Cómo clavar una puntilla sin dañar la pared

27 abril, 2018
Por más experiencia que tengas a la hora de hacer modificaciones y arreglos en casa, la posibilidad de dañar una pared al intentar clavar sobre ella siempre está. No te preocupes más por este tema con los siguientes consejos.

Hay ciertos momentos de la vida que toda persona debe afrontar tarde o temprano. Uno de ellos es el de colocar un clavo o cualquier otra puntilla en la pared. En muchas ocasiones, lo hacemos ya resignados a que una parte de ella no sobrevivirá, pero aquí te tenemos buenas noticias. Te mostramos, a continuación, como clavar una puntilla sin dañar la pared.

Ya sea para cuadros, estantes o soportes para televisores, en algún momento, de seguro, será necesario clavar algo en la pared. Si bien es una tarea bastante fácil, suele causar impotencia que siempre se rompa parte del muro cuando lo intentamos. 

Obviamente, toda la decoración que pueda aportar un adorno de estos queda opacada cuando se causa una grieta o una marca en el lugar donde se las colocó.

Esto se debe a que movemos ligeramente el clavo cuando le damos el golpe. También puede pasar que debemos repetir el proceso por haberlo hecho mal o por equivocarnos de lugar. Sin embargo, existen maneras de evitarlo. Te las explicamos a continuación.

Formas de clavar una puntilla sin dañar la pared

1. Clavar una puntilla con elementos caseros

Como dijimos, se puede evitar causarle daños a la pared al momento de clavar con recursos muy básicos. Estos son algunos de ellos:

  • Cartulina: debes atravesar el tornillo por la cartulina y colocar ambos contra la pared. Una vez hecho esto, comienza a martillar.
  • Con una horquilla de cabello: del mismo modo, se debe introducir el tornillo por clavo por la horquilla para sujetarlo. Luego, elegir el lugar y clavar.
  • Alicate: la tercera opción es similar a las anteriores. Debes coger el clavo con el alicate para sostenerlo firmemente y después clavarlo dando golpes firmes con el martillo.

Lee también: Ten tu propio calendario personalizado

2. Usar jabón para clavar una puntilla

Esta es una alternativa que no muchos conocen. Si untas la puntilla con jabón, podrás evitar que esta rompa la pared al ingresar en ella. Antes de hacerlo, tienes que limpiar la pared con un trapo húmedo para quitar toda la suciedad sobre ella.

3. Usando papel para presentar el cuadro antes de clavar

A menudo, las grietas o marcas en la pared surgen por la necesidad de hacer varios intentos al clavar. Estos, por lo general, se deben a que no hemos quedado conformes con la ubicación del cuadro o estante.

Para evitar estos inconvenientes, puedes utilizar papel de envolver. En él, dibuja la forma del cuadro con un lápiz. Luego, colócalo sobre la pared y prueba las diferentes opciones de ubicación hasta que te quedes con una.

Una vez hecho esto, haz una marca en el lugar donde introducirás el clavo y pega el papel con cinta en la pared. Finalmente, martilla y retira el papel.

Otra forma de hacerlo es utilizando un tablero de madera no demasiado ancho, pero que sea capaz de soportar los retratos que desees colgar.

Coloca los clavos en el tablero y deja que la punta sobresalga para poder colgar los retratos de ellos. De esta manera, solo deberás romper la pared en un solo punto para colocar varios cuadros en tu sala de estar o habitación.

Clavar sin dañar la pared.

Visita este artículo: 6 maneras de decorar la habitación del bebé

4. Clavar una puntilla con un corcho

El corcho es un material con miles de usos. Uno de ellos, precisamente, es el de clavar una puntilla sin dañar la  pared. Este truco es especialmente recomendable para paredes gruesas y resistentes.

Clavar en ellas es muy fácil: tienes que atravesar el corcho con el clavo, en primer lugar. Luego, martilla despacio y con golpes firmes en la cabeza del clavo que debe sobresalir. Cuando ya no la veas, sigue golpeando un poco más.

Una vez que llegues a la profundidad deseada, retira el corcho. Es probable que no puedas quitarlo fácilmente; utiliza un cutter (cortador) para recortar partes de él hasta que se deshaga. Así, tendrás el clavo listo para soportar el peso que desees.

Recomendaciones finales para clavar

Colocar un clavo o tornillo en la pared no es ninguna ciencia, pero siempre es mejor seguir algunos consejos básicos. Aquí te dejamos algunos de utilidad:

  • El golpe debe ser firme, pero no demasiado fuerte.
  • Ejerce la fuerza con el antebrazo, no con la muñeca.
  • Sujeta el martillo por el mango, no por la cabeza.
  • Sostén el clavo con los dedos para dar los primeros golpes; una vez esté firme, puedes soltarlo.

Habrás notado que clavar una puntilla sin dañar la pared es perfectamente viable. Solo tienes que tomar un par de recaudos y, sobre todo, ser muy prolijo al hacerlo. De este modo, podrás lucir todo tipo de adornos en tus paredes sin causarles daños mayores.

Te puede gustar