¿Cómo actuar ante una quemadura?

31 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la médico Maricela Jiménez López
Si tenemos una quemadura de primer grado debemos poner la zona afectada bajo un chorro de agua fría para evitar que empeore y pueda dañar tejidos internos.

Algunos de los accidentes domésticos tienen como consecuencia quemaduras de diferente consideración. Sin embargo, ¿Como actuar ante una quemadura?.

Algunas personas optan por poner la piel quemada bajo el agua, mientras otras aplican alguna crema que tengan en casa. Esto solo es válido para quemaduras leves. Si son bastante graves, debemos acudir a nuestro centro médico más cercano de inmediato.

Las quemaduras en el hogar son habituales. Muchas veces, cuando cocinamos nos puede salpicar aceite hirviendo. También, en ocasiones, las quemaduras que sufrimos son debidas a determinados productos químicos abrasivos.

Respecto a esta parte del tema, la Organización Mundial de la Salud (OMS), expresa que las quemaduras se producen mayormente en el ámbito doméstico y laboral. Además, agrega que constituyen un problema de salud pública a nivel mundial y provocan alrededor de 180.000 muertes al año.

Por ello, hoy trataremos de abordar el cómo actuar ante una quemadura y, también, intentaremos exponer el tema de aprender a clasificarlas de una forma correcta, de tal forma que, podamos ser un poco más conscientes de la gravedad de una quemadura y tener un conocimiento básico pero práctico, sobre el cómo y de qué manera tenemos que proceder.

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Clasificación de las quemaduras

Quemadura en la mano

Al abordar este tema, es sumamente importante respaldar la información con investigaciones y estudios científicos. Tal es el caso de El Servicio Andaluz de Salud, el cual a través de la Consejería de Salud, ha publicado un estudio en forma de guía de práctica clínica, para el cuidado de personas que sufren quemaduras.

Este estudio, el cual está respaldado por una coordinación, autoría y revisión de profesionales en el área de la salud, ha clasificado las quemaduras de la siguiente manera:

  1. Quemaduras de primer grado (epidérmicas): Es importante resaltar que la evaluación inicial de la profundidad de las quemaduras es con frecuencia un ejercicio difícil durante las primeras 48-72 horas, por lo que se debe valorar de nuevo a los 2 ó 3 días.  Estas son superficiales y suelen ser dolorosas, afectando únicamente a la epidermis. Los ejemplos más clásicos son los de origen solar o por escaldadura de agua.
  2. Quemaduras de segundo grado (dérmicas superficiales): Dañan el estrato dérmico de forma parcial, afectando solo a la dermis papilar. Con frecuencia aparecen ampollas intactas como resultado del edema subyacente. Son también dolorosas y de aspecto rosáceo.
  3. Quemaduras de segundo grado profundo (dérmicas profundas): La afectación llega hasta la dermis reticular. Presencia de ampollas rotas; el lecho de la quemadura es de aspecto pálido y moteado.
  4. Quemaduras de tercer grado (espesor total): Implican la destrucción del espesor total de la piel. El paciente no manifiesta dolor en la lesión debido a la afectación de las terminaciones nerviosas, salvo en los tejidos sanos colindantes.
  5. Quemaduras de cuarto grado: Actualmente la denominación de quemaduras de cuarto grado no se utiliza en la práctica clínica. Se refiere a situaciones donde el daño se extiende a estructuras profundas como músculos, tendones y hueso. Estas quemaduras se denominan también carbonización.

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Tipos de quemaduras según su fuente

Quemadura producto del sol

A pesar de esta clasificación, también es necesario tener en cuenta lo que ha causado la quemadura. Así, podemos realizar otro tipo de clasificación según la fuente que la ha provocado.

Para esto, tendremos en cuenta el resumen de este estudio del Servicio de Cirugía Pediátrica. Hospital Universitario “Marqués de Valdecilla, el cual expresa la siguiente:

  • Térmicas: quemaduras producidas por cerillas, fuego o por el contacto con agua hirviendo.
  • Eléctricas: quemaduras provocadas por el contacto con la corriente eléctrica del hogar.
  • Químicas: producidas por el contacto con ácidos o con productos químicos abrasivos.
  • Radiación: quemaduras provocadas por la exposición al sol.

