Causas de dolor en la espalda baja y cómo aliviar el dolor lumbar

Aunque puede aparecer en cualquier parte de la espalda, a menudo la zona más afectada es la región lumbar, que es la responsable de sostener una gran parte del peso corporal.

El dolor en la espalda baja es una afección que también se conoce como “lumbalgia” y que consiste, sencillamente, en la molestia en dicha zona del cuerpo. La intensidad puede ir desde leve hasta severa y puede incluir otros síntomas, como sensación de exceso de calor o inflamación, entre otros.

En los casos más extremos, cuando los síntomas se mantienen en el tiempo, el dolor en la espalda puede llegar a incapacitar a la persona, por lo que conviene atenderlo a tiempo. Existen varias acciones que se pueden realizar de manera muy simple y que, al ponerse en práctica, no suponen más que un cambio positivo en términos de bienestar y salud.

Por lo general, las personas que tienen hábitos de vida sedentarios son más propensas a sufrir dolor en la espalda. Aunque también son vulnerables aquellas personas que pasan demasiadas horas en una misma postura. La edad también es un factor que se debe considerar, ya que a partir de los 30 años es probable que este tipo de molestias se presenten con mayor frecuencia.

¿Cuáles son los síntomas del dolor en la espalda baja?

La zona lumbar está compuesta por una estructura intrincada de elementos interconectados y superpuestos que, de irritarse o presentar algún tipo de problema, pueden ocasionar dolor.

Este problema aqueja a tantas personas cada día que, en Estados Unidos, es la segunda causa de consultas médicas, después de la gripe y los resfriados.

Al sufrir algún tipo de lesión en la parte baja de la espalda, el paciente puede presentar síntomas que pueden variar según la gravedad del problema. Los más comunes son:

  • Hormigueo.
  • Dolor intenso.
  • Espasmos musculares.
  • Sensación de ardor o exceso de calor.
  • Dolor que irradia a otras zonas, como las piernas, la cadera o la parte inferior del pie.

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¿Qué causa el dolor en la espalda baja?

Mejorar el dolor de espalda.

El dolor en la espalda baja puede estar causado por un desplazamiento repentino, haber permanecido sentando por mucho tiempo, tener una mala postura, una lesión, o por haber levantado algún objeto demasiado pesado de la forma incorrecta. Además, el dolor puede ser el síntoma de problemas como:

  • Hernias discales.
  • Traumatismos: lesiones o fracturas.
  • Infecciones del riñón o cálculos renales.
  • Pérdida del tono de los músculos de la espalda.
  • Desgarros de los músculos o los ligamentos.
  • Crecimiento anormal o tumor que afecte la columna.
  • Obesidad (causante de presión y degeneración de los discos).
  • Infección de la columna vertebral (osteomielitis, disquitis, absceso).
  • Problemas en las articulaciones como: la artritis, osteoartritis, artritis psoriásica y artritis reumatoidea.
  • Degeneración de las vértebras (a menudo causada por tensión en los músculos y ligamentos que sostienen la columna vertebral o por los efectos del envejecimiento).
  • Enfermedades de los órganos reproductores femeninos, como la endometriosis, los quistes ováricos, los miomas uterinos y el cáncer.

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¿Cómo aliviar el dolor el dolor lumbar?

Dolor lumbar en la espalda.

Para empezar, cuando un paciente tiene dolor en la espalda, es necesario indicarle cierto tiempo de reposo. Y es importante que lo respete puesto que esto ayudará a disminuir la inflamación y, por ende, el dolor. Según sea el caso, el reposo puede ir acompañado por fármacos antiinflamatorios y analgésicos para promover el alivio. 

Para aliviar la zona afectada, también se puede aplicar una compresa caliente o fría de forma alternada. Se puede recrear cierta hidroterapia en la ducha, o bien acudir a un centro de fisioterapia para solicitar este tratamiento. 

Los masajes también pueden ayudar a disminuir el dolor. En este caso es muy importante hacerlo con la ayuda de un experto, ya que una mala presión puede empeorar el problema.

A la hora de dormir, la postura más recomendable para el descanso es la posición fetal, ya que así la columna descansa y se produce un alivio considerable.

Una vez que finalice el tiempo de reposo, es muy importante que el paciente comience a hacer algún tipo de actividad física de bajo impacto para empezar a tratar el origen del problema.

Para comenzar, puede realizar caminatas, algo de yoga y, luego, ya podrá incluir algunos ejercicios aeróbicos para mejorar la condición con la ayuda de un entrenador, de manera que este supervise el proceso y realice las correcciones necesarias en términos de postura y esfuerzo.