Características del amor tóxico

Raquel Lemos 23 febrero, 2017
En muchas ocasiones el amor tóxico hace que dejemos a nuestras amistades de lado. El problema es que, si se acaba la relación, esas amistades que hemos descuidado habrán desaparecido

El amor tóxico está presente en muchas más relaciones de las que pensamos. Algo que las lleva por el camino de la amargura y a una futura e inminente ruptura.

Sin embargo, quizás este sea el tipo de amor que nos han enseñado. Ese que hemos aprendido fruto de los miedos, de nuestras ilusiones y de nuestras creencias algo desacertadas.

Lee: ¿Cómo saber si estoy viviendo una “relación tóxica” de pareja?

Hoy abordaremos algunas características del amor tóxico que nos están impidiendo sentirnos felices y plenos en nuestras relaciones.

El amor tóxico

Intenta cambiar al otro

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En el amor tóxico una constante es la intención de cambiar a la otra persona. Deseamos que se convierta en la imagen de pareja perfecta que nosotros tenemos en nuestra mente.

De esta manera, evitamos aceptar a la otra persona y amar cómo es. Lo que en verdad amamos es la idea de que un día sea esa pareja perfecta que tenemos idealizada en nuestra cabeza.

Esto solo trae frustración, ya que cambiar a alguien es una tarea ardua, que nos hace perder mucha energía y que, probablemente, no tenga los resultados deseados.

La dependencia emocional

Se podría decir que este es uno de los grandes males de nuestro tiempo. El miedo a estar solos, a que nadie nos quiera, provoca que nos convirtamos en dependientes emocionales.

Descubre: Dependencia emocional, cuando el amor se convierte en droga

A veces, tras esta actitud se esconde una infancia llena de carencias afectivas y traumas que han ocasionado todo esto en las futuras relaciones establecidas.

Sin embargo, la dependencia emocional absorbe, consume y confunde el amor con una fuerte adicción.

Poseer no es amor

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Esta es otra de las grandes equivocaciones que llevan a muchas parejas por el camino de la amargura.

  • Poseer, no permitir respirar, agobiar, controlar, no es amor, es inseguridad.
  • Nadie nos posee, ni le pertenecemos a nadie. Somos libres y no tendríamos que encontrarnos nunca en esta tesitura.

Sin embargo, detrás de toda esa posesión hay una desconfianza hacia la pareja. Un miedo a que le sea infiel, a que se tontee con otras personas, a que lo deje…

A veces, esto surge porque la propia persona tiene pensamientos de este estilo. En otras ocasiones, es fruto de una experiencia negativa de la que salió dañada por alguno de estos motivos.

Ante la frustración, levanta la mano

Pegar a alguien que se quiere, maltratarlo, no es algo que se debiera permitir. Por muy mal que hayas hecho las cosas, nadie tiene por qué levantarte la mano.

Recuerda: Nunca lo olvides: no te merece quien te lastima

Cuando tu pareja te maltrata, a veces no solo físicamente sino también verbal, es una evidencia de que el amor está siendo tóxico.

Las diferencias deben hablarse, nadie tiene que ser sometido a la fuerza a la voluntad del otro. El respeto tiene que estar siempre presente.

Adiós a las amistades

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Es comprensible que en los primeros meses de una relación te separes y pienses poco en tus amistades. La novedad te llama y quieres conocer muchas cosas en poco tiempo de la persona que te ha cautivado.

Sin embargo, cuando esto se extiende después de un año, dos, o tres, la situación puede ser algo más delicada.

  • Ya no vas a ninguna parte si no llevas a tu pareja contigo, no quedas con tus amistades si tu otra mitad no puede y los encuentros con ellas han disminuido de una forma drástica.
  • Hay algo que quizás no consideras y es que las amistades, si se cuidan bien, duran toda la vida. Sin embargo, una relación de pareja, a veces, tiene los días contados.

Cuidado, porque cuando te falte querrás refugiarte en tus amigos. Sin embargo, quizá ellos ya no estén.

Amor basado en ilusiones

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Este es el amor tóxico del que nos cuesta mucho desprendernos, pues tiene mucho que ver con la primera fase de enamoramiento.

Las expectativas y las ilusiones, provocan que idealicemos a nuestra pareja. Pero, ¿qué ocurre pasado el tiempo? Que todo esto se acaba y empezamos a molestarnos por cosas que antes pasábamos por alto.

Muchas relaciones no saben por qué han cambiado con el tiempo. Pero es que el amor maduro abre los ojos desde el principio y no se deja llevar por expectativas que solo son reales en nuestra mente.

Antes de irte lee: La trampa mortal de las expectativas

¿Te has sentido identificado con alguno de estos tipos de amor tóxico? Ahora que los conoces, es el momento de evitar caer en ellos, aunque sea difícil y cueste mucho esfuerzo.

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