Causas y remedios para la endometriosis

22 marzo, 2014
¿Conoces los síntomas de la endometriosis? En nuestro artículo te los contamos, así como las posibles causas y remedios para esta enfermedad ginecológica.

La endometriosis es una enfermedad que no solo puede cursar con problemas de fertilidad, sino que puede obstaculizar seriamente las relaciones sexuales, producir dolores pélvicos, dolores con las deposiciones y menstruaciones muy dolorosas, síntomas todos que pueden llegar a ocasionar serios problemas a la mujer que los padece.

Hoy día hay una serie de problemas socio-económicos que están produciendo algunos desequilibrios temporales para llevar a cabo el anhelo de tener hijos. Las dificultades económicas, la necesidad de la colaboración económica entre ambos miembros de una pareja, la demora temporal hasta conseguir un lugar idóneo para la educación de los hijos y otros factores, dan lugar a que cuando finalmente es posible buscar descendencia, ésta se lleve a cabo en edades en las que la fisiología femenina no está en sus mejores momentos, y si bien aún conserva la fertilidad, las dificultades son cada vez más grandes hasta el punto de llegar a veces a ser insalvables.

Entre todas estas adversidades, también esta patología tiene un papel determinante, agravando aún más las dificultades antedichas.

Desde el punto de vista médico, esta enfermedad se define como un conjunto de síntomas producido cuando un tipo de células concretas, las células de revestimiento del útero, crecen fuera de la matriz. Es decir, existe un crecimiento de células uterinas en otras áreas del cuerpo que no son el útero. Al ser células preparadas para responder a determinados estímulos hormonales, se presentan síntomas como dolor, sangrado irregular y problemas para quedar embarazadas, entre otros. Es lógico, por tanto, que el ciclo menstrual afecte profundamente este crecimiento celular “fuera de su sitio”.

Causas

Aunque parezca difícil de creer, una de las causas de las manifestaciones o síntomas de esta enfermedad están precisamente en el ciclo menstrual normal de la mujer. ¿Por qué es así? Recordemos que el útero es como una especie de bolsa o vaso invertido, éste va engrosando su pared a medida que avanza el ciclo menstrual para que el cuerpo femenino se vaya preparando para alojar un embrión, esto se consigue gracias al influjo de unas hormonas muy concretas (hormonas esteroideas).  Cuando llega el momento y no ha habido una concepción, el cuerpo detecta que todo lo que se ha preparado ya no sirve y lo desecha, esto es el sangrado de la menstruación que arrastra toda esa capa de células que se formó.

¿Pero qué sucede si parte de esas células endometriales desechadas no fuesen todas expulsadas correctamente y alguna quedara en el cuerpo?

Este es el caso de la endometriosis, existe una implantación de este tipo de células fuera de la cavidad normal (el útero) en zonas muy variadas, como por ejemplo, el interior de la pelvis, en los mismos ovarios, pero también pueden implantarse en los intestinos, el recto o la vejiga u otras áreas del cuerpo. Además, estas células reimplantadas fuera de su sitio continúan “a las órdenes” de los influjos hormonales pues no son células muertas. Esto hace que a veces sangren cuando el ciclo ovárico termina porque intentan “obedecer la orden de desprenderse” pero no se pueden desprender.

Igualmente, como su crecimiento es a veces estimulado y a veces no (también dependiendo del momento del ciclo) esto produce los típicos síntomas que dependen, además, de la zona del cuerpo donde se hayan implantado.

Sin embargo, la causa real se desconoce, ya que este crecimiento celular fuera de su sitio no sucede por aparición o formación de dichas células en esos lugares extraños, sino que parece ser una “recolocación” de células que originalmente sí se formaron correctamente. Se cree que se debe a algún tipo de reflujo producido durante el desprendimiento, por algún tipo de flujo menstrual retrógrado, es decir, hacia atrás y adentro. Esto puede deberse a que existan algunas alteraciones anatómicas, como veremos más adelante.

Pero hay quien piensa que las mujeres con endometriosis tienen algún tipo de trastorno inmunitario aún no descubierto. Y lo cierto es que es más frecuente su existencia en aquéllas cuyas madres o hermanas la hayan padecido.

Normalmente se diagnostica entre los 25 y los 35 años, pero se piensa que probablemente se inicie alrededor de la instauración de la menstruación de forma regular.

