Celiaquía, síntomas y dieta para controlar la enfermedad

Maria · 7 febrero, 2013
¿Sabías que hoy en día hay multitud de productos para celíacos? La sociedad actual está muy concienciada con este trastorno, por lo que, dentro de lo que cabe, no será difícil adaptarse

La enfermedad celíaca o celiaquía es un trastorno que se caracteriza por una inflamación crónica del revestimiento del intestino delgado. La causa es la exposición al gluten, presente en la mayoría de los cereales.

Cuando el paciente es intolerante, cuando consume alimentos con gluten, se produce una reacción inmune contra la mucosa del intestino delgado. Una reacción que acaba provocando la atrofia de las vellosidades, responsables de la absorción de los alimentos.

Hay que tener en cuenta que la enfermedad celíaca puede desarrollarse en cualquier momento, a cualquier edad. Por otra parte, afecta en mayor medida a las mujeres.

Síntomas de la celiaquía

Mujer con dolor abdominal por celiaquia

Los síntomas son consecuencia de la inexistencia de las vellosidades intestinales, por lo tanto, los alimentos no se absorben correctamente. Los síntomas intestinales son dolor abdominal, distensión, diarrea o estreñimiento, náuseas y/o vómitos, pérdida de peso y falta de apetito.

Si no se detecta el problema, la no absorción de vitaminas, minerales y otros nutrientes puede suponer la aparición de otros síntomas como consecuencia de su déficit. Pueden aparecer cansancio, depresión, aftas bucales, propensión a los hematomas, dermatitis, dolor articular, etc.

De todas formas, ante la presencia de los síntomas intestinales, el médico suele sospechar de celiaquía. Es una de las primeras enfermedades que quiere descartar mediante la realización de análisis de sangre.

En el caso de que hubiera indicadores positivos de anticuerpos anti-transglutaminasa, se realizará una biopsia del intestino. Si se aprecia una ausencia de vellosidades el diagnóstico será definitivo.

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Dieta sin gluten

La enfermedad celíaca no se cura, pero los síntomas desaparecen. Siguiendo una dieta estricta en la que se elimine el gluten, las vellosidades, poco a poco, se van recuperando. Pero es importante eliminar de la dieta todos aquellos alimentos, procesados o no que puedan tener gluten, incluso en cantidades ínfimas.

El gluten está presente en la mayoría de los cereales, como el trigo, el centeno o la cebada. Los alimentos prohibidos, por tanto, serán el pan, harinas y cualquier producto preparado con alguno de ellos.

Hay que eliminar, así, pasta alimenticia, bollos, galletas, pastelería en general, chocolate, sémola de trigo, infusiones y bebidas preparadas con alguno de estos cereales (cerveza, malta, agua de cebada, etc.).

Se deberá tener especial cuidado y leer detenidamente la composición de cualquier alimento manufacturado. En muchos de ellos puede haber gluten. Es el caso de patés, charcutería, quesos preparados y sucedáneos, salsas, conservas, dulces, helados, frutos secos tostados o fritos, etc.

En resumen, cualquier producto elaborado es susceptible de contener gluten. Por ello es conveniente leer detenidamente las etiquetas. En caso de duda, mejor elegir productos que marquen específicamente que están libres de gluten.

La avena: un caso particular

Cuenco con copos de avena

Tradicionalmente, la avena se ha considerado un cereal libre de gluten, pero hay particularidades. Está incluida en el listado de la Unión Europea de alimentos libres de gluten. Sin embargo, tiene una pequeña cantidad de prolaminas, proteínas parecidas a las del trigo, de ahí que algunos celíacos no toleren la avena.

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Los alimentos libres de gluten

El hecho de tener que evitar ciertos alimentos no significa que no se pueda seguir una dieta equilibrada. Al contrario, la gran mayoría de alimentos están libres de gluten. Se puede comer sin problemas:

  • Leche y derivados frescos.
  • Carne, pescado y marisco frescos.
  • Frutas, verduras, hortalizas y legumbres.
  • Arroz, maíz, tapioca.
  • Huevos.
  • Miel, azúcar, sal, aceite y vinagre.
  • Café y té naturales y hierbas aromáticas.

Además de todo ello, cada vez se comercializan más productos ya elaborados que están libres de gluten. Alimentos que suelen estar perfectamente marcados y etiquetados como tales.

Tras unos meses siguiendo esta dieta una dieta libre de gluten, el paciente con celiaquía se recupera totalmente de los síntomas y molestias propias de la enfermedad. Pero es fundamental tener en cuenta que es una enfermedad crónica, por lo que deberá cuidar su alimentación durante toda la vida.