5 claves de las personas irresistibles: ¿eres una de ellas?

Valeria Sabater · 23 noviembre, 2016
Al igual que todos, las personas irresistibles también tienen problemas, pero saben enfrentarse a ellos con una sonrisa y una actitud positiva que irradian a los que los rodean.

Todos sabemos cómo son y qué sensación nos producen las personas irresistibles. Tienen algo, tienen luz, carisma y ese encanto que va mucho más allá de la simple apariencia física.

Podríamos pensar, en primer lugar, que para ejercer este tipo de atracción uno tiene que nacer con ese don. Que el atractivo en las maneras, los gestos y el trato «viene de fábrica».

Sin embargo, no es así. En estos tiempos donde los coach se alzan como esos gurús capaces de iniciarnos en un sinfín de competencias, no podemos olvidar que, el ser irresistible se relaciona de forma directa con la Inteligencia Emocional.

Esta dimensión no tiene nada que ver con el atractivo físico. Existe otro tipo de influencia más profunda e interesante que va más allá de un rostro bonito o un cuerpo musculado.

Nos referimos al modo en que interactuamos, la forma en que tratamos o incluso en que inspiramos a los demás.

1. Las personas irresistibles saben conectar con los demás

personas irresistibles

Travis Bradberry es uno de los autores que más libros ha vendido sobre Inteligencia Emocional.

Todas sus publicaciones están orientadas hacia una finalidad muy concreta: entrenar a las personas en distintas habilidades para que se perciban como más exitosas, más felices.

Es posible que también tú creas que las personas irresistibles logran conectar con los demás porque tienen un «algo» inexplicable que se lo permite. En realidad, ese «algo» se conforma de varias características que pueden aprenderse. Las personas irresistibles:

  • Tiene empatía, valoran a la persona que tienen enfrente.
  • Practican la apertura emocional, son acogedoras al trato. 
  • Transmiten confianza y seguridad.
  • Tienen la capacidad de hacer que la persona que tienen delante se sienta especial.

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2. Entienden qué es la dignidad y qué es el respeto

Las personas irresistibles son más empáticas

Las personas irresistibles ejercen atracción sobre los demás porque tratan a quienes las rodean con el mismo respeto que se ofrecen a sí mismas.

No vulneran, no intimidan, no ponen alambradas ni hablan el lenguaje del egoísmo o del doble sentido.

Asimismo, entienden muy bien que lo que todos necesitamos es ser tratados con dignidad. Porque cuando hay respeto las personas «florecen» y dan lo mejor de ellas mismas.

Todos lo hemos notado alguna vez. Cuando alguien nos trata bien y nos valora, nos sentimos con fuerzas para ofrecer lo mejor. Nos potencian.

3. Protegen tus límites personales

Hay un aspecto que nos gusta encontrar en los demás: que sepan respetar tiempos, espacios privados, que entiendan dónde están los límites personales de cada uno y que actúen en conciencia.

Hay quien se ve con el derecho de entrometerse en nuestros asuntos, de exigir favores, de cruzar esos espacios donde cada uno de nosotros custodiamos nuestra autoestima, nuestro equilibrio interior.

Las personas irresistibles, en cambio, te protegen, te defienden y te respetan. Nunca se sentirán molestos si un día les das una negativa, si les dices «hoy no me apetece salir» o «no comparto tu opinión».

Saben ejercer ese respeto invisible que no necesita palabras, que ensalza una convivencia llena de armonía donde nos sentimos respaldados, valorados e incluso protegidos.

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4. Tienen una actitud positiva ante la vida

Las personas irresistibles son positivas

Cuando hablamos de positividad, a veces, caemos en un arma de doble filo. Hay personas que practican una positividad poco realista, como pensar que las cosas se solucionan por sí solas o que las cosas buenas suceden a quien lo desea con intensidad.

No es el caso de las personas irresistibles. Ellas entienden que la vida es lucha, esfuerzo y superación. Sin embargo, en cada paso que dan está inscrita esa positividad que se alimenta de esperanza, de coraje y entusiasmo.

Y así, son capaces de contagiarnos su energía, su vitalidad.

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5. Saben ser luz en la tormenta

Nos dan aliento, luz y motivación. Las personas irresistibles hacen fácil lo difícil y tienen ese corazón humilde que nos acoge sin exigir nada a cambio.

Para ser luz en la tormenta se necesita, ante todo, voluntad. También hacen falta ganas de ver posibilidades donde otros ven solo problemas, valentía para romper barreras y hacer lo mejor para el bien común, para que todos ganemos y nadie pierda.

No es fácil. No es nada sencillo asumir esta actitud ante la vida donde se debe reconocer al otro como parte de uno mismo para facilitar ese bien común, esa convivencia que tanto necesitamos en la actualidad.

Sin embargo, ser irresistible puede ser todo un reto en nuestro día a día que merece la pena poner en práctica.

Para ello, empieza por cuidarte, por favorecer ese crecimiento personal donde conseguir, poco a poco, ser feliz por dentro para ofrecer lo mejor a los demás.

Porque cuando uno está satisfecho consigo mismo y es feliz, se nota. Es entonces cuando logra contagiar esa magia a los demás para ser irresistible.