Cáncer de pulmón

El cáncer se refiere a las células que crecen fuera de control e invaden otros tejidos. Las células pueden volverse cancerosas debido a la acumulación de defectos o mutaciones en su ADN.

El cáncer de pulmón es una de las causas principales de mortandad. Esta enfermedad es difícil de detectar en sus etapas iniciales, lo cual dificulta en gran parte que se paute un tratamiento a tiempo y, por ende, este tenga eficacia. Por esta razón, el tratamiento del cáncer de pulmón en etapas posteriores no suelen tener un buen pronóstico.

La mayoría de las veces, las células pueden detectar y reparar el daño del ADN. Si una célula está severamente dañada y no puede repararse a sí misma, se da la muerte celular programada o apoptosis. De esta forma, el cáncer se produce cuando las células dañadas crecen, se dividen y se diseminan anormalmente, en lugar de autodestruirse.

Aún continúan las investigaciones acerca de cuál pueda ser la causa del cáncer de pulmón; sin embargo, se ha demostrado que existen ciertos factores de riesgo que contribuyen a que las células se vuelvan cancerosas. Estos factores de riesgo incluyen la genética, la exposición a la contaminación del aire, entre otros, pero el más evidente es el tabaquismo.

Relación con el tabaquismo

Persona con hábitos de fumar

Desde 1876, cuando se inventó una máquina para fabricar cigarrillos enrollados, el tabaco se hizo accesible para muchas más personas. En ese momento, el cáncer de pulmón era una enfermedad poco común. Con el tiempo, el hábito de fumar aumentó drásticamente y también, el número de personas con cáncer.

Actualmente, alrededor del 90% de todos los cánceres de pulmón están relacionados con el tabaquismo. El gas del radón, la contaminación, las toxinas y otros factores contribuyen al 10% restante. Cabe destacar que, tanto los cigarrillos como el humo del cigarrillo contienen más de 70 sustancias químicas cancerígenas (carcinógenas) algunas de ellas son las siguientes:

  • Arsénico (un insecticida).
  • Benceno (un aditivo de gasolina).
  • Plomo (un metal altamente venenoso).
  • Cadmio (un componente de la batería).
  • Isopreno (utilizado para hacer caucho sintético).

El humo del cigarro es particularmente pesado en las nitrosaminas específicas del tabaco (TSNA), que se consideran particularmente cancerosas

La importancia de los cilios

El humo del cigarrillo daña y puede matar a los cilios; es decir, las células de las vías respiratorias. Los cilios se encargan de eliminar toxinas, carcinógenos, virus y bacterias. Cuando el cigarrillo daña o destruye los cilios, todos estos elementos pueden acumularse en los pulmones y ocasionan problemas que van desde infecciones hasta cáncer.

Ver también: Recomendaciones de un fumador para dejar la adicción al cigarrillo

Factores de riesgo

  • Herencia. 
    • También hay pacientes que desarrollan cánceres de pulmón sin un historial previo.
  • El agua potable que tiene altas concentraciones de arsénico y esto puede aumentar las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón, pero no está claro cómo ocurre el proceso.
  • Tabaquismo.
    • Aunque tampoco se conoce la razón por la que el adenocarcinoma en los pulmones es más común en los no fumadores que en los fumadores. Sin embargo, entre los factores de riesgo más comunes  se encuentran el humo de segunda mano, el gas de radón, la contaminación del aire y las exposiciones laborales.

Humo de segunda mano

Humo de segunda mano

Los fumadores de tabaco ponen a otros en riesgo de desarrollar esta afección. Un no fumador que vive con un fumador tiene un aumento del 20% al 30% en el riesgo de desarrollar esta enfermedad debido a la exposición a concentraciones de humo en su entorno.

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 Gas de radón

Los fumadores expuestos a este gas tienen un mayor riesgo de desarrollar este padecimiento que los no fumadores. El gas radón se produce de forma natural, pero puede filtrarse en los hogares y acumularse en los sótanos y los espacios de arrastre. 

