Cómo ayudar a tu bebé a expulsar los gases

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 17 mayo, 2019
Virginia Martínez · 20 mayo, 2019
Quizás tu pequeño, mientras se alimenta, esté tragando también aire. Si no le ayudas, puede que estos gases le provoquen malestar e irritación, haciendo que llore. Por eso, es importante ayudarla a expulsar los gases que ha acumulado.

Los bebés necesitan expulsar los gases correctamente. Si no lo hacen, estos pueden provocarles malestar e irritación, además de una gran preocupación a los padres. Por eso, en este artículo te contamos cómo puedes ayudar a tu pequeño a expulsar los gases correctamente.

Bebés y gases

Es muy común que un bebé durante los primeros meses de vida no sepa controlar perfectamente la técnica de succión. En consecuencia, puede también tragar aire cuando se alimenta, especialmente si es con biberón.

Así, esta acumulación de gases en sus pequeños estómagos puede causarles molestias y malestar. En efecto, se sentirán incómodos, irritados y, por tanto, llorarán.

Niño llorando en brazos
Los cólicos se producen cuando se acumulan gases en su aparato digestivo, producto de la ingestión de estos o de una mala digestión.

Esta es la razón por la que después de cada toma es importante ayudar al pequeño a expulsar los gases que ha ingerido mientras se alimentaba. De hecho, les es muy difícil hacerlo ellos mismos, por lo que necesitan de nuestra ayuda.

Por tanto, después de alimentarlos, debemos hacer que el bebé eructe y expulse los gases a fin de que no le produzcan malestar ni cólicos.

Tipos de gases

Existen dos tipos de gases que el pequeño puede acumular.

  • Gases del estómago. Los más habituales, se trata del aire que ha tragado durante la toma, como comentábamos anteriormente.
  • Gases del intestino. En este caso, se trata de gases producidos por una mala digestión o algunas intolerancias alimentarias. En estos casos, tras consultar con el pediatra, quizás se recomiende un cambio de fórmula.

Cómo ayudar al bebé a expulsar los gases del estómago

Existen diversas técnicas y trucos que podemos aplicar a fin de ayudar al pequeño a expulsar los gases correctamente:

Una postura correcta al alimentarse

Madre amamantando al bebé
La postura durante la lactancia es esencial para evitar que el bebé ingiera gases junto con la leche.

Es primordial que, al amamantar o dar el biberón, posicionemos al pequeño en una postura correcta. De este modo, podrá succionar mejor y tragar menos aire. Para ello:

  • La aureola y el pezón deben formar una tetilla dentro de la boca del bebé. Si, por el contrario, sólo succiona el pezón, es probable que mientras se alimente trague también aire.
  • Las encías del bebé no deben presionar el pezón. De esta manera, no obtendrá leche y tragará sólo aire.

Te recomendamos leer: 6 posturas para amamantar al bebé

Hacerle eructar

Provocar que eructe es la técnica más eficaz para ayudar al bebé a expulsar los gases correctamente. No obstante, existen determinadas posturas que ayudarán mejor a su eliminación. De entre ellas, las más conocidas son:

  • Poner al bebé sobre el pecho con su cabeza sobre nuestro hombro. 
  • Sentarlo sobre nuestras rodillas, de espaldas a nosotros, y colocar nuestra mano en su pecho y los dedos en su barbilla.
  • Poner al bebé boca abajo sobre un brazo. Por su propio peso, la barriguita presionará contra el brazo, facilitando la expulsión de gases. No obstante, recuerda que la cabeza del bebé debe estar un poco más alta que el resto del cuerpo. 

Mientras el bebé se encuentra en la postura adecuada para eructar, debemos realizarle un ligero masaje en la espalda o darle unas suaves palmaditas.

En efecto, debemos ayudar al pequeño a expulsar los gases de esta manera durante unos 5 o 10 minutos. No obstante, no te preocupes si a pesar de todo no escuchas el sonido característico del eructo, pues no siempre se escucha, pudiendo pasar inadvertido. Así, tras 10 minutos podemos acostar ya al pequeño sin ningún problema.

¿Cuándo hacerle eructar?

Hemos comprobado que es necesario ayudar al bebé a expulsar los gases. No obstante, seguramente te preguntarás cuándo. Normalmente, debemos hacer que el bebé eructe después de alimentarse. Sin embargo, en algunos casos, quizás debamos interrumpir la toma para hacer que expulse gases y, después, continuarla:

  • Si el bebé se muestra inquieto durante la toma, quizás esté tragando aire. Por eso, podemos parar cada cinco o diez minutos para hacerle expulsar gases y luego seguir.
  • Además, también podemos ayudarle a eliminar los gases en el cambio de pecho a pecho. 
  • En el caso de que le demos biberón, si se muestra molesto, podemos parar cada 60 mililitros a fin de ayudarle a expulsar gases y luego, seguir alimentándolo.

En cualquier caso, nada mejor que la apreciación de la madre. Además, si no se muestra inquieto y se alimenta correctamente, no es necesario interrumpirle. Basta con ayudarle a eructar después de la toma.

Escoger bien las tetinas

Biberón
La tetina del biberón debe ser adaptada a su edad. Además, existen tetinas «anticólicos» que pueden sernos de interés.

Si tu bebé se alimenta mediante biberón, es imprescindible que cuides el estado de las tetinas. En efecto, quizás no sean adecuadas para la edad del pequeño y, al ser más grandes, provoquen que junto a la leche también esté tragando aire.

Por eso, es mejor que escojas tetinas adecuadas para su edad, de modo que te asegures que el aire no entrará a través de ellas. Además, por otra parte, existen tetinas especiales que evitan este problema, minimizando las cantidades de aire que salen por el extremo mientras el pequeño se alimenta.

Te recomendamos leer: Método Kassing o cómo dar el biberón sin perjudicar la lactancia materna

¿Es siempre necesario que eructe?

Algunas veces podemos llegar a creer que el bebé siempre traga aire cuando se alimenta. Por eso, creemos que debemos hacerle eructar pase lo que pase. Sin embargo, esto no es necesariamente así. Especialmente en el caso de la lactancia materna, si la postura y la técnica de succión son las correctas, puede que el bebé no trague aire.

En este sentido, si nos obsesionamos con hacerle eructar cuando en realidad no tiene necesidad, quizás estemos provocándole nosotros la molestia. Es mejor intentar ayudarle durante un tiempo prudencial (5 a diez minutos) con un suave masaje o palmaditas y, después, sencillamente, dejarle descansar.

  • C. Calvo Romero, "La prevención y el tratamiento del cólico del lactante", BOL PEDIATR 2010; 50: 197-202
  • Asociación Española de Pediatría, Técnicas de lactancia materna. http://lactanciamaterna.aeped.es/tecnicas-de-lactancia-materna/
  • Asociación Española de Matronas, Los consejos de tu matrona, 2017. https://aesmatronas.com/wp-content/uploads/2018/01/Los-consejos-de-tu-matrona.pdf