El color de la sangre de tu menstruación revela tu salud

Cuanto mejor está informada la mujer de los procesos biológicos de su organismo, mejor podrá actuar para optimizar sus funciones y lograr su bienestar.

El color de la sangre de tu menstruación es un indicador de tu estado de salud. Dado que la sangre menstrual está compuesta por los desechos del organismo, en especial: lípidos, proteínas, hormonas (entre ellas, la progesterona), células madre, agua, células muertas del endometrio y contaminantes orgánicos.

En otras palabras, la sangre de la menstruación reúne los desechos del estilo de vida que lleva la mujer. Desde los hábitos alimenticios, las actividades que se realizan a diario y los productos que utilizamos.

Pero, ¿qué tanto conoces tu ciclo? ¿Alguna vez has analizado el color? Tener el periodo resulta tan monótono que ya no tomamos casi en cuenta los detalles. Pero es importante preguntarnos: ¿Qué es lo que dice el color la sangre de la menstruación?

Hay 3 aspectos clave que no debemos pasar por alto: abundancia, color y consistencia. ¿Qué es lo normal? ¿Cómo saber que no se trata de algo preocupante? ¿Es necesario comprobar todos los meses estos tres aspectos? A continuación, te contamos más al respecto.

Presta atención al color de la sangre y también a:

  • Cantidad de sangrado. Hay menstruaciones que son muy escasas y otras abundandantes, lo cual es completamente normal. Siempre y cuando sea constante. Pero si cambia repentinamente ¡cuidado! Si no estás consumiendo suficientes líquidos la sangre será escasa. Sin embargo, si el flujo es excesivo es posible que tengas problemas en algún órgano.
  • ¿Por qué cambia el color? En términos generales, esto depende del estado del hígado. Si el órgano no se encuentra debidamente hidratado o tiene elevadas temperaturas el color se modifica.
  • Consistencia. Cuando desechamos el flujo menstrual estamos arrojando energía que se almacena en el cuerpo. Si estás realizando actividades desgastantes el flujo será más líquido. Mientras que si generamos coágulos puede ser debido al estrés.

Te interesa saber: ¿Qué causa los sangrados vaginales fuera de los ciclos menstruales?

menstruación

Color rosáceo

Habitualmente, este tipo de sangrado dura más de dos días. Si se presenta de forma regular, puede ser un signo de debilidad y bajas defensas. Pero si, de pronto, el color de la sangre cambia y pasa a ser rosáceo, es posible que exista un embarazo precoz, de no ser así puede estar atravesando por cambios hormonales o una infección.

Rojo intenso

El tono de flujo menstrual intenso quiere decir que acaba de ser arrojado. Tiene una consistencia ligera y es común en los periodos. Realmente no hay de qué preocuparse.

Rojo oscuro

Si el color de la sangre de tu menstruación tiene un toque púrpura y un aspecto seco, significa que el desecho es viejo. Por alguna razón, se quedó más tiempo en el útero y, al ser expulsado, tomó ese color. Por ello, al empezar el periodo puedes arrojar sangre de tu ciclo anterior.

Café oscuro

Este tono en el desecho vaginal es completamente regular siempre y cuando te encuentres al final de tu periodo. Las cantidad de flujo es muy poca. Se trata de los últimos residuos. Por lo general es el tejido del endometrio, el cual debe ser expulsado para su renovación.

Naranja

Regulación del ciclo menstrual

En ocasiones, es posible que la sangre que se encuentra en el cuello uterino se mezcle con la sangre menstrual. Por ello, vemos que se forma un desecho heterogéneo, en el que se distinguen rayas naranjas con rojas. Si el tono naranja es más fuerte, hay que acudir al ginecólogo pues es posible que haya infección.

Descubre: ¿Cuándo debes visitar al ginecólogo?

Consejos para  tener un buen ciclo

Recuerda mantener una buena hidratación. Muchos recomiendan beber, por los menos, 2 litros de agua al día. Se vale recurrir a infusiones calientes, ya que además de hidratarte, favorecen la circulación en la sangre, aumentan la frecuencia de micción y desinflaman la zona.

Adicionalmente, procura cuidar lo que comes y evitar los excesos. Ten presente que los cambios bruscos en la forma de comer alteran tus emociones y estado físico, incluyendo, el color de la sangre. Te recomendamos que consumas alimentos ricos en triptófano, tales como: cereales, pan y arroz, puesto que ayudan a la producción de serotonina.

Asimismo, aléjate de la comida grasosa. La chatarra y la menstruación no son una buena combinación, pues son un detonante del estreñimiento y la reducción de estrógenos.

Otro aspecto que debes cuidar es el descanso. En este sentido, procura dormir lo suficiente cada día. Es importante descansar para reforzar las defensas, mejorar la digestión y haya un buen funcionamiento en el corazón.

Finalmente, no dejes de lado el ejercicio físico. Salir al aire libre ayuda liberar tensiones. Además, si realizamos actividad física fuera de casa o el gimnasio, el cuerpo liberará endorfinas que ayudarán a aliviar el dolor.