Colitis microscópica: todo lo que debes saber

La colitis microscópica es una afección que produce alteraciones importantes en el aparato digestivo, condicionando la calidad de vida de quienes la sufren.

La colitis microscópica es una patología del colon, último tramo del intestino grueso. Es más común en mujeres mayores de 60 años.

Esta enfermedad consiste en una inflamación del colon que sólo es visible a nivel microscópico, de donde se deduce su nombre. Se distinguen dos variantes:

  • Colitis linfocítica
  • Colitis colágena

Patogenia de la colitis microscópica

No se conoce con exactitud el mecanismo por el que se produce esta patología. Se sabe que tiene lugar una respuesta inmunológica alterada en sujetos con una predisposición genética. Por lo tanto, influyen factores ambientales y genéticos.

Se ha relacionado con algunas moléculas del complejo HLA. Este sistema está relacionado con el sistema inmune, habiendo distintos tipos de moléculas HLA. Las formas DQ2 y DR3 están asociadas a la colitis microscópica.

Estas moléculas HLA también influyen en la enfermedad celiaca, por lo que se sospecha que la patogenia puede estar relacionada. También influyen factores ambientales como:

  • Tabaquismo
  • Infecciones intestinales
  • Uso de determinados medicamentos. Algunos de los más relacionados son el ácido acetil salicílico (aspirina), los AINEs como el ibuprofeno e inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol.

Además, la colitis microscópica se asocia en más de un tercio de los casos con enfermedades autoinmunes. Esto apoya la teoría de que en la patogenia de esta enfermedad intervienen una alteración inmunológica. Otro hecho que apoya esta sospecha es que los linfocitos, células de la respuesta inmunitaria, están en mayor cantidad en la mucosa intestinal de estos pacientes.

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Síntomas de la colitis microscópica

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Aunque como hemos dicho, hay dos variantes de esta enfermedad, la clínica es similar en ambas variantes:

  • Diarrea de curso crónico. Las heces son acuosas y sin sangre. En ocasiones en lugar de crónica sigue un curso intermintente.
  • Urgencia o incontinencia.

Los síntomas persisten durante la noche y pueden acompañarse de dolor abdominal y ligera pérdida de peso.

Como se puede ver, los síntomas son inespecíficos por lo que deben descartarse otras patología intestinales como el síndrome del intestino irritable y la enfermedad inflamatoria intestinal. También conviene descartar enfermedades más graves como el cáncer de colon.

Diagnóstico de la colitis microscópica

La sospecha de la colitis microscópica se establece en base a la clínica, aumentado si está asociada a patologías autoinmunes.

Las pruebas de laboratorio como el estudio de heces o el análisis de sangre pueden aportar información, aunque no son diagnósticas. Pueden estar aumentados parámetros inflamatorios.

Una inflamación supone una llegada de células inmunes al foco infeccioso, como los neutrófilos. Estas células tienen en su citoplasma calprotectina y lactoferrina, por lo que su presencia en heces puede alertar de una inflamación.

El diagnóstico de confirmación se hace mediante dos pruebas:

Colonoscopia

Colonoscopia

La colonoscopia es una técnica de imagen que permite ver de forma directa la mucosa del colon.

Hemos dicho que la alteración de la mucosa colónica en la colitis microscópica no se observa a simple vista. Aun así, la colonoscopia está indicada para descartar otras patologías y tomar biopsias que permitan el estudio histológico.

En algunas ocasiones pueden observarse alteraciones inespecíficas en la mucosa intestinal, como eritema (mucosa enrojecida) o edema (mucosa hinchada por la presencia de líquido).

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Biopsia

Una vez tomadas las muestras de tejido, el estudio histológico de las mismas permite confirmar o descartar el diagnóstico. Los criterios histológicos de la colitis microscópicas son:

  • Lesión del epitelio del colon, la capa más superficial.
  • Aumento del número de linfocitos intraepiteliales.
  • Células inflamatorias en la lámina propia. La lámina propia es la capa situada bajo el epitelio. No debe haber abscesos ni alteraciones de las glándulas.

Además, el estudio microscópico permite diferenciar las dos variantes de la colitis microscópica:

  • Colitis colágena: en este caso se observará una capa de colágeno debajo del epitelio.
  • Colitis linfocítica: el porcentaje de linfocitos en la mucosa intestinal debe ser mayor del 20% de las células.

Tratamiento de la colitis microscópica

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Aunque es una patología benigna que no progresa a entidades más graves, no existe tratamiento curativo.

En la actualidad el único abordaje terapéutico consiste en controlar la enfermedad de forma sintomática. Conviene evitar el uso de fármacos que puedan estar relacionados con la enfermedad, así como dejar de fumar.

Si es necesario utilizar medicamentos, destaca el uso de la budesonida, un corticoide que disminuye la inflamación intestinal, mejorando la diarrea. A la budesonida puede asociarse si es necesario la colestiramina.

Alicia

Estudiante de Medicina. La cultura es aquello que queda cuando todo lo demás se va, así que vamos a cultivarla.

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