Causas y remedios para la bartolinitis

Jose María Marín · 17 marzo, 2014
La bartolinitis, en muchos casos, es un problema recurrente que merma en gran medida la calidad de vida. En situaciones extremas puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

La bartolinitis o inflamación de las glándulas de Bartolino es una de las enfermedades de la mujer que más frustraciones genera.

Estas glándulas sirven para humedecer o lubricar la entrada de la vagina y tienen, aproximadamente, el tamaño de un guisante. Se encuentran a los lados del vestíbulo vulvar y sus conductos de secreción drenan a la superficie interna de estos.

Afecta especialmente a mujeres de entre 20 y 30 años que han alcanzado su madurez sexual. Esta secreción puede obstruir las glándulas produciendo inflamación y dolor, pudiendo llegar a infectarse. La infección puede tener varias causas.

Existen diversos tratamientos antibióticos, sin embargo, a veces la única solución es pasar por el quirófano y someternos a la extirpación de dichas glándulas.

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Causas de la bartolinitis

Se puede dar por la proliferación descontrolada de bacterias en la entrada de la vagina. Esta proliferación conduce a la inflamación y obstrucción de las glándulas, por lo que el contenido se acumula llegando a formarse un absceso. Si este absceso se infecta da lugar a bartolinitis.

En muchas ocasiones estas bacterias constituyen parte de nuestra flora bacteriana, sin embargo, una proliferación descontrolada puede dar lugar a una infección. En otras ocasiones puede ser causada por bacteris de transmisión sexual, como la que causa la gonorrea o la clamidiasis.

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Cómo se diagnostica la bartolinitis

El primer síntoma suele ser la aparición de un bulto, un nódulo caliente, abultado y muy doloroso al tocarlo. En casos agudos llega a doler al caminar o sentarse. Evidentemente, es muy doloroso durante el acto sexual.  Asimismo, el labio o los labios que se encuentran afectados se enrojecen e inflaman debido a la infección.

El diagnóstico se realiza mediante exploración. En aquellas mujeres con un historial clínico de infecciones recurrentes o enfermedad de transmisión sexual hemos de tener presente esta posibilidad. En mujeres cercanas a la menopausia o ya entradas en dicha etapa es recomendable realizar una biopsia para descartar problemas más graves.

Tratamiento de la bartolinitis

Realizar baños de asiento con agua tibia varias veces al día puede bastar para que la infección remita en casos leves, aunque es recomendable acudir al médico para que nos recete el antibiótico oportuno. Si el absceso no se vacía por sí solo, se ha de realizar un drenaje quirúrgico. Cuando el problema se hace crónico, es posible que el médico recomiende la extirpación de las glándulas.

Tratamiento natural

Contra esta enfermedad hemos de utilizar plantas o productos que destaquen por sus propiedades antibióticas, antiinflamatorias o emolientes.

En cuanto a hierbas destacan el  jengibre, el ajenjo, el boldo, la genciana y el diente de león, por ejemplo, y se prepararán en infusión mayormenteComeremos aloe, papaya, guayaba, ajo, cebolla y frutas ácidas.

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Para preparar la infusión, en un vaso y medio de agua se deja hervir una  cucharada sopera de la hierba o mezcla de hierbas medicinales durante 5 minutos y se deja reposar otros 10. Se bebe junto con el zumo de un limón.

El jengibre rallado posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Consumir pequeños trocitos crudos como caramelos es muy saludable. Los chuparemos tanto como podamos para que se propague por nuestra saliva, después masticaremos y tragaremos. En infusión se recomiendan tres tacitas al día.

Remedios externos

Controlar nuestro estado emocional es muy importante para evitar enfermedades psicosomáticas. Estar desesperanzados, desilusionados, enojados o desanimados repercute enormemente en nuestra calidad de vida.

De aplicación tópica en nuestra zona íntima externa es el aceite vegetal de Moringa oleifera. Es muy recomendable por sus propiedades antibióticas y antiinflamatorias, además de nutritivas e hidratantes para la piel. Si la infección es más grave de lo esperado puede ocurrir que no se reabsorba, sino que el organismo expulse el absceso, apareciendo pus. Situación similar a lo que ocurre con el acné.

Asimismo, un potente desinfectante es el vinagre, puesto que modifica las condiciones ambientales haciendo que no sean aptas para la proliferación bacteriana. Aplicar a la zona con infección compresas de vinagre caliente puede también provocar el drenaje de los abscesos.