Cómo conservar la leche materna

Edith Sánchez · 21 diciembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 18 diciembre, 2019
Se debe conservar la leche materna de la forma adecuada para que no pierda sus propiedades más importantes y sea apta para el consumo, después de ser extraída de la madre. Lo más importante es cuidar las medidas de higiene y los parámetros de temperatura.

Es muy importante aprender cómo conservar la leche materna para que el bebé tenga siempre disponible este alimento, incluso en ausencia de la madre. La American Academy of Pediatrics considera que este es el único alimento realmente adecuado durante los primeros 6 meses de vida.

Es muy conveniente que el bebé sea amamantado hasta los 12 meses de vida, e incluso por más tiempo si la madre o el niño lo desean. Para no privar al bebé de este valioso alimento, es necesario conservar la leche materna de la manera adecuada para utilizarla cuando se requiera.

El hecho de que la madre trabaje o estudie no significa que deba interrumpir el amamantamiento. Basta con saber cómo conservar la leche materna sin que pierda sus propiedades y dársela al bebé en el biberón en los momentos en los que ella no esté presente.

Recomendaciones generales

Bebé tomando leche materna

La leche extraída del pecho de la madre y conservada adecuadamente mantiene la mayor parte de sus propiedades sin ningún problema. En todos los sentidos, es mucho mejor que cualquier leche de fórmula. Lo más importante, en todo caso, es que en la extracción y la conservación de la leche materna se aplique una higiene adecuada.

Lo fundamental es lavarse bien las manos antes de extraer o manipular la leche. Así mismo, los recipientes en donde se va a almacenar deben lavarse muy bien, con jabón y agua caliente. Es muy importante colocarle una etiqueta a esos recipientes con la fecha de extracción.

Para garantizar la seguridad, lo adecuado es seguir todas las indicaciones de extracción y almacenamiento. Lo más conveniente es depositar la leche en recipientes pequeños, ya que esto facilita su conservación y evita el desperdicio.

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Dónde y por cuánto tiempo almacenar

Hay dos tipos de recipientes para conservar la leche materna de manera adecuada. El primero es una botella, o un recipiente de vidrio o plástico, que tenga un cierre hermético. El segundo es una bolsa estéril, que también debe ser hermética.

En ambos casos, lo adecuado es almacenar solo la cantidad que el bebé consume en una comida. De este modo, si el bebé acostumbra a tomar 4 onzas, lo indicado es no depositar más de 4 onzas en cada recipiente. Nunca se debe pasar por alto poner una etiqueta con la fecha de extracción.

El tiempo de almacenamiento depende de la temperatura a la cual se conserve. A temperatura ambiente, se conserva en buen estado durante 6 horas. En una nevera portátil, acompañada con bolsas de hielo, puede durar hasta 24 horas.

Si se ubica en la parte trasera de un refrigerador, dura entre 3 y 8 días. Si se deposita la botella o la bolsa en la parte trasera del congelador, podría conservarse hasta por 6 meses.

Métodos para conservar la leche materna

calostro

Si la leche materna se va a emplear en las siguientes horas, no hay necesidad de refrigerarla, pero sí de conservarla en un recipiente limpio, que la proteja de la acción del ambiente. En caso de que se quiera almacenar para ser utilizada en días o semanas posteriores, necesariamente debe llevarse a la nevera.

Para conservar la leche materna adecuadamente, se deben tener en cuenta las siguientes indicaciones:

  • La leche materna debe estar fría antes de ser sometida a refrigeración.
  • Si se va a emplear en los días siguientes, se debe almacenar en la parte posterior del refrigerador o frigorífico, nunca en las puertas del mismo.
  • Si se va a emplear en las siguientes semanas, lo mejor es congelar la leche materna. Esto debe hacerse en el menor tiempo posible, tras su extracción.
  • No se deben llenar los recipientes a más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche materna se expande al ser congelada.
  • Los recipientes deben ubicarse en la parte posterior del congelador, pues allí la temperatura es más consistente.

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Otros datos a tener en cuenta

La leche materna almacenada tiende a separarse en capas. Antes de dársela al bebé, es necesario agitar el biberón suavemente, ya que si se hace con mucha energía es posible que se alteren algunas propiedades del alimento.

La leche descongelada se mantiene apta durante dos horas a temperatura ambiente, o 24 horas en el refrigerador. Después de descongelada, no se puede volver a congelar. La mejor manera de descongelarla es ponerla dentro del biberón y ubicar este en un recipiente con agua tibia. Nunca se debe descongelar en microondas o en agua hirviendo.

Es muy habitual que la leche cambie un poco su color y su olor durante la refrigeración o el congelamiento. Si se han seguido todas las indicaciones para conservar la leche materna, no hay de qué preocuparse. Si el olor es muy intenso, probablemente no es apta para el consumo.

  • Lozano, G. B., & Antón, B. F. (2016). Aspectos prácticos de la extracción, conservación y administración de leche materna en el hogar/Practical aspects of expressing, storing and handling breast milk in the home. Acta Pediatrica Espanola, 74(7), E149.