Científicos reprograman la salmonella para que acabe con tumores cerebrales

La cepa seleccionada impide la reproducción celular de los tumores cerebrales y mata aquellas que no tienen oxígeno. Todo ello con una toxicidad nula, por lo que los efectos secundarios de la terapia serían casi nulos.

¿La bacteria de la Salmonella, una herramienta para vencer el cáncer? Suena extraño. Siempre que escuchamos hablar de ella, se trata de noticias relacionadas con epidemias infecciosas que pueden causar la muerte.

Sin embargo, un estudio  ha demostrado que dicha bacteria podría ser muy útil en el tratamiento de uno de los tumores cerebrales más agresivos: los gioblastomas.

Según el testimonio de los oncólogos, una persona con este tipo de tumor tiene una esperanza de vida bastante limitada.

En concreto, estamos hablando de cifras que oscilan entre los 15 meses y los 5 años. Pero en ningún caso se espera curación.

La razón está en que ni la quimioterapia ni la radiación consiguen dañarlo. Asimismo, la cirugía suele entrañar un nivel de riesgo tan alto que en la mayoría de las ocasiones se declina

Sin embargo, estos científicos de la Universidad de Duke (Estados Unidos) han logrado reprogramar la bacteria para que su acción se centre en esta zona del cerebro y no en los intestinos.

La biomedicina de nuevo da un paso adelante

tumores-cerebrales-salmonella

La biomedicina no deja de darnos alegrías. Pese a las primeras reticencias sobre lo que significaba la manipulación genética, está demostrando su utilidad para mejorar nuestras vidas.

Este es un ejemplo más. El grupo de investigadores ha dado con una célula no tóxica de la Salmonella, llamada S. Tiphymurium. Además, carece de purinas.

Esto es importante porque dicha sustancia es esencial en la replicación celular. Por si esto fuera poco, presenta la capacidad de localizar las zonas que contienen purinas.

Después, se desplaza hasta allí para reproducirse, por lo que estaría atacando a una de las bases principales que propicia el crecimiento de los tumores cerebrales, así como su supervivencia.

En segundo lugar, la intervención de los doctores ha optimizado la S. Tiphymurium, con el objetivo de que produzca azurina y P13.

Estos componentes sirven para llevar a la muerte a aquellas células que no tengan grandes dosis de oxígeno. Teniendo en cuenta la actividad que suele haber dentro de los cánceres, el espacio que queda para el oxígeno es escaso.

Gracias a las sustancias priorizadas, la reprogamación de la Salmonella resulta una potente arma contra esas enfermedades tan resistentes a las terapias tradicionales.

Por último, han conseguido desactivar la toxicidad. Por tanto, no dañará el sistema inmunitario de los pacientes. Esto garantiza una calidad de vida bastante óptima, a diferencia de lo que sucede con la quimioterapia o la radioterapia.

Ver también: 7 estrategias de manipulación que utilizan las personas que maltratan

Los resultados de los experimentos en tumores cerebrales son halagüeños

tumores-cerebrales-universidad-de-duke

Para las primeras pruebas se han utilizado ranas. En el 20% de los casos se produjo una recesión completa. Así, vivieron hasta 100 días más, lo que corresponde a 10 años humanos.

A pesar de que el 80% cumplió con la esperanza de vida esperada con los tratamientos habituales, sí se detectaron cambios.

Según las evaluaciones, el problema está en que la bacteria introducida no llegó a la zona con la exactitud que debiera.

Por tanto, el paso siguiente tiene que ser el de vigilar el comportamiento de la misma dentro del organismo, para facilitar el trayecto.

Asimismo, señalan que aún estamos muy lejos de poder aplicar la técnica a los seres humanos y que aún tiene que perfeccionarse en esta fase.

Del mismo modo, es necesario verificar que las consecuencias en las personas sean tan positivas como la que se observan en los batracios.

En cualquier caso, los datos nos ponen en disposición de tener esperanza. El entusiasmo creado es aún mayor, porque se trataría de la primera acción eficaz contra estos tumores cerebrales.

Te recomendamos leer: Las mejores hierbas y especias para tu cerebro

Estaremos pendientes de la evolución del estudio, con el deseo de poder confirmar que, al fin, se ha hallado una cura para los gioblastomas.

Además, conocer investigaciones como estas nos muestra la importancia de la inversión en este sector. Al hacerlo, estamos apostando por la mejora de nuestra salud y de nuestra calidad de vida.

En este sentido, queremos agradecer a los científicos de la Universidad de Duke y a toda la comunidad su apuesta por el futuro, su pasión y su trabajo duro.

Se lo merecen, ¿verdad?