¿El chocolate engorda?

07 Octubre, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante
El chocolate ya no es ese alimento prohibido que nos hicieron temer y desear a partes iguales. Nuevos estudios sobre este alimento prometen sorprendernos.
 

¿Qué hay más delicioso que el chocolate? Existen muy pocas personas a las que no les guste. Y es que es una de las mejores delicias que existen en el mundo

A pesar de eso, ha tenido muy mala fama. Siempre se ha pensado que el chocolate tiende a engordar. También que incrementar el colesterol por su contenido graso y sus azúcares. Recientemente un grupo de investigadores de la Universidad de Granada, ha desmentido el tabú acerca de que el chocolate engorda y arruina la dieta de muchos. Siempre han conspirado sobre el chocolate, aquellos que piensan que simplemente ayuda pero a engordar aún más.

A pesar de todo lo que dicen sobre el chocolate, este es rico en flavonoides, lo que es muy importante para el cuerpo, ya que estas vitaminas son bastantes saludables.

La cardiopatía isquémica, es una de las enfermedades que este alimento puede ayudar a combatir, además, es un buen antioxidante, sirve como anti-trombótico y también como anti-inflamatorio.

Estudios recientes realizados sobre el chocolate

 

Esta investigación no es la único que se ha llevado a cabo sobre el chocolate. A continuación, os presentamos el informe más relevante después del de la Universidad de Granada:

El estudio HELENA

El estudio HELENA (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) escogió adolescentes entre doce y diecisiete años para participar en este trabajo. En total fueron 1.458 adolescentes. Este estudio es el encargado de conocer los hábitos alimenticios de los jóvenes de algunos países europeos. Entre ellos, se encuentra España.

Chocolate

Quizá te interese: Pan de Dios: un postre brasileño

De igual manera, se observaron medidas corporales y cierta actividad física. También se realizó un análisis de la dieta de los jóvenes a los que se les realizaba la prueba. Cada resultado fue independiente de lo que consumían o hacían los participantes de la prueba. Pero los investigadores han anunciado que los alimentos no deben ser valorados por el impacto biológico que generen en nuestro cuerpo. Tampoco por su contenido calórico.

 

Aunque se ha determinado que el chocolate no es un peligro para padecer obesidad, los investigadores insisten en controlar su consumo. Ellos aseguran que  “En cantidades moderadas el chocolate puede ser bueno. Pero una ingesta excesiva resulta, sin duda, perjudicial. Porque como se suele decir: demasiado de algo bueno ya no es bueno”.

Los investigadores han enfatizado en que el chocolate no es peligroso. En especial si se piensa que se va a aumentar de peso con él. Lo importante es no excederse con el consumo. Siempre hay que tener en cuenta el lado bueno de algunas comidas que para muchos son peligrosas. Sin embargo, para otras son un beneficio total para la salud.

Finalmente…

Cabe recordar que no todas las variedades de chocolates aportan beneficios para la salud. En este sentido, es primordial tener en cuenta que los chocolates dulces o con leche deben quedar descartados.

Para disfrutar las propiedades de este alimento es esencial elegir las variedades que se componen por más del 60% de cacao. Es decir, a la hora de comprarlo, se debe optar por chocolate amargo. ¿Lo sabías?

 
  • Cuenca-García, M., Ruiz, J. R., Ortega, F. B., Castillo, M. J., & HELENA Study Group. (2014). Association between chocolate consumption and fatness in European adolescents. Nutrition, 30(2), 236-239.
  • Moliner-Urdiales, D., Ruiz, J. R., Ortega, F. B., Jiménez-Pavón, D., Vicente-Rodriguez, G., Rey-López, J. P., … & Noriega-Borge, M. J. (2010). Secular trends in health-related physical fitness in Spanish adolescents: the AVENA and HELENA studies. Journal of Science and Medicine in Sport, 13(6), 584-588.
  • Osman, J. L., & Sobal, J. (2006). Chocolate cravings in American and Spanish individuals: Biological and cultural influences. Appetite, 47(3), 290-301.