Cáncer de hígado: todo lo que debes saber

El cáncer de hígado pone en riesgo el correcto funcionamiento de este órgano, lo que conlleva importantes perjuicios a nivel sistémico.

El cáncer de hígado es una enfermedad grave en la que las células de este órgano comienzan a dividirse de forma descontrolada. Sin embargo, no todos los tumores que se desarrollan son malignos, en ocasiones el tumor es totalmente benigno.

Por norma general, el hígado cumple importantes funciones imprescindibles para el funcionamiento de nuestro organismo:

  • Sintetiza continuamente los factores de coagulación. Estas sustancias intervienen en la formación de coágulos, que evitan la pérdida de sangre en las heridas.
  • Descompone sustancias tóxicas (como los medicamentos o el alcohol) y elimina sus restos a través de la orina.
  • Segrega bilis al intestino delgado, una sustancia que digiere ciertos nutrientes, como las grasas. Asimismo, almacena glucógeno, una reserva natural de energía.

Síntomas del cáncer de hígado

Mejorar la digestión y eliminar las náuseas

Los signos o señales más frecuentes que podemos relacionar con esta enfermedad son los siguientes:

  • Náuseas y vómitos.
  • Pérdida de apetito y de peso en un periodo corto de tiempo.
  • Aumento de tamaño del hígado y del bazo.
  • Edemas.
  • Ictericia o tonalidad amarillenta generalizada.
  • Debilidad, cansancio o fatiga.
  • Alteraciones hormonales. Altos niveles de colesterol, calcio o glóbulos rojos en sangre, así como hipoglucemia.

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Causas del cáncer de hígado

Actualmente no conocemos las causas exactas que alteran el ADN de las células para modificar su reproducción. De esta manera, estas células crecen sin control y no tienen una muerte programada.

Sin embargo, existen ciertos factores que aumentan su desarrollo:

  • Hepatitis viral crónica. Se trata de una infección que puede propiciar el desarrollo de otra enfermedades hepáticas. Asimismo, incluimos tanto el subtipo B como el C.
  • Cirrosis. Por norma general, las células hepáticas han sido atacadas y se forma tejido fibroso en la zona. También se denomina cicatrización hepática.
  • Consumo excesivo de alcohol. El hígado es el órgano encargado de procesar esta sustancia tóxica y cantidades anormales de ella pueden alterar el funcionamiento del mismo.
  • Obesidad (peso corporal elevado). Esta condición médica aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades que pueden afectar al hígado (como la hepatitis o la cirrosis, por ejemplo).
  • Diabetes tipo 2. Esta enfermedad está relacionada con el alto sobrepeso.
  • Tabaquismo. El tabaco puede alterar el material genético de las células que forman nuestro cuerpo, produciendo mutaciones que pueden derivar en la presencia de cáncer.
  • Intoxicaciones por metales pesados, en especial el arsénico.
  • Infecciones por ciertos parásitos, en especial los que provocan el desarrollo de esquistosomiasis.
  • Consumo de drogas o dopaje. Por ejemplo, los esteroides anabólicos son hormonas masculinas que son utilizados para aumentar la mas muscular de un individuo.

Tratamiento del cáncer de hígado

Tratamiento del cáncer de hígado

Por otra parte, se suelen aplicar alguno de los siguientes procedimientos para aliviar al paciente:

  • Cirugía (hepatectomía parcial o trasplante hepático). Por norma general, se extirpa parcial o totalmente este órgano. En el último caso sería necesario su reemplazamiento, es decir, un trasplante hepático.
  • Ablación del tumor. Por norma general, es utilizado para destruir las células que forman el tumor, que suele ser de poco tamaño.
  • Embolización del tumor. Se aplican sustancias químicas que reducen el flujo de sangre hasta los tumores, para intentar destruir a las células cancerosas.
  • Radioterapia. En esta técnica se le aplican al individuo una alta radiación orientada que destruye a las células causante del tumor en este órgano.
  • Terapia dirigida. Se utilizan medicamentos o fármacos diseñados para combatir exclusivamente esta patología intentando reparar el ADN que se ha alterado.
  • Inmunoterapia. Por otra parte, al sujeto se le puede administrar en un suero ciertos anticuerpos que viajarán hasta el hígado afectado a través de la sangre. Allí atacarán a las células anormales de forma progresiva.
  • Quimioterapia. Asimismo, el paciente puede ser recetado ciertos medicamentos o fármacos que retrasarán el crecimiento del tumor e intentarán neutralizarlo con el paso del tiempo.

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Efectos secundarios

Síntomas de la anemia falciforme

Se pueden producir ciertas alteraciones al poner en práctica estas técnicas. Las más comunes son:

  • Anemia o déficit de hierro en sangre
  • Caída de pelo
  • Cansancio o debilidad
  • Alteraciones del tránsito intestinal
  • Náuseas y vómitos
  • Infecciones
  • Alteraciones en el resto de los aparatos y sistemas
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