Factores que pueden hacer más favorable la aparición de endometriosis

Hay una serie de factores que pueden hacer que tengamos más posibilidades de que aparezca esta enfermedad, como son:

  • Una edad de la menarquia temprana. Es decir, que el comienzo del ciclo menstrual (la primera regla) sea a una edad temprana.
  • Una duración del sangrado menstrual demasiado larga. Esto es, que la duración media de los períodos menstruales sea igual o superior a 7 días.
  • Cualquier dificultad física que impida o plantee problemas a la salida de la sangre menstrual, como por ejemplo la existencia o persistencia del himen cerrado.
  • Que la mujer nunca haya tenido hijos.

Síntomas

Lo más característico para la endometriosis es el dolor, aunque no siempre aparece aunque la tengamos. Se suele localizar en la zona abdominal baja antes de la menstruación y durante la misma. Pero es frecuente también la aparición de dolor en cualquier momento del ciclo. Asimismo, el mantenimiento de relaciones sexuales puede provocarnos dicho dolor. Igualmente sucede cuando se va al baño a “hacer de vientre”.

También pueden aparecer de calambres una o dos semanas antes del ciclo o durante el mismo. Su intensidad varía mucho, pudiendo ser apenas perceptibles o muy intensos.

Pruebas y exámenes

Lo más complicado entonces de detectar es una endometriosis cuando no se observan síntomas, esto hemos visto que puede suceder. Pero en el caso que el dolor aparezca, que es el síntoma más característico,  y sobre todo relacionado con el ciclo menstrual de la forma que hemos explicado, es necesario que acudamos al médico a realizarnos una serie de pruebas.

Estas pruebas pueden ser más o menos específicas, con ellas tratará de saber si hay o no endometriosis y cuales son los lugares de implantación de las células, es decir, donde se han “recolocado” las células endometriales. De esta manera se podrá determinar los posibles tratamientos.

Se suelen realizar exámenes pélvicos (se realiza habitualmennte  durante la revisión ginecológica que de una forma periódica, se realizan las mujeres; es una manera con la que los ginecólogos comprueban la integridad y salud de los órganos genitales femeninos, y durante lel mismo se examinan la vulva, la vagina, el útero, así como el cuello del mismo, las trompas de Falopio, los ovarios, la vegija y el recto. Incluye la exploración de los genitales de forma manual, y la introducción de espéculo para la realización de muestras de citología) o bien ecografías transvaginales (por medio de esta técnica, realzada con una ecógrafo que detecta la señal emitida por una sonda introducida en la vagina de la mujer, se examinan los órganos genitales de la misma, incluidos el útero, los ovarios y el cuello uterino. ) o bien laparoscopia pélvica (técnica quirúrgica mediante la cual podemos examinar órganos pélvicos, por medio de un instrumental de  visualización llamado laparoscopio. Se realiza con anestesia general, y el médico hace una incisión quirúrgica de un par de centímetros en la piel, por debajo del ombligo. A continuación, se insufla dióxido de carbono en la cavidad abdominal para ayudar al cirujano a ver los órganos más fácilmente y a continuación, se inserta el laparoscopio, un instrumento similar a un pequeño telescopio en un tubo flexible, de manera que el médico pueda observar el área.)

Tratamiento

El tratamiento que la medicina proponga va a depender de una serie de factores:

  • La edad de la paciente
  • La gravedad e intensidad de los síntomas (si hay o no mucho dolor, calambres, etc.) y de la misma enfermedad. Esto es, cuánto está extendida y qué ocasiona físicamente su anómala implantación.
  • Si hay deseo de tener hijos en un futuro o no.
  • Si se ha alcanzado la menopausia. En este punto y desde el punto de vista médico oficial, hay una serie de medidas que se pueden tomar que pudieran ser más radicales, y que de nuestra parte no aconsejamos nunca esta medida, como veremos más adelante.

Entre las medidas habituales para controlar los dolores de tipo cólico se usan antiinflamatorios conocidos como ibuprofeno o naproxeno y otros antiinflamatorios no esteroides. Si es necesario se pueden emplear otros analgésicos más fuertes.

También se suele usar el tratamiento hormonal en la medicina oficial, aunque preferimos otras opciones más naturales. El tratamiento hormonal oficial normalmente contempla el uso de píldoras anticonceptivas, pues éstas detienen el ciclo menstrual y su influencia hormonal en la endometriosis. Es simplemente un alivio sintomático, no cura la enfermedad.

Un tratamiento hormonal más específico va dirigido a impedir la producción de estrógenos por parte de nuestros ovarios, produciendo un estado similar a la menopausia, pero tiene el inconveniente de producir síntomas parecidos a la misma.

