Cómo afectan las radiaciones solares a nuestros ojos

Thais Guillén Otero · 22 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez el 5 diciembre, 2018

La mayoría de las personas piensa en los daños que pueden ocasionar los rayos de sol en su piel y compran bloqueadores solares, bronceadores y cremas que eviten en lo posible las terribles quemaduras y lesiones que muchas veces nos regala el verano.  Sin embargo, muy pocos se cuidan de la incidencia de radiaciones solares a nuestros ojos.

¿No has sentido después de un delicioso día de playa la vista irritada o cierto lagrimeo? Pues continúa leyendo este artículo y te enterarás de cómo afectan las radiaciones solares a nuestros ojos.

¿Qué son las radiaciones solares?

Las radiaciones solares son aquellas ondas electromagnéticas emitidas por el sol cuyo espectro va desde el infrarrojo hasta el ultravioleta. La mayor parte de estos rayos son absorbidos por los componentes de nuestra atmósfera; pero el resto llega a nosotros regulando la temperatura de la Tierra, permitiendo el crecimiento y desarrollo de plantas y microorganismos y la producción de cultivos, entre otros muchos beneficios.

En el caso de los seres humanos la luz solar juega un papel primordial en nuestras vidas. Además, es responsable de que produzcamos vitamina D, la cual regula la incorporación de calcio en los huesos.

Sin embargo, estas radiaciones también pueden resultar perjudiciales para la salud. En especial, pueden dañar la piel y los ojos si nos sobreexponemos a ella.

En el caso de estos últimos parece tener mayor incidencia la radiación ultravioleta, que comprende las longitudes de onda entre 150 y 400 nm., aunque la radiación visible (de 400 a 780 nm.) y la infrarroja (de 780 a 1400nm.) también pueden tener efectos negativos.

¿Cómo afectan las radiaciones solares a nuestros ojos?

radiaciones solares a nuestros ojos

En los siguientes párrafos trataremos de responder la pregunta sobre cómo afectan las radiaciones solares a nuestros ojos siguiendo la información publicada por la American Academy of Ophthalmology. Además, alertaremos sobre la importancia de poner en marcha las medidas oportunas que eviten un daño temporal o permanente.

1. Quemaduras oculares

Debido a la sobreexposición a los rayos solares, ya sea de forma directa o indirecta —reflejo de estos en el agua, el hielo o la nieve—, nuestros ojos sufren quemaduras de distintos grados de gravedad.

Son especialmente sensibles al sol la córnea, el cristalino y la retina. Los principales síntomas de quemaduras son:

  • Enrojecimiento.
  • Irritación.
  • Lagrimeo.
  • Dolor.
  • Sensación de tener arena en los ojos.
  • Visión borrosa.
  • Pérdida de la visión.

Ante un problema como este, así como cualquiera de los que enumeraremos a continuación, la medida principal es acudir con el oftalmólogo lo antes posible. Los remedios naturales no pueden curar quemaduras, y estas se han de tratar para prevenir daños mayores.

2. Oftalmia

Como consecuencia de la exposición excesiva a los rayos solares, se produce esta inflamación dolorosa en los ojos. La oftalmia de las nieves resulta ser la más frecuente, provocada por el reflejo del sol en la nieve y el hielo. Los principales síntomas de la oftalmia son:

  • Lagrimeo.
  • Ceguera temporal.
  • Párpados inflamados.
  • Dolor ante la luz.

3. Pterigión

Los rayos solares resultan ser el agente desencadenante que causa el crecimiento excesivo de tejido sobre la córnea en personas con predisposición genética a este padecimiento. Los principales síntomas de pterigión son:

  • Enrojecimiento.
  • Lagrimeo.
  • Sensación de cuerpo extraño en el ojo.

4. Cataratas

radiaciones solares a nuestros ojos

Las personas que padecen de esta enfermedad sufren de un oscurecimiento paulatino del cristalino del ojo. De esta manera, su agudeza visual disminuye y hasta se puede llegar a la pérdida total de la visión.

En las personas que ya padecen de cataratas, estas radiaciones causan molestias y deslumbramientos. Los principales síntomas de cataratas son:

  • Deslumbramientos.
  • Disminución progresiva de la visión lejana.
  • Visión nublada o borrosa o con manchas.
  • Puntos negros.
  • Variaciones en la coloración de las pupilas.

5. Tumores

El ojo es un órgano muy sensible; su exposición a la radiación ultravioleta puede causar la proliferación de células cancerígenas y dar lugar a tumores benignos o malignos.

No existen síntomas determinados, así que si observas bultos, cambios de coloración o sientes molestias en tus ojos, dirígete de inmediato al médico.

¿Qué hacer para proteger de las radiaciones solares a nuestros ojos?

A pesar de que poseemos mecanismos naturales de protección contra los rayos solares, como la contracción de párpados y pupilas y el filtrado de luz que realiza el cristalino del ojo, no son suficientes para protegernos.

Es por eso que los especialistas recomiendan tomar las siguientes medidas para mantener nuestros ojos sanos:

  • Evita exponerte a la luz solar de las 10 a las 16 horas, pues es el período en el que las radiaciones son más agresivas.
  • Utiliza gafas o lentes con índice de protección del 99 %- 100% contra rayos ultravioletas. Fíjate que tengan el sello distintivo CE.
  • No utilices gafas de sol si no es necesario y nunca lo hagas en lugares oscuros, puesto que al obligar a la pupila a dilatarse innecesariamente con frecuencia puedes desarrollar una fotofobia a largo plazo y volverte hipersensible a la luz solar.
  • Ve al oftalmológo una vez al año.

3 remedios para proteger de radiaciones solares a nuestros ojos

radiaciones solares a nuestros ojos

Luego de un delicioso día de playa, incluso si te has protegido, es posible que el calor irrite tus ojos. En circunstancias como esta, puede que los siguientes remedios caseros te ofrezcan algo de alivio.

Recuerda, sin embargo, que ninguna de estas alternativas puede sustituir el tratamiento profesional en caso de tratarse de problemas oculares de mayor consideración.

Remedio # 1: aloe vera contra la inflamación

Diversos estudios se refieren a las posibles propiedades de la sábila al añadirla a medicamentos para tratar problemas oculares, como por ejemplo la conjuntivitis. No obstante, el remedio natural que aquí presentaremos está principalmente ligado a la medicina tradicional, y no hay evidencia científica que respalde totalmente su efectividad.

Las indicaciones de uso extendidas con el paso del tiempo recomiendan cortar la hoja de aloe vera en trozos grandes y humedecer un algodoncito en el líquido transparente que segrega la planta.

Este algodón lo vas a pasar con suavidad sobre el párpado afectado dos veces al día: por la mañana y por la noche. Aguarda unos minutos y enjuaga con manzanilla o agua de rosas. Repite el tratamiento hasta que te alivies.

Remedio # 2: tomate contra el dolor

Según las creencias populares, el tomate puede ser efectivo para las quemaduras por su gran contenido de agua. Colócate una rebanada de tomate fresco en cada ojo durante 5 minutos tres veces al día y, en teoría, tu inflamación cederá.

Para problemas oculares graves, recuerda que debes consultar con el especialista en lugar de recurrir a estos remedios sin más.

Remedio # 3: pepino refrescante

El pepino también tiene un alto contenido de agua. Si quieres refrescar tus ojos cansados, apela a este remedio natural —cuyos efectos se han comprobado parcialmente— y colócate una rebanada fina de pepino sobre cada uno de ellos y verás los resultados.

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