Ciática en el embarazo: qué es y cómo controlarla

Victoria Blázquez · 31 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica María Belén del Río el 30 marzo, 2019
La ciática es una afección común entre las mujeres embarazadas en la segunda mitad del embarazo. Aplicando los cuidados adecuados se puede controlar para que interfiera lo mínimo posible en la vida diaria.

La ciática es un dolor muy intenso que recorre la parte trasera de la pierna hasta el talón y que está debido a la comprensión, irritación o inflamación del nervio ciático. ¿Sabes como calmar el dolor de ciática en el embarazo?

Esta dolencia afecta a más de la mitad de las mujeres embarazadas y suele comenzar a partir del sexto mes. A continuación vamos a estudiar las causas que la producen, los síntomas que genera y el tratamiento adecuado para su control.

Ciática en el embarazo

Causas

Las causas que dan lugar a la comprensión del nervio ciático durante el embarazo son múltiples, pero todas tienen el mismo origen: los cambios anatómicos y hormonales a los que se ve sometida la madre a medida que el feto se va desarrollando en el interior del útero.

Esto origina una serie de problemas que tienen como resultado la aparición de esta patología:

  • El crecimiento del útero dentro de la cavidad abdominal produce el desplazamiento de algunos órganos internos que pueden comprimir el nervio ciático.
  • La posición del útero y del feto hace que la madre tienda a impulsar la pelvis hacia delante para poder mantener el equilibrio, cambiando así su centro de gravedad. Esto provoca que separe más los pies y que curve la espalda en exceso, dando lugar a posturas que pueden comprimir el nervio ciático.
  • Hacia el final de la gestación aumenta la hormona relaxina, que favorece la distensión del útero a la vez que los ligamentos de todo el cuerpo se vuelven más elásticos. Como consecuencia, muchas articulaciones son más inestables y las contracturas se hacen más frecuentes.

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Síntomas de la ciática en el embarazo

Mujer embarazada en la cama
El dolor puede ser muy variado, dependiendo de nuestro estado de salud, gestación y compresión del nervio.

El dolor va a variar mucho en función del grado de compresión al que se vea sometido el nervio ciático. Hay mujeres que refieren un dolor muy intenso e inmovilizante y otras que solo notan una ligera molestia. Los síntomas más habituales que presentan las afectadas son los siguientes:

  • En el caso de la ciática leve, el dolor se extiende desde la parte baja de la espalda hasta el glúteo y suele ser en zonas localizadas.
  • Si estamos ante un caso de ciática más intenso, el dolor se irradia a lo largo de la pierna y llega a afectar a la rodilla e incluso al talón.
  • La dolencia puede verse intensificada al toser o estornudar, refiriendo una sensación de latigazo en las zonas afectadas.
  • Puede haber hormigueo o debilidad muscular.
  • Entumecimiento y movilidad reducida en los casos más graves.

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Cómo controlar la ciática en el embarazo

Mujer haciendo ejercicios para aliviar el dolor durante el parto
Mediante ejercicios y respiración podrás fortalecer tu cuerpo y evitar los dolores de ciática durante el embarazo.

Aplicando una serie de cuidados, podremos tratar y controlar esta patología y hacerla más llevadera hasta que se de a luz y cese la causa que está provocando el daño en el nervio ciático.

  • Controlar el peso durante el embarazo.
  • Practicar ejercicio moderado: actividades físicas como el senderismo, natación, yoga o pilates contribuyen a reforzar los músculos abdominales.
  • Termoterapia: la apliación de calor local en la zona afectada relaja la sensación dolorosa.
  • Colocar una almohada entre las piernas a la hora de dormir si se duerme de lado, o debajo de las mismas si se duerme boca abajo.
  • Colocar un cinturón pélvico que ayude a distribuir mejor el peso de la barriga y a mantener una postura adecuada.
  • Elegir calzado adecuado y que se adapte a la curvatura natural de la espalda. Está totalmente contraindicado el uso de tacones altos.
  • En el caso de estar sentadas durante mucho tiempo, realizar descansos para caminar y estirar las piernas cada dos horas.
  • Si el dolor es muy intenso, será de gran ayuda recurrir a fisioterapeutas y masajes localizados para relajar y aliviar la musculatura.
  • Es muy importante no automedicarse con antiinflamatorios y consultar al médico siempre que se vea necesaria la administración de fármacos.

Finalmente recordar que el médico siempre será el profesional de confianza con el que consultar en casos de dolencias. Los cambios corporales que surgen durante el embarazo llevan ciertas consecuencias pero sobrellevarlas de la mejor forma nos hará disfrutar de un embarazo saludable y feliz.

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