Cirugía a corazón abierto: todo lo que debes saber

Edith Sánchez·
09 Octubre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto al
06 Octubre, 2020
La cirugía a corazón abierto es el tipo de procedimiento quirúrgico más común para tratar problemas coronarios graves. En la actualidad tiene buen pronóstico para una gran cantidad de pacientes.

Se conoce como cirugía a corazón abierto a cualquier tipo de procedimiento quirúrgico en el que se abre el tórax y se deje expuesto el corazón. Es la operación cardíaca más común en adultos y en la actualidad tiene un riesgo de mortalidad muy bajo, que se estima en poco más del 2 %.

La cirugía a corazón abierto se lleva a cabo para reparar alguna falla, por lo general de las arterias coronarias. Estas se estrechan, se bloquean o presentan defectos que este tipo de intervención puede corregir.

Como dato curioso, un estudio llevado a cabo por el doctor David Montaigne de la Universidad de Lille, evidenció que el corazón es sensible al ciclo circadiano. Por lo mismo, llevar a cabo el procedimiento en horas de la tarde reduce hasta en un 50 % el riesgo de sufrir un evento durante la cirugía.

¿Cuándo es necesaria la cirugía a corazón abierto?

Por lo general, la cirugía a corazón abierto se realiza cuando una persona necesita un injerto de revascularización coronaria (CABG por su sigla en inglés). El objetivo es restablecer el flujo sanguíneo al corazón para reducir el riesgo de un ataque cardíaco.

La enfermedad coronaria tiene lugar cuando las arterias se estrechan y endurecen. Esto ocurre por la acumulación de materia grasa en las paredes de las mismas, en forma de placa. En estas condiciones, la sangre no puede fluir de forma adecuada y esto puede llevar a una obstrucción.

La cirugía a corazón abierto también se lleva a cabo para reemplazar o reparar las válvulas u otra zona que esté dañada o sea anormal. Así mismo, para implantar dispositivos o para hacer un trasplante.

Cirugía cardíaca.
No hay un solo tipo de cirugía a corazón abierto, sino que, por lo menos, son dos las modalidades.

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Cirugías a corazón abierto más frecuentes

Las cirugías a corazón abierto más comunes son dos: el injerto de revascularización coronaria y la intervención de válvula cardíaca. Veamos con más detalle cada una de ellas.

Cirugía de revascularización coronaria

También se le conoce como injerto de bypass de la arteria coronaria (CABG). Es la modalidad más común y se lleva a cabo cuando los vasos sanguíneos que transportan la sangre se han estrechado. Para corregir esta condición se hace una derivación de la arteria coronaria.

El procedimiento consiste en tomar una porción de una vena de otra parte del cuerpo y crear una nueva vía para redirigir el flujo de sangre, de modo que llegue al músculo cardíaco. Si la arteria tiene varias zonas obstruidas, habrá que hacer varias derivaciones.

Cirugía de válvula cardíaca

El corazón tiene cuatro válvulas: aórtica, mitral, pulmonar y tricúspide. Cada una de ellas bombea sangre hacia una de las cámaras en las que está dividido el corazón. Si las válvulas tienen alguna anomalía, se puede realizar una cirugía a corazón abierto para corregirla.

A veces se estrechan y la sangre no puede fluir de forma adecuada; a esta condición se le llama estenosis. En otras ocasiones, las válvulas no se cierran como deberían y la sangre fluye hacia atrás, en lugar de hacerlo hacia adelante: es el reflujo o la insuficiencia valvular. Todo esto ocasiona diversos problemas que deben corregirse.

¿Cómo se realiza?

Una cirugía a corazón abierto tarda entre tres y seis horas. Comienza con una incisión vertical, en el centro del pecho, de entre 8 y 10 pulgadas. Luego se corta el esternón, que es el hueso ubicado en el centro del tórax (a este procedimiento se le llama esternotomía). El corazón queda completamente expuesto a la vista.

