Colesterol

El colesterol se encuentra formando parte de todas nuestras células, además de ser una molécula imprescindible para estas.

El colesterol es una molécula lipídica presente en todas las células de los seres humanos y fundamental para estas.

  • A nivel celular, se encuentra formando membranas, y es vital para mantener la integridad celular.
  • A nivel metabólico, es fundamental para la síntesis de hormonas y sales biliares.
  • Por otro lado, se sabe que el colesterol también tiene un efecto perjudicial sobre la salud cuando existe un exceso.

Estructura química del colesterol

El colesterol es un esterol. Concretamente, se trata del esterol más frecuente en seres humanos y en animales.

Los esteroles son un tipo de esteroide, con entre 27 y 29 átomos de carbono, derivados del ciclopentanoperhidrofenantreno (esterano). Esta es una molécula de 17 átomos de carbono, formada por tres anillos hexagonales y uno pentagonal.

Para formarse el colesterol se añade:

  • Una cadena lateral ramificada, con 8 carbonos, en la posición 17
  • Un grupo –OH (hidroxilo) en la posición 3
  • Dos grupos metilo, uno en la posición 10 y otro en la posición 13
  • Una insaturación entre los carbonos 5 y 6

En esta estructura podemos distinguir:

  • Una cabeza polar, constituida por el grupo hidroxilo (OH). Esta región es importante por ser la que tiene capacidad de interacción con el agua.
  • Una cola apolar, que no interacciona con el agua. De hecho, espacialmente, esta región se orienta en dirección contraria a aquella en la que se encuentra el agua.

La existencia de una región polar y una región apolar en la molécula de colesterol la convierte en una molécula anfipática.

Ver también: Cómo preparar un jugo de aloe vera, pepino y pomelo para reducir el colesterol

¿De dónde procede el colesterol?

De dónde procede el colesterol

A grandes rasgos, el colesterol procede de dos fuentes: una exógena y una endógena.

De este modo, hablamos de:

  • Colesterol exógeno. Se trata del colesterol contenido en los alimentos, que incorporamos cada día con las comidas. Se absorbe a lo largo del tubo digestivo.
  • Colesterol endógeno. Es el colesterol que sintetizan las propias células y que circula por la sangre.

El colesterol endógeno procede en su gran mayoría de los hepatocitos, las células del hígado, aunque el resto de células también fabrica una pequeña cantidad.

Este se sintetiza a expensas de varias moléculas de acetil-coenzima A, también conocidas como Acetil CoA.

Transporte: “colesterol bueno” y “colesterol malo”

El transporte del colesterol en la sangre se realiza gracias a las lipoproteínas, un tipo de proteínas que actúan como “vehículo” del colesterol.

En este contexto, tenemos que distinguir entre:

  • Lipoproteínas de alta densidad (HDL), cuyo valor recomendado es >60 mg/dl.
  • Lipoproteínas de baja densidad (LDL), cuyos valores deben encontrarse entre 100 y 150 mg/dl.

Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) se encargan de transportar el colesterol desde los tejidos hasta el hígado. Una vez en el hígado, este es eliminado.

Por esta capacidad de “limpieza”, el colesterol HDL se conoce popularmente como “el colesterol bueno”.

Entre los factores que aumentan la concentración de HDL encontramos:

  • La actividad física
  • Una dieta equilibrada
    • Determinadas vitaminas (E, C y B9)
    • Algunos minerales
  • La actividad sexual

Otros factores, como el tabaquismo, el sedentarismo o las dietas desequilibradas disminuyen la concentración de HDL.

Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) realizan el transporte del colesterol hacia las células que lo necesitan.

Las células cuentan con receptores específicos para estas moléculas, para que, una vez unido, el colesterol entre en la célula.

Por otra parte, la concentración de LDL en sangre puede aumentar por:

  • Una carencia genética de los receptores
  • Una dieta rica en grasas saturadas
  • Algunas enfermedades, como la diabetes o el hipotiroidismo

Funciones del colesterol

Combate el colesterol

  • Formación de membranas celulares. Para mantener la integridad de las células son necesarias moléculas hidrofóbicas (que “huyan” del agua).

Por ello, el colesterol, los fosfolípidos y las proteínas son tan importantes.

  • Síntesis de las sales biliares. Hasta un 80 % del colesterol que no se destina a la formación de membranas se transforma en ácido cólico.

El ácido cólico es fundamental para la síntesis de sales biliares, al conjugarse con otras sustancias. Estas se agregan a la bilis, con el objetivo de facilitar la absorción de las grasas en el intestino.

  • Síntesis de hormonas esteroideas. Una pequeña parte del colesterol es empleado por las glándulas suprarrenales para la síntesis de glucocorticoides, mineralocorticoides y hormonas sexuales.
  • Síntesis de progesterona y estrógenos en los ovarios.
  • Síntesis de testosterona en los testículos.
  • Protección de la piel. Una gran cantidad del colesterol junto con otros lípidos se destina a la epidermis, confiriendo a la piel resistencia y protección. Además, dadas sus características, protege de la evaporación del agua.

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Hipercolesterolemia

Hipercolesterolemia

La hipercolesterolemia es el aumento de los niveles de colesterol en sangre. No se trata de una patología per se, si no un desajuste metabólico consecuencia de otras enfermedades.

Los niveles elevados de colesterol no producen síntomas en la mayoría de los casos.

No obstante, en algunas ocasiones, pueden aparecer estigmas:

  • Xantelasmas palpebrales. Son acumulaciones de grasa que aparecen en el párpado de estas personas. Tienen aspecto de “bultito” amarillento.
  • Xantomas. Son acumulaciones de grasa en la piel o en los tendones.
  • Arco senil o gerontoxón. Aparece una decoloración blanquecina en el ojo, en torno al iris, en forma de anillo. Es típico de personas mayores.

Finalmente, unos niveles elevados de LDL y mantenidos en el tiempo conducen a la formación de placas de ateroma.

Si estas afectan a las arterias coronarias, el resultado final pueden ser anginas de pecho o infartos de miocardio.

María José

Estudiante de 5º de Medicina y Alumna Interna del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Salamanca. Con la nariz siempre metida en averiguar cómo y por qué ocurren las cosas.

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