Coma etílico: causas y consecuencias

13 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Mario Benedetti Arzuza
El coma etílico es el grado más grave de intoxicación alcohólica aguda. Se trata de una urgencia vital, dado el riesgo de parada respiratoria.

Un coma etílico es un estado grave de pérdida de la consciencia como resultado de una intoxicación aguda por alcohol. El mayor peligro de este estado es el riesgo de depresión de los centros respiratorios con muerte por asfixia.

Los centros respiratorios son núcleos neuronales ubicados en el tronco del encéfalo. Por medio de un complejo sistema de circuitos mantienen y regulan la respiración.

El alcohol a dosis muy elevadas, al igual que otras muchas drogas depresoras, hace que estos centros dejen de funcionar. Existe riesgo de coma etílico cuando una persona sobrepasa los tres gramos de alcohol por litro de sangre.

Efectos del alcohol en el cuerpo

Las Alcoholismo

El alcohol tiene múltiples efectos en el organismo. Generalmente, el más comentado suele ser la desinhibición, aunque está lejos de ser el único.

De acuerdo con Rodrigo Arias Duque, doctor en Psicología Clínica, «la acción psicofisiológica y farmacodinámica del alcohol es fundamentalmente depresiva, por la reducción de la transmisión sináptica en el sistema nervioso humano».

Los distintos efectos se intensifican en la medida que la persona bebe más cantidad, pudiendo ser directamente proporcional el alcohol que consume con su nivel de concentración en sangre.

Veamos a continuación cómo afecta el alcohol en el cerebro para hacernos una idea de lo perjudicial que resulta consumirlo con regularidad y en grandes cantidades.

Actúa como agonista GABA

El sistema gabaérgico (GABA) es el principal sistema inhibidor del cerebro. Su activación provoca relajación, sedación, sueño. Se ha determinado que el alcohol tiene un efecto agonista sobre este. Es decir, activa este sistema al igual que lo harían las moléculas que pertenece de manera natural a él.

Inhibe los receptores de glutamato

Si el GABA es el principal inhibidor del sistema nervioso central, el glutamato es el principal excitador o activador. Aquí el alcohol tiene el efecto contrario: actúa apagando estas vías activadoras. 

Actúa sobre el sistema opioide

El sistema opioide es el sistema que protege frente al dolor (físico y psicológico). En él, se hallan las endorfinas, también conocidas como las ‘moléculas de la felicidad’. El efecto sobre este sistema es el mismo que sobre el GABA: potencia sus efectos.

Las consecuencias son las sensaciones de euforia y placer, la falta de preocupaciones y dolores. La búsqueda de estas sensaciones es uno de los motivos que empujan al alcoholismo crónico.

Opera en el circuito de recompensa

El circuito de recompensa es la red neuronal que permite la motivación para realizar acciones. El efecto que tiene el alcohol sobre esta red puede provocar la adicción.

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¿Qué hacer en caso de coma etílico?

Ante cualquier duda, lo mejor es llamar al servicio de urgencias. Sobre todo, si la persona no sabe con exactitud si está inconsciente o no, pero ha ingerido grandes cantidades de alcohol y empieza a ‘estar ausente’.

¿Es necesario llamar al médico si tengo un ataque de ansiedad?

En caso de que la persona esté inconsciente, es recomendable hacer lo siguiente:

  • En primer lugar, es necesario trasladarla a un lugar seguro.
  • Aunque parezca obvio, debemos asegurarnos de si se encuentra consciente o no. Para ello, podemos llamar a la persona por su nombre, y zarandearla por los hombros con suavidad. De esta forma, podemos comprobar si responde o no a los estímulos (voz y tacto, en este caso).
  • Igualmente, hay que asegurarnos de que la persona respira.
  • Hay que mantenerla abrigada, para evitar la hipotermia.
  • Colocamos suavemente a la persona de lado, nunca bocarriba o bocabajo. De este modo, si la persona vomita, el riesgo de ahogamiento será menor.

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¿Qué no se debe hacer en caso de coma etílico?

Nunca se debe inducir el vómito a una persona inconsciente o no lúcida. Existe un alto riesgo de que, al vomitar, parte del contenido pase a las vías respiratorias, provocando asfixia o neumonía.

Por supuesto, nunca se debe hacer daño a la persona para ‘sacarla de la inconsciencia’ o para comprobar si responde a los estímulos. Por ende, hay que evitar los golpes y movimientos bruscos.

En su lugar, se pueden usar técnicas como presionar las uñas o pellizcar el músculo del cuello. Aun así, es importante recordar que antes se debe intentar despertarla llamándola por su nombre o zarandeándola con suavidad.

Tampoco se debe bañar a la persona con agua fría para hacer que ‘recobre’ la consciencia. Estas medidas suelen aplicarse en las películas, pero en la vida real no son lo más recomendable para ayudar a una persona.

Tratamiento del coma etílico

Tratamiento del coma etílico

Un coma etílico se considera una urgencia. Por ello, el principal objetivo del tratamiento es revertir los efectos que produce el alcohol en el cerebro. Para ello, se suele recurrir a lo siguiente:

  • Hidratación mediante suero.
  • Control de las constantes vitales.
  • Empleando fármacos con efecto antagonista, como el flumazenilo.
  • En algunos casos muy graves, puede ser necesario administrar oxígeno (oxigenoterapia).

Lo más importante para evitar un coma etílico o cualquier otra consecuencia del consumo excesivo de alcohol es evitarlo o al menos, reducir su ingesta. Asimismo, se aconseja mantener una buena hidratación (con agua) y evitar consumir alcohol con el estómago vacío.

Recuerda, si estás cerca de alguien que pudiese estar sufriendo un coma etílico, no dudes en llamar al servicio de urgencias y en tener en cuenta los consejos que te hemos indicado aquí.

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