A veces se utiliza una máquina de derivación cardiopulmonar, la que extrae la sangre a través de tubos y asume la acción de bombeo del corazón. Esto implica que el órgano se detenga. La cirugía también se puede llevar a cabo sin esa máquina.

Una vez realizado el procedimiento, el cirujano cierra el esternón uniendo las dos mitades. Esto se puede hacer con alambres o con el método de fijación rígida. Después se cierra la incisión inicial.

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¿Cómo prepararse para una cirugía a corazón abierto?

Es normal que una persona se sienta ansiosa antes de una cirugía a corazón abierto. Lo más aconsejable es informarse bien sobre el procedimiento y confiar en el equipo médico. Todos los días se realizan cientos de estas intervenciones con resultados muy positivos.

Es posible que el médico indique suspender el consumo de cigarrillo y de algunos medicamentos dos semanas antes. Así mismo, no se deben consumir alimentos desde la medianoche previa. El paciente debe lavarse el pecho con jabón antibacterial y afeitarse el vello en esa zona si lo tiene.

¿Cuáles son los riesgos?

Entre más avanzada esté la afección cardíaca, mayor riesgo tiene la cirugía a corazón abierto. Sin embargo, toda intervención de este tipo tiene algún margen de complicaciones esperables. En este caso, los principales son los padecimientos de ataques en el miocardio o accidentes cerebrovasculares a causa de la modificación circulatoria.

También es posible que aparezca insuficiencia pulmonar o renal, junto a la formación de coágulos. Esto se manifestará con alteraciones de la orina y dificultad para respirar (disnea). Las infecciones y las hemorragias son otras complicaciones que deben preverse.

En cuanto a lo neurológico, la pérdida de memoria y de claridad mental se han registrado. Esto también se atribuye a los efectos de la anestesia general que se emplea.

Recuperación tras una cirugía a corazón abierto

Lo habitual es que, tras la cirugía, se indique la permanencia en la unidad de cuidados intensivos por 24 horas. El paciente tendrá dos o tres tubos de drenaje en el pecho, así como suministro de líquidos por vía intravenosa y un catéter para extraer la orina. La estancia en el hospital puede prolongarse por un lapso de entre 7 y 10 días.

Manejo de la incisión

La herida quirúrgica es amplia, lo que implica cuidados especiales. Hay que lavarse bien las manos antes y después de tocar la incisión y mantener la zona tibia y seca. Se debe revisar cada día para ver si hay posibles síntomas de infección o alguna anomalía. La ducha solo es aconsejable cuando se compruebe que cicatriza en la forma adecuada.

Dolor

El manejo del dolor se lleva a cabo con analgésicos recetados. Es posible que haya dolor en los músculos de todo el cuerpo, la garganta y el tórax, en particular. Los fármacos deben ingerirse con mucha disciplina y según lo prescrito.

Descanso

Es muy conveniente descansar tanto como sea posible, pero algunas personas experimentan dificultades para dormir después de una cirugía a corazón abierto. Lo recomendable es no consumir cafeína, adaptar la cama para que haya mayor comodidad y tomar el analgésico media hora antes de conciliar el sueño.

Rehabilitación

Los programas de rehabilitación cardíaca incluyen actividad física, manejo de los factores de riesgo y medidas para tratar el estrés, la ansiedad y la depresión. Tales planes son muy aconsejables por sus grandes beneficios.

Cirugía del músculo cardíaco.
Esta intervención encierra riesgos, pero los avances médicos han minimizado los mismos.

Paciencia con la cirugía a corazón abierto

Es importante tener en cuenta que la recuperación de una cirugía a corazón abierto es lenta y gradual. No se deben esperar resultados o mejorías inmediatas. Es posible que pasen hasta seis semanas antes de comenzar a sentirse mejor.

Resulta fundamental acudir a los controles y seguir todas las indicaciones del médico. Una intervención de este tipo es un procedimiento que puede ser exitoso y mejorar la expectativa y la calidad de vida de una persona con problemas cardíacos.

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