Cefalea

Se recomienda no subestimar un caso de cefalea, ya que puede ser un reflejo de alguna condición que necesita atención y tratamiento médico.

El término cefalea se utiliza para hacer referencia a los dolores y molestias localizadas en cualquier parte de la cabeza. Se trata de uno de los trastornos más comunes de sistema nervioso y, de hecho, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) su prevalencia en la población adulta es de aproximadamente el 50%.

En la actualidad se trata de uno de los principales motivos de incapacidad y, aunque casi siempre es intermitente y leve, su recurrencia se analiza como signo de enfermedades graves que ponen en riesgo la vida.

Clasificación

No se trata de una enfermedad como tal sino de un síntoma que se puede surgir como consecuencia de diversos factores. Para distinguir su causa y severidad, podemos clasificaras en 3 grandes grupos.

Te recomendamos leer: 7 remedios naturales contra las cefaleas

Cefaleas primarias

Cefaleas primarias

Corresponden al tipo de dolor de cabeza que es el principal o único síntoma de la enfermedad. Suponen entre el 80% y 90% de las cefaleas y, aunque no tienden a ser graves, el dolor puede llegar a ser muy intenso. A este grupo pertenecen y la migraña y los siguientes tipos de cefalea:

  • Hípnica.
  • Tensional.
  • En racimos.
  • Benigna por tos.
  • Benigna por ejercicio.
  • Asociada a la actividad sexual.

Cefaleas secundarias

Son aquellas que se producen por una enfermedad conocida, que puede ser benigna o grave. No son tan frecuentes pero, algunas veces, son la manifestación clínica de patologías cerebrales e infecciones. De estas, se destaca la cefalea atribuida a una sustancia (o a la supresión de la misma) o a alguno de los siguientes:

  • Infección.
  • Trastorno psiquiátrico.
  • Trastorno de la homeostasis.
  • Trastornos gastrointestinales.
  • Trastorno intracraneal no vascular.
  • Trastorno vascular craneal o cervical.
  • Traumatismo craneal, cervical o ambos.
  • Trastorno del cráneo u estructuras faciales.
  • Alteraciones del oído, como la otitis, de los senos paranasales entre ellas la sinusitis y del ojo, por ejemplo el glaucoma agudo.

Neuropatías craneales dolorosas u otros dolores faciales

Neuropatías craneales dolorosas u otros dolores faciales

Las cefaleas que no son primarias ni secundarias pueden ser neuropatías craneales dolorosas, otro dolor facial e incluso otra cefalea. Estas pueden ser por:

  • Neuralgia del trigémino.
  • Neuralgia del nervio glosofaríngeo.
  • Estímulos fríos o “cefalea del helado”.

Lee también: Adrenalina: la hormona de la activación, el estrés y las cefaleas

Causas

Los desencadenantes de los dolores de cabeza pueden diferir en función del tipo de cefalea que se manifiesta. Sin embargo, a nivel general, se han identificado las siguientes causas:

  • Abuso de cafeína.
  • Cambios climáticos.
  • Cambios hormonales.
  • Síntomas de la cefalea.
  • Factores hereditarios.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Falta o exceso de sueño.
  • Enfermedades e infecciones.
  • Consumo de algunos fármacos.
  • Exposición continua al estrés.
  • Ingesta excesiva de bebidas alcohólicas.
  • Consumo de alimentos irritantes y estimulantes.

Síntomas

cefalea

El dolor de cabeza se puede localizar en una parte del cráneo o lo puede afectar en su totalidad. La intensidad del dolor va de leve a grave, en función de su causa y de las áreas afectadas. Muchos casos tienden a ser severos y son un motivo de incapacidad para el paciente.

El tipo de dolor que puede indicar una cefalea se divide en:

  • Dolor explosivo.
  • Dolor eléctrico (calambre).
  • Dolor pulsátil (como un latido).
  • Dolor opresivo (como un casco).
  • Dolor terebrante (como un taladro).

Junto al dolor característico, se pueden detectar síntomas como:

  • Fiebre.
  • Vértigo.
  • Vómitos.
  • Visión borrosa.
  • Espasmos faciales.
  • Rigidez en la nuca.
  • Náuseas y mareos.
  • Párpados más cerrados o caídos.
  • Lagrimeo e irritación de los ojos.
  • Diferencias entre la dilatación de las pupilas.

Diagnóstico

Las cefaleas leves no suelen requerir atención médica. Sin embargo, si son recurrentes o tienden a ser severas, es necesario consultar con el médico para recibir un diagnóstico oportuno. Para ello, el medico evaluará la historia clínica del paciente y procederá realizar una exploración física del paciente (que incluirá el aspecto neurológico). De ser necesario, solicitar algunas pruebas complementarias.

Tratamiento de la cefalea

Tratamiento de la cefalea

Tras determinar la causa y el tipo de cefalea, el tratamiento puede consistir en la administración de alguno de los siguientes tipos de fármacos:

  • Analgésicos.
  • Antieméticos.
  • Antidepresivos.
  • Antimigrañosos.
  • Betabloqueantes.
  • Productos profilácticos.

No obstante, los medicamentos más populares para minimizar el dolor son la aspirina, el ibuprofeno, el paracetamol y el naproxeno. Estos aunque son de venta libre, deben tomarse con precaución, ya que no están exentos de causar efectos secundarios. Por otra parte se recomienda adoptar las siguientes medidas complementarias:

  • Ejercitarse.
  • Practicar técnicas de relajación.
  • Tener un horario de sueño regular.
  • Mantener una alimentación saludable.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

¿Cuándo acudir al médico?

Cuando el dolor es súbito, intenso (con tendencia a empeorar) y a cronificarse. Adicionalmente, si interrumpe el sueño e impide realizar actividades habituales. Cuando el dolor se produce siempre en el mismo lado de la cabeza, también amerita revisión médica. Por otra parte, si el tratamiento para contrarrestar el dolor no funciona es necesario acudir al médico.

Referencias

Freitag F. Managing and treating tension-type headache. Med Clin N Am. 2013;97:281-292. PMID: 23419626 ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23419626.

Schoenen J, Sava SL. Tension-type headache. In: McMahon SB, Koltzenburg M, Tracey I, Turk DC, eds. Wall and Melzack’s Textbook of Pain. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2013:chap 59.

Silberstein SD. Headache management. In: Benzon HT, Rathmell JP, Wu CL, Turk DC, Argoff CE, Hurley RW, eds. Practical Management of Pain. 5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Mosby; 2014:chap 30.

Categorías: Enfermedades Etiquetas:
Te puede gustar