Claves para fomentar la autoestima en los niños

Valeria Sabater·
17 Octubre, 2020
Ayudar a un niño a quererse y valorarse es clave para que se sienta bien. Por ello, te proporcionamos algunas claves para fomentar la autoestima infantil.

La autoestima es una de las pieza fundamentales del puzzle de cada uno de nosotros, el soporte que nos mantiene en pie y sobre el que construimos nuestro yo. Por esta razón es importante fomentar la autoestima en los niños, ya que gracias a ella creceremos con madurez y seguridad.

Ahora bien, en ocasiones no es tan fácil conseguirlo. Los padres no somos especialistas en todo, aunque siempre queda la opción de aprender algo nuevo o, al menos, de recurrir a algunas técnicas que puedan ayudarnos. Por ello, a continuación, te explicamos algunas de las mejores claves para fomentar el amor propio en tus hijos.

La importancia de la autoestima en los niños

Lo sabemos, nadie viene a este mundo con una receta perfecta para conseguir que los niños sean felices y alcancen todas sus metas en la madurez. A veces cuesta y en otras ocasiones los pequeños disponen de un carácter que es difícil de controlar o, incluso, que no sabemos cómo gestionar. Fomentar la autoestima en los niños es un pilar clave en su educación.

Es un camino para que sean más autónomos, fuertes y responsables. De hecho,es básico que sepan protegerse y valorarse.Los padres no podremos estar con ellos a cada instante, de ahí que en ocasiones sea habitual ver a niños atacados por sus propios compañeros en el colegio.

El bullying es una realidad peligrosa que podemos solucionar si damos estrategias a nuestros pequeños. Y, más aún, conseguir que desarrollen su autoestima desde bien jóvenes les permitirá llegar a la madurez con más seguridad en sí mismos para que sean felices en sus relaciones. Para que nadie los controle o los haga infelices. Vale la pena intentarlo. Te explicamos cómo.

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Claves para desarrollar la autoestima en los niños

Niña tumbada en el césped con una flor
La confianza en sí mismo le dará un crecimiento maduro y responsable.

1. Fomenta su responsabilidad

Recuerda que la educación de un niño empieza desde que nace. Por esta razón, establecer rutinas y hábitos como horas de comer, dormir, descansar o bañarse a medida que crecen, junto a la asignación de una serie de responsabilidades como recoger sus juguetes, hacer la cama o recoger la mesa les ayudará a sentirse útiles, vivir con cierto orden y para aprender a valorarse.

Tener responsabilidades les hará entender que la vida tiene también obligaciones. De esta forma, si las cumplen y las hacen bien, se sentirán orgullosos porque se percibirán capaces y útiles. Así, si son capaces de realizar de forma adecuada sus deberes, arreglar su habitación, ordenar su ropa o cuidar de su mascota el sentimiento de valía que experimenten aumentará, al igual que su autoestima.

2. Valora todo lo que hagan bien y apóyalos

Hay padres que cometen el error de no reconocer aquello que hacen bien sus hijos mientras se dedican únicamente a señalar sus errores y fallos. Ahora bien, esta práctica no es la más recomendada para fomentar la autoestima en los niños, ya que tarde o temprano acabarán por no hacer caso, no se esforzarán y lo peor de todo es que afectará de forma negativa a la percepción que tienen de sí mismos.

Si hacen algo bien, lo adecuado es reforzarlos con frases como“¡Qué bien lo has hecho! Sabía que tú eras capaz de hacerlo”“Estupendo, mamá siempre confía en ti” o “Enhorabuena, estoy muy orgullosa”. En el caso de que hagan algo mal, lo adecuado es no regañarles ni reprocharles algo con expresiones como “Es que siempre te pasa igual; nunca serás capaz de hacer algo bien”.

Tampoco hay que cometer el error de compararlos con otros niños o hermanos. Lo que se debe hacer es, sencillamente, indicarles qué han hecho mal y cómo pueden hacerlo mejor. Darles confianza, animarlos. “Ya sé que has suspendido estas asignaturas, pero estoy segura de que si te esfuerzas lo vas a sacar porque tú lo vales”; “No te preocupes, esfuérzate más y lo conseguirás”.

Un dato curioso y que tiene que ver con la influencia de las comparaciones en los niños es el que se ha obtenido a partir de una investigación llevada a cabo por la Universidad de Indiana. Sus resultados han confirmado que una larga exposición a la televisión puede jugar un rol significativo en los niños y los hace sentirse peor al no poder evitar compararse con lo que ven en ella.

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3. Demuéstrales confianza y amor

Madre abrazando a su hija
Cuando se demuestra amor y confianza los niños crecen con una mayor seguridad en sí mismos.

El amor y la confianza constante son alimentos indispensables para aumentar la autoestima en los niños. Deben sentirse queridos, valorados, integrados y reconocidos. Por esta razón, es muy importante que les hagamos saber que los queremos y que son personas muy especiales, que confiamos en ellos y que nuestro amor hacia ellos es incondicional. Todo esto les aportará seguridad emocional y aumentará su autoestima.

4. Enséñales a ser asertivos

La asertividad se basa en saber defenderse a uno mismo. En hablar en voz alta y en primera persona sobre lo que deseamos y queremos, evitando que el resto nos manipule. Aprender a decir “no” es clave para que no se sientan sometidos o dominados.

En definitiva, dales una educación democrática donde existan normas, pero que ellos entiendan. No los sometas ni actúes como un padre autoritario, sino razona con ellos y establece siempre una comunicación abierta donde exista la confianza.

Si les prohibes siempre, acabarán evitándote. Si razonas con ellos, hablarán siempre contigo. Ser asertivos y saber defender su derecho y su voz les ayudará a reforzar su autoestima, a verse fuertes y capaces en el colegio y también en la vida, tal y como evidencia este estudio publicado en la revista Interdisciplinaria.

Por último, recuerda que la verdadera educación se da en casa y que nosotros, los padres y educadores, debemos dar ejemplo. Educar niños felices requiere esfuerzo, pero si les transmitimos confianza, amor, diálogo y les enseñamos dónde están los límites, crecerán con madurez. Vale la pena.