¿Cantas bajo la ducha? ¡Descubre sus beneficios!

Más allá de favorecer nuestra capacidad pulmonar y ser bueno para la elasticidad de la piel, al cantar conseguimos también liberar endorfinas e incluso podemos mejorar nuestra memoria y concentración

Aunque pueda parecer algo que hacemos casi de manera refleja, lo cierto es que cantar bajo la ducha es una costumbre de lo más sana.

Y es que está demostrado que tiene beneficios para tu salud.

Así que si eres de esas personas que lo hace con frecuencia, estás de enhorabuena.

Ya se sabe que el simple hecho de cantar siempre ha sido una de las formas de expresión del ser humano, además de un buen modo de decir adiós al estrés.

No obstante, estos no son los únicos beneficios que está práctica puede tener.

A continuación te contamos otros aportes positivos para tu salud.

Beneficioso para tu sistema inmunitario

El sistema inmunológico se fortalece

Cantar bajo la ducha fortalece el sistema inmunitario.

Y es que según un estudio de la Universidad de Frankfurt, al cantar aumentan las concentraciones de inmunoglobulina A (es decir la proteína que funciona como anticuerpo) y de hidrocortisona más altas.

Para ello, midieron los niveles de ambas en un coro mixto antes y tras una sesión de 60 minutos de canto.

Te sientes más feliz

Cantar bajo la ducha mejora la sensación de bienestar.

Con un gesto tan sencillo como puede ser cantar, se producen endorfinas en el sistema nervioso, lo que te hará sentir mucho más enérgico y de mejor ánimo, algo que notarás de cara a encarar el día.

Tonifica tus músculos

Como-obtener-un-cuerpo-tonificado

Cantar bajo la ducha tonifica los músculos abdominales e intercostales y el diafragma, además de estimular la circulación.

Al obligarte a respirar más profundamente, debes aspirar más oxígeno y todo ello hace que la capacidad aeróbica mejore notablemente.

Además, gracias precisamente a que se mejora la circulación, se oxigenan las células y se fortalece el sistema inmunitario.

Todo ello hace que la probabilidad de acabar contrayendo una infección sea mucho menor, por lo que al final se traduce en una salud mucho más fuerte.

Bueno para tu corazón

Algo tan sencillo como cantar puede fomentar la estabilidad en los latidos del corazón, haciéndolo así más fuerte y sano.

El ritmo al que se pone el corazón cuando cantamos, lo hace más fuerte y saludable, así que algo tan sencillo como cantar mejorará la salud de este órgano tan importante.

Tu piel te lo agradecerá

Piel saludable

Cuando cantamos la piel del rostro se vuelve más elástica, ya que todos los músculos están trabajando sobre este ejercicio que supone el canto.

Además, es un buen modo para evitar el relajamiento cutáneo de la cara, retrasando la aparición de arrugas, por lo que al final cantar es casi como practicar una actividad física para la salud de nuestra piel.

Aprovecha esos momentos en la ducha y no te cortes.

Bueno para tu concentración y memoria

  • Cantar permite ejercitar la capacidad de concentración y memoria.
  • Y es que, gracias a la respiración que es capaz de suministrar el aire a los pulmones y que permite impulsar y favorecer la circulación sanguínea, se acaban mejorando también capacidades como la concentración y la memoria.
  • Con este sencillo gesto se refuerza la capacidad de los nervios parasimpáticos.
  • De tal modo, al cantar en la ducha se acaba compensando la actividad nerviosa simpática del organismo y notamos una sensación de tranquilidad, algo fundamental para lograr relajarnos.

En el caso de los niños…

niños

Si tu pequeño canta bajo la ducha debes fomentarle esta costumbre para que no deje de llevarla a cabo.

Está demostrado que este sencillo gesto les ayuda a ser más felices, a desarrollar la inteligencia, la creatividad, despierta su imaginación y también su sensibilidad artística.

Además, aumenta su capacidad de concentración y refuerza la memoria, tal y como ocurre en las personas adultas.

Asimismo, cantar es un ejercicio capaz de mejorar la motricidad y también las capacidades vocales y auditivas.

También es capaz de ayudarles a familiarizarse con conceptos matemáticos y estimula el desarrollo de la lógica.

Está demostrado que los niños que cantan aprenden a hablar más rápido y se convierten en personas más sociables y comunicativas.

¡A cantar todos!