Cáscaras de naranja confitadas

Para elaborar esta receta es importante que consigamos naranjas de procedencia ecológica y que no hayan sido tratadas con productos químicos, o que nos aseguremos de lavarlas muy bien

Las cáscaras de naranja confitadas son un dulce muy apreciado que puede tomarse con chocolate, solas o puede utilizarse como adorno para otros postres (como el roscón de reyes o el helado de tutti frutti). La piel de la naranja posee gran cantidad de beneficios y puede usarse tanto como medicamento natural (favorece la digestión, es rica en antioxidantes naturales y ayuda a bajar el colesterol) hasta como repelente de insectos.

La elección de las naranjas

Como lo que interesa es la piel de la naranja, para hacer este dulce se deben buscar las que no estén tratadas o las que sean ecológicas, para evitar residuos de pesticidas o abrillantadores.

Este tipo de naranjas son recomendables para cualquier plato en el que se utilice la cáscara tal cual, como pueden ser postres en que solo se use la ralladura. Aunque en este caso en concreto, la piel se hierve varias veces, siempre es conveniente lavar las naranjas a conciencia antes de utilizarlas.

Para obtener unas cáscaras de naranja confitadas bien gordas, hay que buscarlas con mucha médula (la parte blanca). En general, las naranjas de mesa tienen más médula que las de zumo. Esta parte es la más amarga de la fruta, pero para este dulce no hay problema, ya que la cáscara se trata de tal forma, que pierde toda su amargura.

Tratamiento de las cáscaras

corteza naranja

Las cáscaras de naranja deberán dejarse a remojo desde el día anterior después de ser convenientemente preparadas.

  • Cortar las naranjas en dos y exprimirlas. Para confitarlas luego, es necesario el zumo, así que se puede guardar bien tapadito hasta el día siguiente o bebérselo y hacer otro más tarde.
  • Quitar la pulpa que queda pegada a la cáscara, con cuidado de retirar lo menos posible de médula.
  • Colocar las mitades de naranja en remojo en agua fría. Como flotan, ponerles encima un peso para que se hundan y que estén cubiertas. Dejar a remojo durante 24 horas.
  • Cuando ha transcurrido el tiempo, escurrir bien las naranjas y cortarlas en tiritas de unos 6 mm de grosor.
  • Ponerlas en un cazo, cubrirlas de agua fría y ponerlas a cocer. Cuando rompan a hervir, escurrirlas y meterlas en un baño de agua con hielo. El enfriamiento brusco hace que las naranjas conserven el color.
  • Repetir la operación dos veces más (hasta un total de tres veces). Escurrir las tiritas en un colador y secarlas bien.

Confitado de la cáscaras de naranja

Cascara de naranja

Ingredientes:

  • Cáscaras de naranja cortadas en tiras y convenientemente preparadas.
  • El peso de las cáscaras escurridas y secas en azúcar.
  • El peso de las cáscaras escurridas y secas en líquido (puede ser agua o el zumo de las naranjas. Lo mejor es poner un 70% de agua y un 30% de zumo)

Procedimiento:

  • Pesar las cáscaras preparadas, escurridas y secas.
  • Pesar el azúcar, el zumo y el agua en consecuencia.
  • Poner el azúcar, el zumo y el agua en un cazo y hervirlo hasta que alcancen los 110ºC (unos 6 minutos a fuego fuerte).
  • Echar las cáscaras y cuando hierva de nuevo, bajar el fuego para mantener un hervor suave durante 30 minutos.
  • Retirar del fuego y dejar enfriar durante 3 horas.
  • Volver a calentar y cuando rompa a hervir, dejar 30 minutos a fuego suave y dejar enfriar otras 3 horas.
  • Repetir la operación de nuevo (en total tiene que hervir y enfriarse tres veces). Al final apenas quedará líquido.
  • Sacar las cáscaras del líquido y dejar secar sobre una rejilla, separándolas bien.
  • Se pueden dejar secar al aire libre durante dos o tres días. Aunque se puede acelerar el proceso secándolas en el horno a baja temperatura (aproximadamente 30ºC) durante 4 horas. También pueden pasarse por azúcar antes de ponerlas a secar (con cualquiera de los dos métodos) para reducir el tiempo de secado. Hay que tener en cuenta que si se hace esto, la textura final cambia.
  • Nunca se quedarán completamente secas, siempre quedan un poco pegajosas, pero poco.
  • Para conservarlas bien, lo mejor es guardarlas en un bote de cierre hermético. También se pueden bañar en chocolate.

Cobertura de chocolate

  • Derretir el chocolate en un cazo a fuego lento para evitar que se queme o se pegue.
  • Sumergir las cáscaras de naranja hasta la mitad en el chocolate.
  • Dejar enfriar en la nevera para que el chocolate se endurezca.
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