Causas y tratamientos para las palpitaciones

Muchas personas sufren palpitaciones o latidos rápidos en el corazón, pero no todos le dan la importancia que se merece. No tiene que ver con la edad o con el sexo, se puede padecer de palpitaciones en cualquier momento de la vida, aunque es cierto que ciertos factores aumentan las probabilidades. En el siguiente artículo conocerás cuáles son las causas y tratamientos para las palpitaciones.

Qué son, cuáles son las causas y los síntomas de las palpitaciones

La definición de las palpitaciones es la siguiente: anormalidad o irregularidad en los latidos del corazón. La frecuencia cardíaca es más rápida o más lenta y esto ocurre con cierta regularidad. Cada vez que ocurren se puede contar como un ataque, el cuál puede durar segundos o hasta minutos. Las palpitaciones también son llamadas taquicardia y se produce cuando hay una alteración en el ritmo normal del corazón. Lo normal es unos 70 latidos por minuto. Al producirse esta anormalidad, puede pasar a 120, 180 o hasta 200 latidos en 60 segundos. El resultado de esto es que el cuerpo no recibe el oxígeno y los nutrientes suficientes como para funcionar como corresponde.

Cuidar al corazon
Las causas más habituales de palpitaciones son: Anemia, desequilibrio en los electrolitos (por anomalías en el magnesio, el potasio y el calcio), hipertiroidismo, altos niveles de adrenalina (causado por el estrés, los ataques de pánico, el miedo, la ansiedad o los nervios), anomalías en la estructura del corazón, estrechamiento de las arterias, consumo de alcohol, cafeína, drogas o tabaco, utilización de ciertos medicamentos como las anfetaminas, los inhladores para el asma o los que reemplazan la función de las tiroides, problemas congénitos, falta de actividad física, fiebre, esfuerzos, enfermedades en el corazón y emociones momentáneas.

Los síntomas más comunes de las palpitaciones son: falta de aire, latidos acelerados que se sienten no sólo en el pecho sino también en el cuello o en las muñecas, mareos, cansancio, dolores en el pecho, náuseas, ataques de pánico, debilidad, desmayo, sudor, sensación de que el corazón “aletea”, saciedad en la garganta.

Corazon
Afortunadamente es posible prevenir esta anomalía cardíaca, ya sea si se han padecido algunos cuadros o no. Todas las personas pueden tener palpitaciones, pero se pueden reducir los factores de riesgo y tener un corazón más saludable. Por ejemplo, dejar de fumar, disminuir la ingesta de cafeína y de alcohol, no usar drogas, consumir una dieta balanceada baja en grasas y sodio, hacer ejercicios regularmente según las capacidades físicas y la edad, utilizar diferentes técnicas para controlar el estrés (como ser el yoga, la meditación o la respiración consciente) y mantener bajo control los niveles de colesterol y la presión arterial.

Remedios caseros para las palpitaciones

Es necesario saber que estos remedios naturales no sustituyen los ejercicios o recomendaciones que indica un médico y que básicamente se trata de recetas para reducir la tensión y el estrés, entre los principales causantes de las taquicardias. Podrán entonces ayudar en el tratamiento.

Infusión de espino

Prepara un té con flores frescas o secas de espino y una taza de agua. Hierve por 10 minutos. Bebe dos veces al día. Te servirá para regularizar los latidos del corazón, bajar la presión arterial y aumentar la fuerza del músculo cardíaco.

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Té de valeriana

Elabora una infusión con una taza de agua y una cucharadita de valeriana seca, hirviendo durante diez minutos. Permite tranquilizar al paciente y a la vez regularizar el ritmo cardíaco. Se aconseja beber una taza cada noche antes de dormir (ayuda a mejorar la calidad del sueño).

Infusión de madreselva

Prepara un té con un puñado de flores secas de madreselva en una taza de agua. Hierve durante diez minutos y bebe dos veces al día. Es aconsejado para las palpitaciones frecuentes.

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Té de cedrón

En un jarro con agua hirviendo coloca un puñado de hojas secas de cedrón. Deja reposar algunos minutos y cuela. Beber dos tazas cada día.

Infusión de Yerbabuena

Vierte tres ramas de yerbabuena (o hierbabuena) en una taza con agua hirviendo. Deja refrescar tapado y cuela. Bebe como máximo una taza por día, caliente o frío.

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Té de lechuga

Coloca varias hojas de lechuga (de cualquier tipo) en un cazo con ¼ litro de agua hirviendo. Tapa, deja algunos minutos, cuela y bebe hasta tres tazas por día. La lechuga tiene muy buenas propiedades calmantes y tranquilizantes.

Infusión de semillas de apio

En una taza que esté hirviendo, vierte una cucharadita de semillas de apio en polvo. Tapa, deja refrescar y bebe una taza por día.

Té de retama, ruda y milenrama

En un cazo con un litro de agua hierve durante diez minutos dos cucharadas de retama, dos de ruda y dos de milenrama. Luego, retira del fuego, tapa y deja refrescar. Filtra y bebe dos tazas por día, una después de almorzar y otra después de cenar.

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Infusión de romero, pasiflora y espliego

Mezcla en partes iguales estas tres plantas secas y vierte en una taza de agua hirviendo. Cuela y bebe endulzado con miel. Este remedio casero sirve en el caso de palpitaciones causadas por emociones muy fuertes.

Té de espliego, espino, valeriana y melisa

Mezcla una cucharada de cada una de estas hierbas, en lo posible secas. Prepara una tisana con una taza de agua hirviendo. Cuela y bebe. Como mucho, consume dos tazas al día.

Infusión de orégano

En una taza de agua hirviendo, vierte una cucharadita de orégano picado. Tapa y deja que se enfríe un poco. Luego filtra y bebe. Se permiten hasta cuatro tazas por día, dejando algunas horas entre cada toma.

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