Cloruro de magnesio: un mineral para la salud ósea

Francisco Peñalver · 27 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Una alimentación balanceada ofrecerá al organismo todos los nutrientes que necesita para funcionar correctamente, incluyendo el cloruro de magnesio.

El cloruro de magnesio es un compuesto mineral que puede encontrarse de forma natural en distintos alimentos. Si bien es cierto que está disponible como suplemento en farmacias, lo más conveniente es aprovecharlo a través de la alimentación, a menos que el médico indique lo contrario.

Según la Fundación Española del Corazón, el magnesio puede encontrarse en los productos lácteos, el pescado, las verduras de hoja verde, ciertos frutos secos y las semillas.

¿Para qué sirve el cloruro de magnesio?

Así como el calcio contribuye a mantener la salud ósea, entre otras funciones, el cloruro de magnesio es una sustancia que ayuda a mejorar la transmisión de los impulsos nerviosos y optimizar el rendimiento muscular, de acuerdo con la fuente citada con anterioridad.

De hecho, entre los beneficios del cloruro de magnesio que citan fuentes especializadas como Medline o Mayo Clinic, se encuentran:

  • Ayuda a mantener la salud de los huesos.
  • Colabora con la relajación muscular y la conservación de un buen ritmo cardíaco.
  • Contribuye a mantener el sistema inmunitario saludable.
  • Según la Fundación Española del Corazón, favorece el equilibrio mineral (al mejorar la absorción del calcio), lo que contribuye para la salud ósea.
  • Funciona como activador de muchas coenzimas del organismo y como sintetizador de proteínas.
  • Su carencia puede producir irritabilidad y debilidad.

Más allá de todas sus bondades, las fuentes citadas remarcan la importancia de una dieta saludable y variada para mantener los niveles óptimos de este mineral. Los suplementos, en tanto, son solo recomendables en caso de que un profesional los considerar indispensables.

Ideal para deportistas

La creencia popular indica que una cucharadita de cloruro de magnesio disuelto en agua puede ayudar a regular la actividad neuromuscular y a mejorar la transmisión de los impulsos nerviosos. En este sentido, los deportistas podrían verse muy favorecidos por contar con este elemento en su organismo.

Además, el cloruro de magnesio ayudaría a mejorar la nutrición y la obtención de energía al metabolizar los carbohidratos y proteínas. Por este motivo, se dice que es aconsejable tanto para niños como mayores con gran gasto calórico al día, aunque esto depende de cada persona y debe ser evaluado por un profesional.

No obstante, y como mencionamos previamente, la comunidad médica y científica desaconseja totalmente este tipo de usos. Por lo general, la alimentación equilibrada es la mejor manera de garantizar una buena ingesta de magnesio para el organismo.

Para todas las edades

La gran mayoría de las personas pueden beneficiarse del cloruro de magnesio y no existen contraindicaciones para ningún grupo etario, de acuerdo con Mayo Clinic.

Sin embargo, la cantidad que se ha de ingerir puede variar en función de las necesidades, e incluso es diferente en varios países como Estados Unidos o Canadá, según el mismo informe previamente citado. Por ello, es importante contar con la aprobación de un médico antes de comenzar a incluirlo en la dieta.

¿Cómo y cuándo tomarlo?

Con el paso del tiempo, se han popularizado varias maneras de hacer uso de los suplementos de magnesio. Pese a que el médico será el único capaz de determinar la mejor opción para cada persona (así como también las proporciones), estas son algunas posibilidades:

  • Disolver el cloruro en agua y tomarlo en la cantidad que sea necesaria. El momento del día puede variar de acuerdo con las características y preferencias de cada persona.
  • Mediante cápsulas o comprimidos. 
  • También existen otras formas de magnesio para quienes no digieren bien el cloruro: citrato (usado con frecuencia para el estreñimiento), lactato (con probadas funciones para el aparato digestivo y el metabolismo) o carbonato.
Cloruro de Magnesio

La carencia de este mineral es, de acuerdo con Medline, poco frecuente. Los síntomas más frecuentes de estos casos incluyen vómitos, náuseas, debilidad, fatiga y malestar general.

Asimismo, puede haber complicaciones musculares como entumecimiento, hormigueo y calambres o hasta convulsiones cuando la deficiencia es moderada. Finalmente, la falta de calcio (hipocalcinemia) o el exceso de potasio (hipocaliemia) pueden derivar de carencias graves de cloruro de magnesio.

  • Magnesio en la dieta. Medline Plus. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002423.htm
  • Magnesium Supplement (Oral Route, Parenteral Route). Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/drugs-supplements/magnesium-supplement-oral-route-parenteral-route/description/drg-20070730
  • MAGNESIO. Fundación Española del Corazón. https://fundaciondelcorazon.com/nutricion/nutrientes/839-magnesio.html
  • Ángel L. M. de Francisco; Mariano Rodríguez. 2013. Magnesio y enfermedad renal crónica. Revista Nefrología. Órgano Oficial de la Sociedad Española de Nefrología. http://scielo.isciii.es/pdf/nefrologia/v33n3/revision2.pdf
  • Hiner, A. (2018). Magnesium. Nursing Critical Care. https://doi.org/10.1097/01.CCN.0000527218.03934.56
  • Fawcett, W. J., Haxby, E. J., & Male, D. A. (1999). Magnesium: Physiology and pharmacology. British Journal of Anaesthesia. https://doi.org/10.1093/bja/83.2.302