¿Cómo actuar ante una quemadura?

Si tenemos una quemadura de primer grado debemos poner la zona afectada bajo un chorro de agua fría para evitar que empeore y pueda dañar tejidos internos.

Muchos de los accidentes domésticos tienen como consecuencia quemaduras de diferente consideración. Sin embargo, ¿de qué manera debemos actuar ante una quemadura?

Algunas personas optan por poner la piel quemada bajo el agua, mientras otras aplican alguna crema que tengan por casa. Esto solo es válido para quemaduras leves. Si son bastante graves, debemos acudir a nuestro centro médico más cercano.

Las quemaduras en el hogar son habituales. Muchas veces, cuando cocinamos nos puede salpicar aceite hirviendo. También, en ocasiones, las quemaduras que sufrimos son debidas a determinados productos químicos abrasivos.

Hoy descubriremos cómo actuar ante una quemadura y, también, aprenderemos a clasificarlas de una forma correcta para ser conscientes de su gravedad y saber de qué manera tenemos que proceder.

Clasificación de las quemaduras

Quemadura en la mano

Para clasificar las quemaduras de manera adecuada, nos basaremos en el estudio Diagnósticos de enfermería en pacientes internados por quemaduras.

  • Quemaduras de primer grado: afectan a las capas superficiales de la piel, la epidermis. Este tipo de quemaduras son leves y suelen manifestarse con piel enrojecida, hinchazón y dolor local soportable. No hay presencia de ampollas.
  • Quemaduras de segundo grado: afectan a las capas más profundas de la piel. La piel se vuelve roja, machada y con una coloración variable. Hay dolor, hinchazón y desprendimiento de las capas de la piel. En este caso, sí hay ampollas.
  • Quemaduras de tercer grado: afectan tanto a las capas superficiales de la piel como a las más profundas y pueden llegar hasta los huesos. La piel está carbonizada.

Lee: Conoce los 6 mejores remedios para aliviar las quemaduras superficiales

Tipos de quemaduras según su fuente

Quemadura en la piel

A pesar de esta clasificación, también es necesario tener en cuenta lo que ha causado la quemadura. Así, podemos realizar otro tipo de clasificación según la fuente que la ha provocado. Para esto, tendremos en cuenta el estudio Quemaduras en la infancia. Valoración y tratamiento.

  • Térmicas: quemaduras producidas por cerillas, fuego o por el contacto con agua hirviendo.
  • Eléctricas: quemaduras provocadas por el contacto con la corriente eléctrica del hogar.
  • Químicas: producidas por el contacto con ácidos o con productos químicos abrasivos.
  • Radiación: quemaduras provocadas por la exposición al sol.

Qué hacer ante una quemadura

Ahora que ya sabemos distinguir las quemaduras, veamos cómo actuar ante una quemadura para evitar que esta empeore. Para ello, debemos seguir los siguientes pasos.

Tranquilizar a la víctima

Hay personas que pueden ponerse muy nerviosas dependiendo del grado de afectación de la quemadura. Por ello, el primer paso es tranquilizarla y ayudarla.

  • Debemos retirar las prendas u objetos que no estén pegados a la piel.
  • Quitaremos cualquier joya, reloj o cinturón que pueden mantener la temperatura y continuar causando lesiones.

Descubre: 5 trucos para calmar los nervios

Enfriar la zona

El siguiente paso para actuar ante una quemadura de forma correcta es enfriar la zona. Pero esto nunca debe hacerse con hielo, ya que empeoraría la situación. Lo mejor es optar por agua fría.

Se dejará la zona quemada bajo el chorro de agua fría durante unos minutos. Esto le proporcionará un gran alivio a la persona, ya que calmará notablemente el dolor que siente.

Quemadura bajo el grifo

No reventar las ampollas

Si hay ampollas no debemos reventarlas, ya que corremos el riesgo de que la lesión se infecte. Si hay alguna que ya está rota, tenemos que limpiar la quemadura solo con agua y cubrir la zona con una gasa limpia.

Sin embargo, esto no va a ser suficiente. Tras esto, debemos acudir al médico de manera inmediata. Cuando hay ampollas, el riesgo de infección es elevado.

Actuar con rapidez

En todos los casos, independientemente del tipo de quemadura que sea, se debe actuar con rapidez. Eso sí, a las quemaduras de tercer grado tienen que te brindársele unos primeros auxilios aún más rápidos.

Si la víctima sufre quemaduras de llamas, estas no deben apagarse con agua. Hay que tapar la zona con una manta o prenda grande, o hacer que la persona ruede sobre ella misma.

Después, se humedecerán las zonas que presenten quemaduras con un paño húmedo y se llevará a la víctima al centro sanitario más cercano.

Recordemos que, en todos los casos de quemaduras, especialmente las más graves, debemos mantener la calma y transmitírsela a la otra persona. Esto es esencial para poder actuar ante una quemadura lo mejor posible.