Causas y remedios para la bartolinitis

17 marzo, 2014
En caso de no drenarse de forma natural es probable que haya que someterse a una intervención quirúrgica para eliminar el exceso de secreciones que ha provocado la condición

La bartolinitis, o inflamación de las glándulas de Bartolino, es una de las enfermedades de la mujer que más frustraciones genera. Es, además, muy invalidante para el desarrollo de su vida sexual tanto como para el desarrollo normal de su vida diaria.

Estas glándulas sirven para humedecer o lubricar la entrada de la vagina y tienen, aproximadamente, el tamaño de un guisante. Se encuentran a los lados de la zona que enmarca los labios menores de la vulva (el vestíbulo vulvar), y sus conductos de secreción drenan a la superficie interna de estos.

Aunque no existe información precisa, se piensa que afecta especialmente a mujeres entre los 20 y los 30 años de edad, asociándolo a la madurez sexual. Esta secreción no solamente puede quedarse “atascada” en las glándulas produciendo inflamación y dolor, sino que también puede infectarse. La infección puede tener varias causas.

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Aunque no es contagiosa ni demasiado grave para la salud en general, las mujeres que alguna vez han padecido bartolinitis sufren un serio trastorno en su vida, llegando a la ansiedad y depresión cuando el tratamiento médico convencional no logra los resultados esperados, especialmente cuando la enfermedad se hace crónica.

Y es que, a veces, la única solución que la medicina encuentra a este problema pasa por el quirófano, con la extirpación de dichas glándulas. Pero para muchos casos existen otras soluciones no tan drásticas.

Causas de la bartolinitis

Se puede dar por la presencia de bacterias en la entrada de la vagina. Si estas bacterias llegan a los conductos de las glándulas de Bartolino se inflaman, entonces no pueden expulsar las secreciones porque sus paredes se pegan, taponándose y, al no vaciarse, se infecta hasta la misma glándula y se produce un absceso, que es el llamado absceso de Bartolino.

Una causa en principio no infecciosa deviene del llamado quiste del Bartolino. Aquí sucede que solo una parte tapona la secreción de la glándula y se forma primero la cavidad rellena de líquido. Más tarde, al llegar a este quiste las bacterias, se infecta y entonces tenemos bartolinitis.

Estas bacterias no tienen por qué proceder de una enfermedad de transmisión sexual. Pueden ser de otra zona de nuestro organismo, por ejemplo Escherichia coli del intestino o Staphylococcus aureus de la piel y vías respiratorias.

Otras veces puede ser causada por la bacteria de la gonorrea o la de la clamidiasis, ambas enfermedades de transmisión sexual.

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Cómo se diagnostica la bartolinitis

El primer síntoma suele ser la aparición de un bulto, un nódulo caliente y abultado y muy doloroso a la simple presión. En casos agudos llega a doler al caminar o sentarse. Evidentemente, es muy doloroso durante el acto sexual.  Asimismo, el labio o los labios que se encuentran afectados se enrojecen e inflaman debido a la infección.

El diagnóstico se realiza mediante exploración. En aquellas mujeres con un historial clínico de infecciones recurrentes o enfermedad de transmisión sexual hemos de tener presente esta posibilidad. En mujeres cercanas a la menopausia o ya entradas en dicha fase, sería bueno realizar una biopsia para descartar tumoraciones o cáncer.

Tratamiento de la bartolinitis

Realizar baños de asiento con agua tibia varias veces al día puede ser suficiente en casos leves para que el quiste se desinflame y drene la secreción. En caso de infección, o si la causa fuese la infección, se tomarán antibióticos.

Si el absceso no se vacía, se realiza un drenaje quirúrgico, esto es, crear un pequeño canal de salida mediante un corte o incisión. Cuando el problema se hace crónico, entonces el médico recomienda la extirpación de las glándulas.

Tratamiento homeopático

En caso de optar por la homeopatía hemos de ver los resultados en unos cuatro días. Se emplean principios depurativos principalmente, según la persona le es más efectivo uno que otro.

En el caso de bartolinitis aguda, se toma Hepar sulfur 15ch y Pyrogenium 9ch. Tomaremos cinco gránulos de Hepar sulfur 15ch y dos horas después de Pyrogenium 9ch. Dos veces al día. En este proceso puede generarse un absceso que drenará mejor con baños de asiento tibios, es un potente depurativo.

Para la bartolinitis crónica o reincidente se tomarán durante dos meses cinco gránulos de Conium 15ch y de Staphysagria 15ch  al día.

Tratamiento natural

Contra esta enfermedad habremos de utilizar plantas o productos que destaquen por sus propiedades antibióticas, antiinflamatorias y emolientes.

En cuanto a hierbas destacan el  jengibre, el ajenjo, el boldo, la genciana y el diente de león, por ejemplo, y se prepararán en infusión mayormenteComeremos aloe, papaya, guayaba, ajo, cebolla, brécol y frutas ácidas.

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Para preparar la infusión, en un vaso y medio de agua se deja hervir una  cucharada sopera de la hierba o mezcla de hierbas medicinales durante 5 minutos y se deja reposar otros 10. Se bebe junto con el zumo de un limón, el primer vaso en ayunas será mucho mejor.

El jengibre rallado en tu té o en infusión es antiinflamatorio y analgésico. Consumir pequeños trocitos crudos como caramelos es muy saludable para la mujer, los chuparemos tanto como podamos para que se propague por nuestra saliva, después masticaremos y tragaremos. En infusión se recomiendan tres tacitas al día.

Remedios externos

Controlar tu estado emocional es muy importante a la hora de que los alimentos y especialmente las infusiones curativas hagan un efecto óptimo en el organismo.

Cuando nuestro estado interior es de desesperanza, desilusión, enojo, desánimo, etc, esas emociones negativas provocarán que todo el metabolismo disminuya su rendimiento y hasta nuestras defensas bajarán, de tal manera que ni los nutrientes se aprovecharan igual ni las buenas propiedades de estas plantas trabajaran correctamente.

De aplicación tópica en nuestra zona íntima externa es el aceite vegetal de Moringa oleifera. Es muy recomendable por sus propiedades antibióticas, antiinflamatorias y antinociceptivas (antidolor), además de nutritivas e hidratantes para la piel.

Si la infección es grande, puede que no se reabsorba, sino que la extraiga, por lo que no es extraño que al comenzar el tratamiento y a extraer la infección, puede parecer crearse un absceso y se vea pus (como cuando se trata el acné), pero la está “sacando”, romperá y drenará.

Asimismo, un potente desinfectante es el vinagre, tan empleado por nuestras abuelas para muchas cosas. Aplicar a la zona con infección compresas de vinagre caliente puede también provocar el drenaje de los abscesos.

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