Cómo combatir las amígdalas inflamadas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 18 diciembre, 2018
Daniela Echeverri Castro · 23 febrero, 2018
Además del reposo y del consumo de medicamentos recetados por el especialista, hay algunos remedios caseros que nos pueden ayudar a acelerar la desinflamación de las amígdalas

Las amígdalas inflamadas pueden causar dolor, dificultades para deglutir los alimentos y molestias en la región de la garganta. Esta condición, conocida como amigdalitis, es muy común, principalmente en niños y adolescentes.

Se origina por la infección causada por virus y bacterias, las cuales consiguen filtrarse desde la boca cuando las funciones del sistema inmunitario se debilitan.

Si bien no representa un problema grave, y su tiempo de curación es rápido, es primordial prestarle atención para no correr el riesgo de sufrir otras complicaciones.

En el mercado hay muchos tratamientos antibióticos y antivirales que pueden facilitar su control; sin embargo, también hay soluciones 100 % naturales que aceleran su recuperación.

¿Te interesa probarlos? A continuación, te contamos cómo combatirlo.

¿Cuáles son las causas de las amígdalas inflamadas?

Las amígdalas son unas masas de tejido rosado y forma ovalada que se encuentran ubicadas en la parte posterior de la garganta. Se consideran la primera línea de defensa del sistema inmunitario contra los agentes patógenos que ingresan por la nariz y la boca.

Por ello, esta función es lo que hace que sean vulnerables a la inflamación e infección por virus y bacterias. Si bien casi siempre se protegen, un debilitamiento de las defensas facilita su desarrollo.

Las infecciones virales que atacan el sistema respiratorio causan la mayoría de los casos de amigdalitis. Sin embargo, también se produce por bacterias como la Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A). En estos casos, la enfermedad se puede llamar faringitis estreptocócica.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo más comunes encontramos:

  • Estar en edades entre los 5 y 15 años
  • Tener contacto con saliva o secreciones de una persona infectada
  • Compartir elementos con una persona infectada (vasos, envases o cepillos de dientes, entre otros)

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Síntomas de las amígdalas inflamadas

Amigdalas inflamadas

El síntoma principal de la amigdalitis es una inflamación de las pequeñas masas de tejido que se ubican en la parte posterior de la garganta (amígdalas). Asimismo, se pueden desencadenar otras molestias:

  • Dolor de garganta
  • Fiebre moderada
  • Glándulas inflamadas en el cuello
  • Capa o recubrimientos blancos o amarillos en las amígdalas
  • Cambios en el tono de la voz (ronquera)
  • Mal aliento
  • Dolor de cabeza y oído
  • Dificultad para tragar

Tratamiento

Acude a tu médico para que realice una exploración de garganta y determine un diagnóstico claro. Generalmente, el tratamiento depende de la causa. En amigdalitis causadas por una bacteria, se suele recetar el uso de antibióticos.

Por otro lado, las amigdalas inflamadas a causa de un virus no requieren antibióticos. Son las más frecuentes y suelen ser las más leves, se curan en pocos días y normalmente no presentan complicaciones.

Cómo tratar las amígdalas inflamadas de forma natural

La infección que produce inflamación en las amígdalas puede causar molestias por un periodo de tres a cinco días. Sin embargo, la mayoría de los pacientes consiguen recuperarse con o sin medicación.

A pesar de esto, es conveniente tener en cuenta algunos remedios de origen natural que, sin producir efectos secundarios, ayudan a calmarlo.

Agua con limón y sal

Vaso de agua con limón

Este remedio natural te ayuda a reforzar las defensas para combatir los microorganismos que producen infecciones en las amígdalas.

Ingredientes

  • El zumo de ½ limón
  • 1 vaso de agua (200 ml)
  • ¼ de cucharadita de sal (1,2 g)

Preparación

  • Combina todos los ingredientes hasta obtener una bebida homogénea.

Modo de uso

  • Tómalo 2 veces al día, hasta sentir alivio.

Cúrcuma

La raíz de cúrcuma es un remedio antiinflamatorio y antibacteriano que puede ayudar a frenar las molestias en la garganta en casos de amigdalitis.

Ingredientes

  • 1 vaso de agua (200 ml)
  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (3 g)

Preparación

  • Pon a calentar un vaso de agua y agrégale la cúrcuma en polvo.

Modo de uso

  • Ingiere la bebida durante 3 noches consecutivas.

Semillas de fenogreco

Fenogreco o alholva

Por otro lado, las prodigiosas semillas de fenogreco o alholva tienen principios activos antibacterianos y antivirales que pueden apoyar el alivio de las infecciones que afectan la salud de las amígdalas.

Ingredientes

  • 1 cucharada de semillas de fenogreco (15 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  • Agrega las semillas de fenogreco en un vaso de agua y ponlas a hervir.
  • Deja reposar la bebida a temperatura ambiente y cuélala.

Modo de uso

  • Realiza gárgaras con la infusión, durante 2 o 3 minutos.
  • Repite el remedio 3 veces al día.

Higos

Por su contenido de vitaminas y minerales, los higos refuerzan el sistema inmunitario para hacerle frente a las infecciones. Además, sus propiedades ayudan a relajar la garganta y disminuyen la inflamación.

Ingredientes

  • 3 higos
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  • Para empezar, pon a hervir los higos en un vaso de agua.
  • Cuando se ablanden, macéralos y forma una pasta.

Modo de uso

  • Pon la pasta de higos en la parte externa de tu garganta, justo en la zona de los ganglios.
  • Después, déjala actuar 10 minutos y retírala.
  • Repite su uso 3 días seguidos.

Ver también: Cómo desinflamar las amígdalas naturalmente

Bicarbonato de sodio

Bicarbonato de sodio.

Por último, el bicarbonato de sodio también es un remedio conocido que ayuda a eliminar los gérmenes de la boca y garganta para acelerar el proceso de recuperación de la amigdalitis.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio (3 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

  • Diluye el bicarbonato de sodio en un vaso de agua tibia.

Modo de uso

  • Haz gárgaras durante 2 o 3 minutos, 3 veces al día.

Si deseas curar tus amígdalas en poco tiempo, complementa el uso de estos remedios con reposo y alimentos saludables. Estos hábitos, en conjunto, ayudan a elevar las defensas.

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