Codependencia emocional, ¿en qué consiste?

Virginia Martínez · 13 mayo, 2019
Una persona codependiente hará todo lo que pueda para que su pareja continúe dependiendo de ella. Por eso, sus cuidados y preocupaciones no son en el fondo altruistas, sino tóxicos y manipuladores.

Una relación de codependencia emocional no es una relación equilibrada sino tóxica. Por esta razón, debemos estar atentos a los síntomas y corregirlos cuanto antes. Por eso, en este artículo, te contamos qué es la codependencia emocional, cuáles son sus síntomas y su tratamiento.

La codependencia emocional

Aunque se trata de dos términos muy relacionados entre sí, no es lo mismo la dependencia emocional que la codependencia. En efecto, en el primer caso, encontramos a un individuo cuya personalidad disfuncional le hace depender de la otra persona para ser feliz.

Este tipo de personas son capaces de continuar en relaciones aunque sean altamente tóxicas y destructivas, puesto que dependen plenamente del otro. Así, no son autónomos y tienen baja autoestima. Consideran que la otra persona es imprescindible para sus vidas, que son una condición necesaria, sea cual sea el tipo de relación.

Por otra parte, la codependencia emocional es diferente. En estos casos, encontramos personas que son dependientes de la dependencia de la otra persona. Es decir, se trata de una adicción a la dependencia del otro.

Dependencia emocional
Tanto la dependencia como la codependencia son problemáticas en el planteamiento de relaciones tóxicas.

Si bien este tipo de relaciones las podemos encontrar en cualquier ámbito relacional (padres e hijos, amistades, etc.), es bastante común entre parejas.

En cualquier caso, en las relaciones donde se da dependencia y codependencia, hablamos de dos individuos que dependen el uno del otro, aunque de una manera diferente. El dependiente no sabe vivir sin su pareja, mientras que el codependiente es adicto a esa necesidad que de él o ella tiene el dependiente.

Así, esto puede llevarle a cuidar en exceso al otro, pero no en un sentido altruista, sino manipulador. Por tanto, puede que surjan el control excesivo, los celos y las manipulaciones a una relación desequilibrada y tóxica que puede llevar a un verdadero sufrimiento de ambos.

Síntomas de la codependencia emocional

Baja autoestima

Una persona codependiente tiene la autoestima baja, tal y como la dependiente. Sin embargo, en su caso, pretende suplir su vacío o desequilibrio sintiéndose útil para la otra persona que le necesita.

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Control sobre la pareja

Novio reprochando con el móvil
La persona codependiente hará lo que sea por mantener esa relación, incluso manipulando y minando la autoestima.

Puesto que su propia estabilidad se basa en que la otra persona siga necesitándoles, la personalidad codependiente tiende a hacer cualquier cosa para mantener esa dependencia.

Por eso, es normal que controlen constantemente al otro, que manipulen e incluso minen su autoestima para asegurarse de que continuarán necesitándoles y siendo dependientes.

Necesidad de aprobación

Puesto que el codependiente emplea mucho tiempo y esfuerzo en ser útil para la otra persona, cuando no lo consigue o no es premiado por ello, puede llegar a sentirse realmente frustrado.

El miedo a que la otra persona pueda dejar de ser dependiente aumenta si no se les agradece lo que hacen. Es decir, aparecen la duda y la inseguridad. Por eso, necesitan escuchar de su pareja qué buenos son y cuánto hacen por ellos, cuán necesarios son para sus vidas.

Además, si la aprobación no existe, puede que incluso entren en una dinámica de reproches para provocar que la persona dependiente entienda que son imprescindibles.

Se sienten responsables de los sentimientos del otro

Hombre mirando a su pareja con expresión triste
El codependiente siente un control excesivo de los sentimientos de la otra persona.

La persona codependiente también sufre. En este sentido, aunque nadie es responsable de los sentimientos de otra persona, el codependiente puede llegar a sentir que realmente lo es en relación a cómo se siente su pareja.

Por eso, puede que se apropie de los sentimientos del otro, que se sienta realmente frustrado al no ser capaz de hacerle sentir bien y feliz. Recordemos que su objetivo es convertirse en algo indispensable para el bienestar de su pareja.

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Se obsesionan por el otro

Puesto que la dependencia de la otra persona es lo que mantiene su autoestima y llena su vacío, el codependiente buscará constantemente la forma de mantener esta dependencia y necesidad. Por eso, pensará en todo momento cómo ser necesario y útil, pudiendo llegar a obsesionarse. 

De hecho, en muchas ocasiones olvidan su propio yo y sus necesidades, perdiéndose en la forma de hacer que la otra persona siga siendo dependiente, mostrándole que les son necesarios.

Tratamiento

Pareja en terapia de pareja
Este tipo de personalidades requieren de una terapia de pareja e, incluso, individual para buscar el origen y tratarlo.

Una relación tóxica entre una persona dependiente y otra codependiente necesita corregirse cuanto antes. En este sentido, ambos necesitan reaprender y reconducir su modo de comportarse y relacionarse. Además, requiere de un gran esfuerzo por aumentar la asertividad y la autoestima, y dejar atrás miedos e inseguridades.

Esto puede conseguirse bien mediante terapia personalizada o bien, mediante terapia de pareja.

  • En primer lugar, es necesario reconocer que existe un problema. Si no existe consciencia de que lo hay, no podrá superarse.
  • El codependiente debe superar su miedo a estar solo, a su propia independencia, a no tener a nadie que dependa de él. En este sentido, debe renunciar a involucrarse y preocuparse en exceso por tratar de cambiar, controlar o satisfacer al otro.
  • Además, la persona codependiente tiene que volver a aprender a ayudar. Debe entender que la ayuda y el cuidado proceden del altruismo y no de una «manipulación» para cubrir necesidades personales. Se trata de algo liberador y no de pretender que la otra persona sea más dependiente.
  • Normalmente, la personalidad codependiente ha ido aprendiendo este tipo de conducta y actitud desde la infancia. Por ello, deberá comenzar un proceso de análisis, autoconcienciación y corrección de lo aprendido erróneamente durante toda una vida.
  • Por otra parte, ambos miembros de la pareja deben aprender a establecer límites, necesarios para una relación sana.

En conclusión

La persona codependiente debe entender que una relación se basa en un vínculo establecido desde la libertad y la elección personal. Mantener «atada» a la otra persona haciéndole sentir que somos un requisito para su felicidad solo traerá problemas. Asimismo, tampoco es una forma saludable de incrementar nuestra propia autoestima.

  • Mellody, P., Wells, A., Miller, K., La codependencia: qué es, de dónde procede, cómo sabotea nuestras vidas. Aprende a hacerle frente. Paidós Ibérica. 2005.
  • Mazzarello, R., Estudio sobre la codependencia y su influencia en las conductas de riesgo psicosocial. Universidad de Barcelona.
  • Irvine, Leslie. (1995). Codependency and Recovery: Gender, Self, and Emotions in Popular Self-Help. Symbolic Interaction - SYMB INTERACT. 18. 145-163. 10.1525/si.1995.18.2.145.