Contaminación del aire

La contaminación del aire contribuye al desarrollo de cánceres de pulmón. Los contaminantes transportados por el aire, como el escape del diesel, pueden causar que algunas personas desarrollen este padecimiento. Se estima que alrededor del 5% de los cánceres de pulmón se deben a contaminantes del aire.

Exposiciones laborales

Exposiciones laborales

Si bien fumar provoca el mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón, la exposición a ciertos compuestos y productos químicos constituyen factores de riesgo.

En este sentido, los agentes como el asbesto, el uranio, el arsénico y el benceno entre otros, aumentan el riesgo de desarrollar cánceres de pulmón. La exposición al asbesto puede causar cáncer de pulmón (mesotelioma) muchos años después de la exposición inicial. Estas personas pueden estar en riesgo de contraer esta enfermedad pulmonar durante décadas (de 10 a 40 años).

Síntomas

Cuando una persona con cáncer de pulmón sí presenta síntomas, por lo general, estos suelen ser:

  • Fatiga.
  • Dolor de pecho.
  • Pérdida de peso.
  • Falta de aliento o sibilancias.
  • Tos crónica, tos con flema sanguinolenta.

Tipos de cáncer de pulmón

Tipos de cáncer de pulmón

  1. Cáncer de pulmón de células pequeñas. Representa aproximadamente el 10% de todos los cánceres de pulmón. Esta forma tiende a extenderse rápidamente.
  2. Cáncer de pulmón de células no pequeñas. Son el tipo más común. Representan alrededor del 90% de todos los cánceres de pulmón y son menos agresivos, lo que significa que se diseminan a otros tejidos y órganos más lentamente.

Menos del 5% de los tumores que se producen durante esta enfermedad, tomará la forma de un tumor carcinoide, mientras que otros tumores cancerosos son aún más raros (carcinomas adenoides quísticos, los linfomas y los sarcomas).

Aunque el cáncer de otra parte del cuerpo se puede diseminar a los pulmones, estos no se clasifican como cáncer de pulmón

Diagnóstico

Desafortunadamente, en las primeras etapas los cánceres de pulmón a menudo, se presentan de forma asintomática, de allí que sean aún más peligrosos. En muchos casos, los síntomas se presentan de forma inespecífica, con lo cual, se descarta su relación con el cáncer.

Alrededor del 25% de las personas que no presentan síntomas, se diagnostican con cáncer de pulmón después de una radiografía de tórax o durante una prueba de rutina.

Si las pruebas de rutina sugieren que una persona tiene cáncer de pulmón, un patólogo debe realizar las pruebas definitivas. El especialista examinará las células pulmonares del paciente en esputo, flema o a partir de una muestra de biopsia para tipificar y estadificar el cáncer de pulmón.

Prevención 

Dejar-de-fumar-como-hacerlo

La medida de prevención más recomendada (y evidente) es evitar el consumo de tabaco o, al menos, disminuir considerablemente este hábito. Para los fumadores que dejan de fumar dentro de los 10 años, el riesgo de contraer esta enfermedad disminuye hasta casi el mismo riesgo que si nunca hubieran fumado.

Por otra parte, al igual que para muchas otras enfermedades, se recomienda llevar un estilo de vida saludable, evitar los excesos y tener precaución con químicos y sustancias tóxicas en general.

Referencias

The lung cancer, Cancer Council NWS, https://www.cancercouncil.com.au/lung-cancer/

Lung cancer, the University of Texas MD Anderson Cancer Center, https://www.mdanderson.org/cancer-types/lung-cancer.html

Lung cancer, http://www.sciencedirect.com/science/journal/01695002?sdc=1

Lung cancer, American Cancer Society, https://www.cancer.org/cancer/lung-cancer.html

Lung cancer, An internacional journal for lung cancer and other thoracic malignancies, http://www.lungcancerjournal.info/

Wikipedia Cáncer de pulmón, https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1ncer_de_pulm%C3%B3n

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