Aprende a comer patata de manera saludable

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 7 febrero, 2019
Elena Martínez Blasco · 29 enero, 2018
Debido a su alto aporte de carbohidratos es conveniente comer patata al mediodía y evitarla por la noche, ya que puede dificultar el descanso y hacernos subir de peso

La patata pertenece a la familia de las Solanáceas, y su fruto es un órgano que crece bajo la tierra, denominado tubérculo. Es un elemento imprescindible en la dieta mediterránea, además de servir de alimento para muchas especies domésticas de animales y necesaria para obtener otros subproductos en ciertas industrias.

La patata es rica en hidratos de carbono de absorción lenta, imprescindibles para el aporte de energía. Contiene tres cuartas partes de agua y una baja cantidad de grasa. Además, aporta ácido fólico, potasio, vitamina C y fibra.

Las variedades de patata

patatas

Existe una variedad amplia de patatas. Lo más saludable es elegir aquellas típicas de nuestra región y de temporada y, a ser posible, orgánicas.

De este modo nos aseguramos la mayor calidad de este alimento al mejor precio. A grandes rasgos, podemos clasificarlas por su color. Además, según su variedad y color tienen diferentes usos:

  • Amarillas: para hacer fritas y asadas al horno.
  • Rojas: se emplean en guisos, ensaladas y al vapor.
  • Blancas: adecuadas para ensaladas.
  • Moradas: apropiadas para guisos y asados.

Con este tubérculo, de hecho, se elaboran una gran variedad de recetas: cremas, purés, sopas, tortillas, masas, aperitivos e incluso bebidas alcohólicas.

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Tips para comer patata de manera saludable

1. Orgánica y con piel

Recomendamos cocinar la patata con su piel, tanto si las hacemos hervidas, al horno o al vapor. No obstante, deberemos conseguir patatas orgánicas para evitar el daño que nos podrían causar los pesticidas, herbicidas y otras sustancias químicas presentes en la tierra.

La piel de la patata es rica, sobre todo, en vitamina C. También contiene vitaminas del grupo B y minerales como el potasio, el fósforo, el magnesio, el zinc o el hierro.

Gracias a esta variedad de nutrientes, la piel de la patata tiene propiedades saciantes y ayuda a regular los niveles de azúcar en sangreSi vas a consumir patata con piel evita las que tengan partes verdosas o brotes.

2. Horneada como si fuera frita

Si nos gustan las patatas fritas podemos cortarlas del mismo modo, a tiras largas y finas, pincelarlas con aceite de oliva y hornearlas a una temperatura alta.

De este modo, el resultado será parecido pero mucho más sano, crujiente y muy sabroso.

3. Medio fritas

patatas medio fritas

Otra opción para los amantes de las patatas fritas consiste en cocerlas hasta que estén un poco blandas y, después, escurrirlas bien para pasarlas un rato por la sartén con aceite.

De este modo, su contenido en grasas es mucho más bajo que si las hubiéramos frito desde el principio.

4. Fritas pero con umeboshi

Una manera de compensar la excesiva acidificación que causa la fritura en la patata consiste en añadir unas ciruelas umeboshi mientras las cocinamos.

Estas ciruelas japonesas compensan la acidez con su alto poder alcalinizante. En ningún caso consumiremos las umeboshi una vez cocinadas.

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5. El aceite para freír

A la hora de freírlas, es fundamental elegir un aceite adecuado. Existen aceites vegetales que resultan ideales como el aceite de oliva y el aceite de coco virgen extra.

Otra opción consiste en cocinarlas con ghee, una mantequilla clarificada que también es muy adecuada y saludable, ya que es baja en grasas y lactosa.

6. Consumir al mediodía

patata

La patata es un tubérculo que nos aporta mucha energía gracias a su alto contenido en carbohidratos. Por este motivo, el mejor momento para consumirlas es durante la mañana o en el almuerzo. Por lo contrario, si las consumimos por la noche podrían dificultarnos el descanso y hacernos ganar peso.

7. Combinadas con vegetales

Las personas que quieren bajar de peso o padecen trastornos digestivos deben saber que, según la buena combinación de los alimentos, no es recomendable mezclar la patata en una misma comida con proteína como carne, legumbres, huevos, frutos secos.

Por otro lado, tampoco deberíamos comer fruta después de cualquier tipo de almidón. Es mucho más saludable consumirla media hora antes de la comida, o bien a media tarde o media mañana. La mejor combinación es, en todos los casos, con vegetales crudos o cocinados.

Conclusión

La patata es uno de los alimentos más consumidos en el mundo. No obstante, no dejes de tener en cuenta la manera de cocinarla, ya que si no lo haces de forma saludable, pueden favorecer el desarrollo de la obesidad.

 

 

  • Valdunciel, J. (2008). Métodos de valoración para patatas. INIA. Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria.

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