Valeriana: descubre cómo debemos consumirla

Yamila Papa Pintor · 27 agosto, 2019
A pesar de ser un relajante natural, es muy importante respetar determinadas pautas al consumir valeriana, como no combinarla con otros medicamentos ni con la ingesta de alcohol.

La valeriana es conocida por su efecto tranquilizante y sedante y se utiliza mayormente para regular los trastornos del sueño. Muchas personas consumen esta planta medicinal a diario para combatir el insomnio, pero debemos tomar ciertas precauciones antes de hacerlo y consultarlo con el médico, especialmente respecto a la dosis recomendada.

En este artículo te detallamos cómo debes consumir esta planta europea que se ha extendido a todas partes del mundo. Descubre también cuáles son sus contraindicaciones para evitar efectos perjudiciales. Para la prevención de complicaciones, es imprescindible consultar con un profesional antes de consumirla.

Propiedades de la valeriana

La característica principal de esta planta medicinal son sus agentes sedantes. Estos relajan el sistema nervioso y la mente.

Además, no causa agotamiento ni debilidad, por lo que es recomendada en los casos de personas que no pueden conciliar el sueño. En este sentido, estudios señalan que solo puede colaborar en casos de insomnio leve, y no así en patologías más complejas.

Se le atribuyen a la valeriana unas propiedades curativas, en especial relacionadas con el sistema nervioso. Nunes y Sousa, autores del estudio previamente citado, también cuestionan los efectos de la valeriana para cuadros de ansiedad, más allá de que la califican como una sustancia ‘segura’.

Los colaboradores del Departamento de Salud de los EE. UU. hicieron un informe extenso sobre sus usos y beneficios, algunos de los que mencionaremos en este artículo.

Estas pueden ser otras de sus propiedades:

  • Es muy útil para casos de estrés: al inducir el sueño, podría ser positiva para paliar dolores de cabeza, hipocondría o dolores estomacales. También sirve para aliviar estados de nerviosismo e inquietud.
  • Ayuda a estabilizar la frecuencia cardíaca, ya que posee propiedades miorelajantes.
  • Alivia dolores como los musculares o de las articulaciones, así como los cólicos menstruales. No debe administrarse nunca sin supervisión médica con estos fines.
  • Puede mejorar el síndrome de fatiga crónica, según investigaciones realizadas en personas en tratamiento por cáncer.
  • Se dice que es eficaz para algunos casos de temblores leves, aunque no hay suficiente evidencia al respecto.
  • Es muy beneficiosa durante la menopausia, pero su ingesta durante el embarazo y la lactancia puede ser peligrosa para la salud.
  • Gracias a sus propiedades digestivas, podría ser de ayuda en algunos trastornos que afectan al intestino (diverticulitis, enfermedad de Crohn, celiaquía). No obstante, se recomienda consultar al médico inmediatamente al sufrir síntomas de este tipo.
  • Por último, la valeriana es recomendada para los que están tratando de dejar de fumar o de beber alcohol, porque disminuye el nerviosismo y otros síntomas derivados de la abstinencia.
Infusión de valeriana

Contraindicaciones de la valeriana

No se puede mezclar esta planta con alcohol porque intensifica el efecto de somnolencia. Tampoco se debe combinar con medicamentos para la depresión o sedantes.

Como mencionamos antes, está totalmente desaconsejado su consumo durante el embarazo, en la etapa de lactancia o en niños menores de tres años. El aceite de valeriana no está indicado para menores de 10 años ni para los que sufren de alergias respiratorias. Asimismo, esta hierba podría reducir la velocidad de acción de algunos remedios en el hígado.

 

Valeriana en infusión

¿Cómo consumirla?

Esta planta se puede conseguir en las siguientes presentaciones:

  • En cápsulas: debe ingerirse la dosis recomendada por un especialista, según las características y necesidades de cada paciente. Para poder dormir, se debe tomar media hora antes de ir a la cama y con un máximo de dos horas.
  • En extracto seco y fluido: en el caso del fluido, viene en forma de gotas.
  • Como aceite esencial: es la opción más popular y recomendada, porque surge de la raíz de la planta. También se puede usar mediante un difusor aromático en el dormitorio o junto a la almohada; consultar con un profesional para evaluar posibles alergias respiratorias ante sus compuestos.
  • En infusión: es la opción más natural, ya que se pueden tomar algunas hojas de la valeriana que tenemos en el jardín o patio. Se añaden a una taza con agua caliente, que se debe dejar reposar al menos cinco minutos. Por lo general, se recomienda no beber más de tres infusiones por día, pero el médico podría reducir esta dosis todavía más.

Finalmente, es importante remarcar que este medicamento produce somnolencia, por lo que no se debe ingerir antes de conducir u operar maquinaria. Además, es esencial consultar con el médico antes de su ingesta, así como también en casos de consumo excesivo.

  • Villar del Fresno, A.M.; Accame Carretero M.E. 2001. Valeriana officinalis. Fitoquímica, farmacología y terapéutica. Departamento de Farmacología. Facultad de Farmacia. UCM. https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-valeriana-officinalis-fitoquimica-farmacologia-terapeutica-13019927
  • Oscar Medina Ortiz; Nora Sánchez-Mora; David Fraguas Herraez; Celso Arango López. Valeriana en el tratamiento a largo plazo del insomnio. http://www.scielo.org.co/pdf/rcp/v37n4/v37n4a11.pdf
  • Prospecto. Extracto de valeriana. Soria natural. Gotas orales. Ministerio de Sanidad, Políticas Sociales e Igualdad de España. https://cima.aemps.es/cima/pdfs/es/p/62889/Prospecto_62889.html.pdf
  • Nunes A, Sousa M. Use of valerian in anxiety and sleep disorders: what is the best evidence?. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22863505