Consideramos los tratamientos hormonales con anticonceptivos demasiado agresivos y con demasiados efectos secundarios perjudiciales para ser considerados eficaces, sobre todo teniendo en cuenta que no van a curar la causa, la enfermedad. Sin embargo, estos tratamientos pueden aliviar parcial o totalmente los síntomas en muchas pacientes durante años. La decisión final por supuesto, está en sus manos.

Y finalmente, como último recurso, la medicina oficial suele emplear la cirugía para extirpar las zonas donde existe la endometriosis. Esta suele recomendarse en casos de dolor intenso que no mejora con otros tratamientos y puede abarcar:

  • La laparotomía o laparoscopia pélvica, método comentado para diagnosticar endometriosis y al mismo tiempo extirpar todos los implantes y tejido cicatricial (adherencias).
  • Histerectomía para extirpar el útero (la matriz) e incluso la histerectomía total (matriz, ovarios y trompas de Falopio incluidos). La medicina oficial propone lo que popularmente se conoce como “vaciado”  cuando se observan síntomas graves y siempre que no desee tener hijos en el futuro. Se pueden extirpar uno o ambos ovarios pero la política actual de carácter preventivo de la medicina oficial indicará que si no le extirpan ambos ovarios en el momento de la histerectomía, sus síntomas pueden reaparecer.

De cualquier forma, la cirugía radical entendemos que no debiera considerarse más que en último extremo, ya que existen grandes posibilidades terapéuticas alternativas, y hay numerosos estudios que van orientados hacia el enfoque de como la desaparición total de los órganos generadores supone un enorme desequilibrio orgánico de consecuencias irreversibles, las cuales, además, habrán de ser tratadas, para adaptar al cuerpo a esta carencia definitiva.

Posibles complicaciones

La endometriosis puede llevar a problemas para quedar embarazada. No todas las mujeres, sobre todo aquellas con endometriosis leve, tendrán esterilidad. La laparoscopia para eliminar la cicatrización relacionada con la afección puede ayudar a mejorar sus probabilidades de quedar embarazada. Si no sucede así, se debe contemplar la posibilidad de realizarse tratamientos contra la esterilidad.

Otras complicaciones de la endometriosis abarcan:

  • Dolor pélvico crónico o prolongado que interfiere con las actividades sociales y laborales.
  • Quistes grandes en la pelvis (llamados endometriomas) que pueden romperse (ruptura).

En unos pocos casos, los implantes de endometriosis pueden causar obstrucción de los tractos gastrointestinal o urinario, pero es infrecuente.

En muy raras ocasiones, se puede desarrollar cáncer en las áreas de endometriosis después de la menopausia.

Remedios populares

  • Angelica sinensis, comúnmente conocida como “dong quai”, “dang gui” o ginseng hembra es una planta utilizada durante siglos en la medicina tradicional china para aliviar y combatir trastornos ginecológicos, como la endometriosis, ya que contiene fitoestrógenos naturales que actúan como reguladores hormonales femeninos.

Se puede encontrar en polvo, cápsulas, tintura e incluso más raramente en trozos (que habría que cocer antes de su poder consumirlo). En general se suele repartir las tomas en dos veces al día, preferiblemente en ayunas. Se suele recomendar también un descanso del tratamiento de una semana cada 30 días de ingesta.

 En el caso de tomarlo en cápsulas, lo habitual es ingerir al día un mínimo de dos y un máximo de cuatro (de 500 mg cada una). En caso de tenerlo en polvo, disolveríamos una cucharada de postre rasa (1 gramo aproximadamente) en agua o zumo y tomaríamos esta dosis dos veces al día.

  • Infusiones de manzanilla (Chamaemelum nobile). Otro remedio popular y más al alcance de la mano que la Angelica china son las infusiones de manzanilla, aunque es un remedio un tanto más suave. Elaborar una infusión con 2 cucharadas de manzanilla en  una taza de agua la cual debe hervir por 5 minutos y beberíamos una taza cada vez que sintamos dolor.
  • Jengibre (Zingiber officinale). Tomar una taza de infusión de Jenjibre cuando se sientan nauseas como síntoma de la endometriosis. La infusión se preparará con 3 cucharadas de jenjibre por cada taza de agua que dejaremos hirviendo durante cinco minutos.
  • La técnica de Acupresión también es útil. Se aplicará presionando a cinco centímetros del hueso del tobillo y en la base donde se encuentran los huesos de su pulgar y dedo índice.   Presionar lo más fuerte que pueda hasta que la piel se vuelve rosada y se siente muy caliente mas no se quema.
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