Cáncer de endometrio: 5 aspectos que se deben tener en cuenta

Valeria Sabater · 24 julio, 2020
El cáncer de endometrio es más frecuente tras la menopausia. Si se cuenta con antecedentes de cánceres ginecológicos en la familia, conviene establecer revisiones con más frecuencia.

Según datos estadísticos del National Cancer Insitute, el cáncer de endometrio afecta a 3 de cada 100 mujeres. Así pues, este tipo de cáncer es más frecuente a edades postmenopáusicas.

Se trata de un tipo de cáncer ginecológico bastante común. Pero, a pesar de ello, no es el que más mortalidad presenta. Como siempre ocurre en estos casos, el simple hecho de detectarse en fases más tempranas aumenta, sin duda, la esperanza de vida.

A pesar de que a día de hoy se desconoce con seguridad cuáles pueden ser las causas que originan esta enfermedad, se sospecha que los cambios constantes en los niveles de estrógenos pueden propiciar el crecimiento anormal de células malignas en el revestimiento del útero, aunque, como decimos, son necesarias más investigaciones al respecto.

Aspectos importantes del cáncer de endometrio

Cancer de endometrio

Para entender un poco mejor cómo se inicia y avanza esta enfermedad, hemos de situarnos, en primer lugar, en el útero, y entender cómo es su morfología.

1. El útero y sus cambios a lo largo del ciclo menstrual

El útero, esa parte del aparato reproductor femenino en la que se desarrolla el feto, en caso de embarazo, consta de dos partes: el cuello uterino (la parte inferior que se extiende a la vagina) y el corpus o cuerpo (la parte superior).

A su vez, el cuerpo del útero tiene dos capas:

  • Endometrio: es el revestimiento de la capa interior.
  • Miometrio: es el revestimiento de la capa exterior.

A lo largo de los ciclos menstruales, las hormonas hacen que el endometrio experimente ligeros cambios. Durante la ovulación, por ejemplo, se liberan estrógenos, que provocan que el endometrio se haga un poco más grueso con el fin de alimentar a un embrión, en caso de un posible embarazo. Cuando termina la ovulación, este revestimiento, alojado en el endometrio, se desprende y origina la menstruación.

Esto va ocurre a lo largo de la vida fértil de la mujer hasta la llegada de la menopausia. Es entre los 50 y los 60 años cuando, llegada ya la menopausia, pueden empezar a formarse carcinomas o sarcomas. Es decir, existe un riesgo mayor de que crezcan determinadas células que se adhieren al revestimiento interno del útero.

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2. Obesidad y tensión alta: dos factores importantes

Útero engrosado con adenomiosis

Tal y como hemos señalado al inicio, en la actualidad, no se puede determinar con exactitud qué produce esta alteración en el tejido del endometrio para que empiecen a formarse células malignas invasivas en el interior del útero.

A pesar de ello, los expertos señalan que hay factores de riesgo que pueden propiciar estos cambios. La obesidad y la presión arterial elevada son dos aspectos importantes.

Según datos de la American Cancer Society, la mujeres con sobrepeso y obesidad tienen el doble y el triple probabilidades, respectivamente, de sufrir cáncer de endometrio que las que no.

El tejido graso que se acumula en el cuerpo debido a la obesidad aumenta las posibilidades de sufrir un aumento del colesterol, el cual genera un tipo de metabolismo donde se acaban generando picos elevados de estrógenos.

Todo ello afecta al tejido conectivo de las glándulas mamarias, al endometrio y a la vagina, y hace que se produzcan alteraciones y aumenta el riesgo de que exista la posibilidad de desarrollar un cáncer.

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3. Tamoxifeno: medicamento contra el cáncer de mama

Otro riesgo que se debe tener en cuenta afecta a todas aquellas mujeres que hayan pasado por un cáncer de mama y que en la actualidad estén tomando tamoxifeno.

Este fármaco puede producir una alteración a nivel hormonal que cursaría, entonces, con posibles cambios estructurales en el útero. Pero, a pesar de este peligro, los médicos advierten de que basta con someterse a un examen pélvico de forma regular y notificar cualquier síntoma, como pérdidas de sangre vaginal.

Son varios los estudios como el llevado  a cabo por investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela, los que señalan que este fármaco aumenta el riesgo de padecer cáncer de endometrio más agresivos.

4. Síntomas del cáncer de endometrio

  • Sangrado fuera del periodo menstrual o cuando ya no debería haber sangrado, puesto que se ha llegado a la menopausia.
  • Dolor abdominal intenso y constante.
  • Presión y punzadas en la zona de la pelvis o la parte baja de la espalda.
  • Dolor intenso durante las relaciones sexuales.
  • Dolor al orinar.

5. Prevención y revisiones periódicas

La elección del ginecólogo

Puesto que el cáncer de endometrio se inicia en el interior del útero, en ocasiones, sobre todo en las fases muy tempranas, puede dar negativo en una prueba común de Papanicolau, como señala esta información del Instituto Nacional del Cáncer.

Por ello, lo más adecuado siempre será realizar una biopsia del propio tejido del endometrio recogiendo una pequeña muestra. De este modo, se podrá realizar un análisis más minucioso bajo el microscopio. Asimismo, puede completarse con ecografías transvaginales para estar más seguros.

Si se tienen antecedentes familiares de cáncer ginecológico, habrá que consultar también con el médico para establecer revisiones más frecuentes y seguir determinadas medidas preventivas que puedan ayudar al respecto.

Para prevenir el cáncer de endometrio

En definitiva, a pesar de que el cáncer de endometrio pueden padecerlo 3 de cada 100 mujeres y que entre los factores de riesgo principales se encuentre la obesidad, es importante cuidar de los hábitos de vida y establecer revisiones periódicas con el ginecólogo para prevenir su aparición.