Cómo se clasifican los medicamentos analgésicos

31 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
Existen muchos tipos de medicamentos analgésicos, por lo que es importante tener claro una clasificación general de los mismos para evitar problemas.

Los medicamentos analgésicos son uno de los tipos de fármacos más consumidos en España. Etimológicamente la palabra analgésico proviene del griego, cuyo significado es carencia de dolor.

Por lo tanto, podemos decir que un medicamento analgésico debe su utilidad a la capacidad que tienen de disminuir la sensación de dolor, la cual tiene por definición la experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión real, potencial o descrita en términos de dicho daño.

Antes de entrar en detalle con los diferentes medicamentos analgésicos que existen hoy en día y su clasificación, a parte de conocer la definición de dolor, es importante entender algunos otros aspectos de este término para poder comprender con más facilidad la importancia de los medicamentos analgésicos.

¿En qué cosiste el dolor?

Como ya se ha explicado antes, el dolor es una experiencia tanto sensorial como emocional desagradable. Decimos que es emocional y no solo sensorial porque el dolor también se puede experimentar sin tener ninguna lesión aparente.

Además, es importante saber que el dolor es una experiencia subjetiva de gran complejidad.

Presenta un componente nocioceptivo responsable de la transmisión de estímulos al sistema nervioso central. Estos estímulos permiten defendernos de situaciones peligrosas para el organismo. En definitiva, el dolor tiene dos componentes:

  •  Componente sensorial: equivale a la nocicepción o estimulación de las vías nerviosas que conducen los estímulos dolorosos y que se debe al estímulo de las terminaciones sensoriales.
  • Componente emocional: equivale a la vivencia individual que hace el paciente del estímulo nociceptivo. Suele ser el componente más importante, sobre todo en los casos en los que el dolor es crónico.

Ya que se menciona el dolor crónico, también es importante saber que existen dos tipo de dolor según la duración del mismo: dolor agudo (suele desaparecer con la curación del proceso que lo causó) y dolor crónico (persiste más allá del a curación). Dependiendo del tipo de dolor, se administrarán un medicamento analgésico u otro.

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Características de los medicamentos analgésicos

Este tipo de medicamentos suelen administrarse por vía oral, por lo que esta vía es la vía de elección. A pesar de ello, también aceptan la administración por vía tópica en forma de parches para el dolor crónico ya que son formas de liberación sostenida.

Por otra parte, existen formas efervescentes y líquidas. Ambas dan lugar a concentraciones plasmáticas adecuadas con más rapidez que las formas sólidas. En el caso en el que la vía oral sea imposible o que se necesite un efecto inmediato, se pueden administrar por vía parenteral.

Otras dos formas de administración es la vía rectal y la tópica en pomadas. En cuanto a la primera, presenta un absorción más inexacta en comparación con otras vías.

Por otro lado, los analgésicos administrados por vía tópica, tienen una eficacia limitada, ya que dependen de la correcta realización del masaje a la hora de administrar la pomada.

Clasificación de los medicamentos analgésicos

Podemos hacer una clasificación general de los analgésicos agrupándolos en:

  • Primarios.
  • Secundarios.
  • Coadyuvantes.

Analgésicos primarios

Este tipo de fármacos tienen como efecto farmacológico principal aliviar el dolor. Son útiles para muchos tipos de dolor y entre estos medicamentos podemos encontrar, a su vez, tres tipos diferentes:

  1. Analgésicos-antipiréticos puros: como puede ser el ejemplo del paracetamol.
  2. AINEs o antiinflamatorios no esteroideos: además de analgésicos son antiinflamatorio. En este grupo se incluye el ibuprofeno y el ácido acetil salicílico.
  3. Opioides: también los hay de distinta naturaleza (pura, parcial, mixta). Un ejemplo puede ser la metadona.

Por otra parte, es importante tener en cuenta que estos fármacos pueden producir efectos adversos en nuestro organismo. Son frecuentes las náuseas, los vómitos, el estreñimiento y la sedación entre otros.

Analgésicos secundarios

Los analgésicos secundarios tienen otras indicaciones, sin embargo, también pueden disminuir algún tipo de dolor específico. Al igual en el grupo anterior, en este también hay varios tipos.

Podemos encontrar los antidepresivos como la amitriptilina o la clorimipramina, los antiepilépticos, corticoides, vasodilatadores y vasoconstrictores, relajantes musculares y anestésicos locales.

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Analgésicos coadyuvantes

En cuanto a este grupo, mencionar que son fármacos que se administran a la par que los medicamentos analgésicos primarios y secundarios con el fin de potenciar sus efectos o para contrarrestar alguno de los efectos secundarios de los mismos.

Este grupo abarca a lo psicofármacos como los neurolépticos, ansiolíticos y anfetaminas, así como a los corticoides y los antieméticos.

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