¿Cómo actuar ante una quemadura?

Ahora que ya sabemos distinguir las quemaduras, veamos cómo actuar ante ellas para evitar que empeore. Para ello, nos volveremos a apoyar en el estudio citado previamente, el cual explica que para los cuidados de las heridas, es necesario entender que lo más importante es reconocer su gravedad, es decir, su grado.

Entonces, hay que resaltar que las quemaduras que podrían ser tratadas con mayor rapidez, mientras se espera el apoyo de un profesional, son las de primer grado. Por razones obvias, son las que menos afectan el cuerpo. Por ende, se sugiere:

Tranquilizar a la víctima

Hay personas que pueden ponerse muy nerviosas dependiendo del grado de afectación de la quemadura. Por ello, el primer paso es tranquilizarla y ayudarla.

  • Debemos retirar las prendas u objetos que no estén pegados a la piel.
  • Quitaremos cualquier joya, reloj o cinturón que pueden mantener la temperatura y continuar causando lesiones.

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Enfriar la zona

En el caso de las quemaduras de primer grado, esta guía práctica explica que lo primero a hacer es limpiar la piel con agua del grifo (potable), agua hervida, agua destilada o suero salino a temperatura ambiente. Lo siguiente sería secar la piel sin frotar la zona lesionada. Es sumamente importante que no aplique agua muy fría o helada, ni tampoco hielo.

Poner piel quemada bajo grifo

No reventar las ampollas

Si hay ampollas, entonces no debemos reventarlas, ya que corremos el riesgo de que la lesión se infecte. Si hay alguna que ya está rota, tenemos que limpiar la quemadura solo con agua y cubrir la zona con una gasa limpia.

Sin embargo, esto no va a ser suficiente. Tras esto, debemos acudir al médico de manera inmediata. Cuando hay ampollas, el riesgo de infección es elevado.

Actuar con rapidez

Pese a que esto obedece mucho más a nuestra lógica como seres humanos al estar frente a una situación como esta, en todos los casos, independientemente del tipo de quemadura que sea, se debe actuar con rapidez. Eso sí, a las quemaduras de tercer grado en adelante, tienen que brindárseles unos primeros auxilios extremadamente rápidos.

Ahora bien, para abordar este tema en cuanto a la atención médica que una quemadura debe recibir al ingresar a un centro médico, hospital o clínica, deben cubrirse varios objetivos diferentes, como por ejemplo:

  • Combatir la deshidratación: en casos graves, suele utilizarse suero por vía intravenosa.
  • Calmar el dolor: es necesario administrar analgésicos fuertes, así como ansiolíticos para combatir el dolor y la ansiedad.
  • Evitar o combatir la infección: en casos graves, pueden ser necesarios antibióticos por vía intravenosa.
  • Favorecer la cicatrización: suelen utilizarse ungüentos y cremas. Un principio activo muy utilizado es la sulfadiazina de plata.

Recordemos que, en todos los casos de quemaduras, especialmente las más graves, debemos mantener la calma y transmitírsela a la otra persona. Esto es esencial para poder actuar ante una quemadura lo mejor posible.

  • Mª Teresa Pérez Boluda, Pedro Martínez Torreblanca, Lorenzo Pérez Santos, Felipe Cañadas Núñez (2011). Guía de Práctica Clínica para el Cuidado de Personas que Sufren Quemaduras (España) https://portal.guiasalud.es/wpcontent/uploads/2019/01/GPC_485_Quemados_Junta_Andalucia_completa.pdf
  • FERNÁNDEZ JIMÉNEZ, E.M. DE DIEGO GARCÍA, F. SANDOVAL GONZÁLEZ (2001). Quemaduras en la infancia. Valoración y tratamiento. (España) http://sccalp.org/boletin/176/BolPediatr2001_41_099-105.pdf
  • Barichello , E.; Silva, M.C.V.; Barbosa, M.H.*; Iwamoto H.H. (2010). Diagnósticos de enfermería en pacientes internados por quemaduras. http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1695-61412010000300023