Cómo cultivar cebollines en la cocina de tu casa

Coloca en un recipiente con agua las raíces de los cebollines para tener tu propia cosecha.

¿Quieres tener una huerta en casa y no cuentas con demasiado espacio en el jardín, o directamente vives en un piso con solo un balcón? ¡No te preocupes! Puedes igualmente disfrutar de una bonita huerta con ciertos alimentos “aptos” para sembrar en la ciudad. Una de las alternativas que tienes a disposición son los cebollines (también conocidos como cebolla de verdeo o cebolletas). Conoce más sobre esta maravillosa verdura en el siguiente artículo y no dudes en plantarla en tu ventana.

Características y beneficios de los cebollines

Presentes en muchas preparaciones, con un sabor diferente al de la cebolla común, los cebollines son una de las estrellas en la gastronomía. Podría decirse que se trata de un sabor más delicado para el arte culinario y que a la vez tiene una gran cantidad de beneficios nutricionales.

Los cebollines son un vegetal de bulbo que aporta muy pocas calorías. Una taza contiene solo 32 calorías. A su vez, aportan 7,3 gramos de carbohidratos, 2,6 gramos de fibras, 0,1 gramos de grasas, 4 mg de ácidos grasos Omega 3 y 70 mg de ácidos grasos Omega 6. Estos dos últimos lo convierten en un vegetal más que beneficioso para la salud.

Por ejemplo, sirve para reducir el colesterol “malo” (LDL), para mejorar las funciones cerebrales y para prevenir o evitar los problemas cardíacos y los derrames cerebrales. Como si fuera poco, los cebollines son una gran fuente de vitamina K. Una taza de cebollín o cebolleta cruda aporta más del 250% de lo recomendado por día. Este nutriente tiene un papel muy importante en la coagulación sanguínea, ya que evita que se formen trombos que obstruyen las arterias y causan ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (ACV por sus siglas).

¿Te parece poco? Pues todavía hay más ventajas de los cebollinos. Contienen nutrientes como vitaminas A, B3, B6, B9 y C, yodo, calcio, potasio, fósforo, magnesio, selenio, hierro, ácido fólico y ácidos grasos poliinsaturados.

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Entre las propiedades medicinales del cebollín tenemos: prevención del cáncer, eliminación de las toxinas del cuerpo, prevención del envejecimiento celular, combate de los radicales libres, estimulación del sistema inmune, prevención de afecciones cardíacas, efectividad para combatir infecciones por hongos y bacterias, estimulante del apetito en personas que se someten a cirugías o quimioterapia, mejora de la digestión y la salud de los huesos, eliminación del mal aliento, tratamiento eficaz contra la depresión y la fatiga, o eliminación de los parásitos intestinales.

Para poder disfrutar de la mayoría de estas propiedades, se recomienda consumir el cebollino o cebolla de verdeo crudo, cortado en rodajas finas, justo antes de comer. También se puede utilizar en preparaciones como sopas, salsas, rellenos, ensaladas o cremas. Al tener un sabor tan delicioso e inconfundible, es muy versátil y vale la pena incorporarlo a nuestra alimentación diaria.

¿Cómo cultivar cebollines en casa?

Cuando compres cebollines, los utilices para tus comidas y aproveches todas sus bondades, no te olvides de guardar los extremos blancos, que tiene como unos “pelos” (son las raíces). En una taza con agua coloca este supuesto residuo y déjalo en un sitio donde le dé bastante sol.

cebolla

De inmediato empezará a crecer, tanto que ya no sabrás que hacer con semejante cantidad de cebollín. Los podrás cosechar de manera indefinida. ¡Piensa en regalar a tus familiares, amigos y vecinos!

Para usar en las comidas, solo tienes que tomar unas tijeras y cortar la parte que precisas. Recuerda vaciar y cambiar el agua dos o tres veces a la semana. Enjuaga bien las raíces y vuelve a introducirlas en agua fresca.

Realmente es muy sencillo y te servirá no solo para comer más sano, sino para ahorrar dinero. Únicamente precisas un vaso con agua y mucho sol. No hace falta tener un terreno o una huerta.

Te ha encantado la idea de plantar tus propios vegetales en la cocina de tu casa, ¿verdad? Entonces, puedes aprovechar las características de ciertos vegetales que crecen una y otra vez sin necesidad de muchos elementos:

Cilantro

  • El ajo: En lugar de tirar los dientes germinados, colócalos en un vaso con agua y obtendrás unos germinados o brotes más sabrosos, ideales para guarniciones, pastas y ensaladas.
  • La albahaca: Esta hierba aromática, que se puede consumir en muchas preparaciones, sobre todo acompañada con  tomate, también se reproduce con agua. Coloca unos diez centímetros del tallo en un sitio con luz directa. Cuando las raíces tengan 2 cm de largo, pasa la planta a una maceta pequeña.
  • La lechuga romana: Si te ha quedado el tallo de un cogollo de lechuga romana, coloca el tronco en un plato hondo con un poco de agua junto a la ventana. En 15 días (recuerda cambiar el agua algunas veces a la semana) empezarás a ver hojas nuevas, que estarán completamente crecidas al mes.
  • La cebolla “común”: Al igual que ocurre con el cebollín, la cebolla también se puede reproducir muy fácilmente. Sólo tienes que plantar la raíz en una maceta lo más profunda que puedas. Espera a que el bulbo esté completamente desarrollado para sacarlo y comerlo.
  • El jengibre: Puede plantarse en la tierra como la cebolla, aunque el proceso es un poco más largo. Quizás necesites unos meses hasta que germine. Un bulbo completamente crecido tarda unos 10 meses.
  • El cilantro: Al igual que ocurre con la albahaca, el cilantro crece sin las raíces, solo colocándolo en un recipiente con agua. Cuando estén lo suficientemente largas, las puedes plantar en una maceta. En solo un par de semanas tendrás brotes nuevos y en dos o tres meses una planta completa.
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