¿Carbohidratos simples o carbohidratos complejos?

Los carbohidratos complejos minerales cuentan con un valor nutricional más alto que los simples y contienen fibra, vitaminas que tardan más en asimilarse, por lo que nos aportan energía más duradera

Junto con las proteínas y grasas, los carbohidratos forman los tres principales macronutrientes, que son esenciales en una dieta equilibrada. Y, según su estructura química, podemos hablar de carbohidratos simples y carbohidratos compuestos. ¿Quieres conocer más de ellos?

¿Por qué son importantes los carbohidratos?

Los carbohidratos son esenciales en cualquier dieta. Es así porque proporcionan las calorías necesarias para la producción de energía. De hecho, se aconseja que entre el 50 y el 60% de las calorías que ingerimos cada día provengan de este macronutriente.

El cuerpo necesita de esos carbohidratos para poder mantener su actividad, para el cumplimiento de las tareas diarias y para poder realizar cualquier trabajo físico.

El sistema digestivo lo que hace es convertir esos hidratos en glucosa, que luego utiliza como energía para tejidos, órganos y células. No solo eso, además desempeñan un papel vital en la digestión, en el funcionamiento de nuestro metabolismo y en la oxidación de proteínas y grasas.

Según su función, los carbohidratos se clasifican en azúcares, fibra o almidones. Pero, como adelantábamos, según su composición química hablaremos de carbohidratos simples o compuestos.

Carbohidratos simples

Bollería con carbohidratos simples

Los carbohidratos simples son azúcares que se convierten en glucosa y se digieren rápidamente. Gracias a ello proporcionan energía a nuestro organismo de manera inmediata. Son ideales para recuperarse después de un ejercicio intenso o incluso antes de realizarlo.

Sin embargo, tienen muy poco valor nutritivo porque no contienen suficientes nutrientes esenciales, por ello es aconsejable limitar su consumo a pequeñas cantidades. Y especialmente se recomienda tener cuidado con ellos a las personas que sufran de diabetes o tengan el colesterol elevado.

Te puede interesar: Complicaciones agudas y crónicas de la diabetes

Alimentos ricos en carbohidratos simples

Entre los alimentos ricos en carbohidratos simples destacan el azúcar blanco y productos realizados con harina sin refinar. También los tienen la miel y la gran mayoría de las frutas y verduras (en forma de fructosa).

Pero también hay que tener cuidado con los productos elaborados con este tipo de ingredientes, es decir:

  • Bollería industrial.
  • Mermeladas.
  • Zumos y bebidas refrescantes.
  • Golosinas.
  • Productos envasados.

Carbohidratos complejos

Espinacas ricas en carbohidratos

Los carbohidratos complejos poseen una estructura que se compone de tres o más azúcares, que por lo general están unidos entre sí para formar una cadena.  Estos azúcares son en su mayoría ricos en fibra, vitaminas y minerales.

Por otra parte, y debido a su complejidad, tardan más tiempo en convertirse en glucosa y ser asimilados por el organismo. Esta es la razón de que no aumenten los niveles de azúcar en la sangre tan rápidamente como los carbohidratos simples

A pesar de ser de absorción más lenta, siguen actuando como un combustible necesario para que el cuerpo pueda producir la energía que necesita para poder desempeñar sus funciones.

Alimentos ricos en carbohidratos complejos

Los carbohidratos complejos se encuentran comúnmente en verduras como las espinacas, las judías, el brócoli, las alcachofas o los calabacines.

También se encuentran en las harinas integrales, granos enteros, patatas y legumbres como las lentejas o alubias.

No te pierdas: ¿Cuál es el aporte de las legumbres en la dieta?

Diferencias entre carbohidratos simples y complejos

Ya hemos visto algunas características de los carbohidratos simples y los compuestos. Para tener claras sus diferencias podemos señalar dos aspectos:

  • Los hidratos de carbono complejos contienen fibra, vitaminas y minerales que cuentan con un valor nutricional más alto que los carbohidratos simples, que contienen azúcares refinados y muy pocas vitaminas y minerales.
  • Los carbohidratos simples se digieren muy rápidamente y provocan picos de insulina. Mientras, los carbohidratos complejos tardan más en digerirse.

En cualquier caso, hay que tener presente que los carbohidratos son imprescindibles para nuestro organismo. Simplemente conviene controlar la cantidad y el tipo que se consume. Algo tan sencillo como evitar alimentos procesados ya ayudará bastante a ello.

Recuerda que si tomas más hidratos de carbono de cualquier tipo de los que necesitas para tu uso inmediato, la parte no utilizada se almacena en el hígado o se convierte en grasa y se deposita en los tejidos para su uso futuro.

Imagen cortesía de etringita