Como combatir la alergia al sol

Es importante que utilicemos un factor de protección adecuado y que evitemos aquellos factores que puedan empeorar la condición, como son perfumes o cosméticos al exponernos al sol

Una de las causas de lesiones dolorosas o urticantes en la piel,  rojeces, vesículas, o úlceras, al exponerla al sol, es la mal llamada “alergia al sol”. La “Erupción Polimórfica Lumínica” no es una verdadera reacción alérgica, aunque los síntomas son muy parecidos, de ahí su nombre.

La alergia al sol es una reacción que nuestra piel sufre cuando inciden sobre ella los rayos solares si son especialmente intensos, como en verano. Realmente hasta ahora no se conoce la causa exacta, pero aún así, existen algunas formas de atajar sus efectos.

Los síntomas pueden desarrollarse incluso usando protectores solares. No se presentan inmediatamente, pueden pasar desde horas hasta días desde la exposición al sol hasta que aparecen.

La alergia al sol puede ser una condición temporal que puede afectar por sólo unas pocas horas, o puede ser crónica requiriendo intervención médica. La alergia crónica se inicia generalmente en forma de erupciones menores, que pueden convertirse en problemas graves de la piel.

Síntomas

Aunque todas las zonas de la piel se pueden ver afectadas, son las más expuestas al sol las que sufren más.

Los síntomas que se presentan son diversos:

  • Urticaria papular

    Son pequeñas elevaciones de la piel, distinguiéndose dos tipos fundamentales según su forma y características. Las más comunes son pequeñas (entre 1 y 3 mm) cercanas y se van sumando; y, más infrecuentes, leves hemorragias en la piel junto con lesiones como pápulas edematosas, papulovesículas y lesiones costrosas.

  • Placas

    Lesiones engrosadas e inflamadas que pueden variar desde 1 cm hasta 30 cm.

  • Alergia Ulcerosa

    Es una combinación de pápulas y úlceras de diferentes tamaños.

Diagnóstico

Lo primero al observar la lesión en la piel sería descartar que no se trate de reacción ante picaduras de insectos, quemaduras o dermatitis alérgicas. Esto es importante porque el tratamiento difiere mucho del de una alergia al sol.

Hay un método sencillo para saber que es alergia al sol, usando la foto-provocación, irradiando una zona expuesta de la piel a rayos UVA. Si se trata de alergia al sol se producirán los síntomas ya descritos, pruritos, pápulas, etc.

La piel reacciona rápidamente a la exposición solar, pero también estos síntomas suelen desaparecer a los pocos días si dejamos de exponernos al sol. En general, esta enfermedad suele ser crónica y se diagnostica por primera vez en la infancia o adolescencia.

Causas

Aunque la causa primaria se desconoce, se sabe que el 75% de los casos es por exposición a rayos UVA, el 10 % a los rayos UVB y el resto a una combinación de ambos. Es una fotodermatosis.

Una teoría propone que hay una reacción inmune del cuerpo provocada por unos receptores sensibles a la luz de las células de la piel. Normalmente, los UVB debilitan nuestro sistema inmunitario, pero esto no se produce en las personas con alergia al sol.

Otra teoría explica que hay  un desequilibrio entre los oxidantes y los antioxidantes de la piel. Esto es así por observar en personas con piel sensible, como en las células de su piel, se forman grandes cantidades de radicales libres que estimulan la producción de una molécula (MAC) que participa en la inflamación. Cuando además hay poca vitaminas E, C o antioxidantes (beta caroteno) se producen las reacciones típicas de alergia al sol. Esto viene corroborado porque se reducen los molestos síntomas cuando se consume un antioxidante específico, el EGR.

Prevención y Tratamiento

Normalmente el paciente busca aliviar rápidamente los síntomas, por lo que recurre a productos que reduzcan las manifestaciones típicas de inflamación y enrojecimiento (corticoides), y los antihistamínicos para el alivio del picor. Pero esto no cura la enfermedad, sólo la enmascara, por lo que hemos de enfocar el tratamiento a su cura. En primer lugar tomaremos medidas preventivas:

  • Evitaremos el agente causal (el sol) en la medida de nuestras posibilidades. Usaremos sombreros, ropas y protectores solares adecuados.
  • Acostumbraremos a la piel poco a poco al sol. Se puede hacer uso de la terapia de desensibilización mediante fototerapia (debe llevarse a cabo bajo supervisión de un especialista), así acostumbraremos a nuestra piel a niveles elevados de radiaciones ultravioletas UVA y UVB.
  • Evitar el uso de perfumes, desodorantes y cosméticos al tomar el sol.
  • Consumir antioxidantes
  • Consumir aceite omega-3 resulta una ayuda para evitar los síntomas de la alergia al sol.

Remedios naturales para combatir la alergia al sol

Aloe Vera

Prepararemos la siguiente crema. Obtener gel de Aloe (la pulpa, no un preparado para baño), mezclar con aceite, esencia de geranio (normalizante del ph) y esencia de limón (conservante), batiendo con un utensilio de madera en las proporciones siguientes:

Aloe Vera Slices, stacked

  • 9 cucharadas soperas de gel de Aloe
  • Tres cucharadas soperas de aceite (el mismo o tres aceites distintos). Elegiremos los aceites según nuestro tipo de piel. Muy eficaz y para todo tipo de pieles, la mezcla Aceite de Almendras, de Jojoba y Germen de Trigo.
  • 15 gotitas de esencia de geranio
  • 15 gotitas de esencia de limón (se puede sustituir con zumo de limón)

Se ha de batir la mezcla con vigor, como si hiciéramos merengue, hasta quedar cremoso.

Esta crema rápidamente reducirá las rojeces y desinflamará la zona irritada.

Pepino

Triturar un pepino y aplicar la pasta sobre las erupciones. Calma la sensación de ardor y frena las erupciones.

Pepino diuretico

Papa cruda

Pondremos patata cruda rallada sobre la superficie afectada. Desinflama, refresca y calma la sensación de ardor.

Bicarbonato

Diluir 1 taza de Bicarbonato de sodio en un cubo de agua. Mezclar con el agua del baño o usarla mientras nos duchamos. Detendrá el empeoramiento de las erupciones e irá preparando a la piel para resistir mejor el sol.

Compresas de Vinagre

Se empapa un paño de algodón o una toallita en vinagre, se escurre y se aplica sobre la zona afectada. Es calmante y reducirá la rojez.

Leche de coco y yogur

Mezclar el yogur y la leche de coco en partes iguales e ingerir. Es muy calmante.

Categorías: Curiosidades Etiquetas:
Te puede gustar