genético buscando el gen APC.

Cribado del cáncer colorrectal

Ya hemos dicho que el cáncer colorrectal es uno de los tumores más frecuentes en la población. Por ello, dado que puede detectarse en estadios avanzados mejorando notablemente la evolución, se ha introducido un programa de cribado para detectar este cáncer antes de que aparezcan los síntomas.

En estadios iniciales el cáncer colorrectal no produce síntomas, a veces las lesiones no llegan a ser “cáncer”. Es lo que se denomina lesiones precancerosas, que muchas veces pueden exirparse con una colonoscopia, evitando la cirugía.

Para detectar estas lesiones iniciales antes de que el tumor avance, a partir de los 50-60 años en función de la población, puedes participar en el programa de cribado. El programa consiste en un test de sangre oculta en heces (TSOH), que detecta pequeñas cantidades de sangre con la defecación.

Esta prueba es realizada cada uno-dos años, es poco molesta ya que el sujeto sólo debe llevar una muestra de heces al médico de atención primaria.

En caso de ser positiva, se realiza una colonoscopia para ver directamente el colon buscando posibles lesiones premalignas o malignas. Dado que en cualquier caso, el cáncer aun no está provocando síntomas, el diagnóstico es precoz y suele tener mejor pronóstico. 

Tratamiento del cáncer colorrectal

Tratamiento del cáncer colorrectal

Una vez diagnosticado y valorada la extensión del tumor, siguiendo la clasificación TNM, se evalúa el riesgo y se propone un tratamiento.

Las opciones terapéuticas son muy variadas, desde estadios iniciales en los que en la misma colonoscopia pueden extraerse las lesiones y pasar directamente al seguimiento; hasta estadios más agresivos que requieren cirugía con quimioterapia y radioterapia posterior.

Alicia

Estudiante de Medicina. La cultura es aquello que queda cuando todo lo demás se va, así que vamos a cultivarla.

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