¿Cómo curar aftas y llagas en la boca?

Yamila Papa Pintor·
15 Octubre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas al
12 Julio, 2019
Las causas por las que pueden aparecer las heridas en la boca son variadas, pero las soluciones son similares. Te contamos cómo aliviarlas y cómo puedes evitar su aparición en un futuro.

Las aftas y llagas son pequeñas heridas que surgen en la mucosa de la boca. Suelen ser de pequeño tamaño, aunque su localización las hace incómodas y dolorosas. En especial los alimentos calientes o fríos, crujientes y ácidos las irritan, provocando mayores molestias.

La dificultad en su curación reside en la humedad de la boca y el consumo de alimentos. Por ello, buscamos encontrar una solución rápida que trate y alivie las dolorosas aftas y llagas de la boca. Te lo contamos todo a continuación.

¿Por qué aparecen las aftas y llagas en la boca?

Aunque son heridas que se presentan con mucha frecuencia, lo cierto es que no se sabe con precisión por qué aparecen. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que las llagas y aftas causan dolor e incomodidad, tanto al hablar como al comer. Pueden ser de dos tipos: simples o complejas.

Las primeras aparecen algunas veces al año y duran una semana, aproximadamente. Las complejas son menos frecuentes y las sufren quienes ya han padecido algún tipo de úlceras bucales. La aparición de llagas puede estar relacionada con varias causas. Algunos factores que podrían desencadenarlas son:

  • Ortodoncia.

Hay que prestar atención a las aftas y a los herpes, que pueden ser iguales en cuanto a su apariencia. El herpes labial está causado por un virus simple y es contagioso, las aftas no. Además, el primero puede aparecer en otros sitios del rostro, como los labios, la nariz y debajo de la barbilla.

En caso de que tengas una úlcera bucal, los síntomas que deberías experimentar son ardor y sensación de hormigueo doloroso, también llagas redondas, blancas o grises con enrojecimientos en los bordes. Asimismo, puede haber fiebre e inflamación de ganglios linfáticos.

Lo bueno de las aftas y llagas bucales es que desaparecen, casi siempre, por sí solas. El dolor puede ser muy molesto, pero lo importante es no posar la lengua ni los dientes en el lugar, por más que sea una “tentación”. En un periodo de siete a diez días, estas serán un mal recuerdo.

Remedios naturales para curar las llagas y aftas

Según creencias populares, los siguientes remedios naturales pueden resultar útiles para acelerar la curación de las llagas y aftas en la boca. Dado que aún existen incógnitas en cuanto a su eficacia, no se deben tomar nunca como sustituto de las recomendaciones del médico. 

Sal

Cucharada de sal marina.

A la sal se le atribuyen propiedades antisépticas. Por ello, se dice que es una aliada para curar las llagas. Para usarla como remedio, solo tienes que mezclar una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y enjuagar la boca, haciendo énfasis en la zona donde tienes la llaga. Escupe el agua y repite ese proceso al menos tres veces al día. Poco a poco, irá disminuyendo el dolor y la molestia.

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Bicarbonato de sodio

Se suele decir que el bicarbonato de sodio funciona igual que la sal como un antiséptico eficaz. Sin embargo, expertos en química (como Deborah García Bello tanto en su libro ¡Que se le van las vitaminas! como en diferentes medios digitales) indican que esta es una sustancia sumamente abrasiva y que no se debe utilizar como remedio casero, ni siquiera de forma puntual.

Si a pesar de esto deseas probarlo, deberás mezclar un poco de bicarbonato en medio vaso de agua y seguidamente enjuagarte con el líquido la boca, haciendo buches, sin tragar el líquido. También puedes formar una pasta con un poco de agua y aplicarla en la llaga; debes dejarla unos instantes para que haga su efecto. Luego, enjuaga con agua fría sin frotar.

Agua oxigenada

El agua oxigenada es otro remedio para las llagas en la boca, según una investigación de la Universidad de Barcelona. Toma un algodón o un hisopo y sumérgelo en agua oxigenada. Aplica directamente sobre la lesión tres veces al día. Calmará las molestias y te ayudará a prevenir las posibles infecciones.

*No se debe utilizar este remedio por periodos de tiempo prolongados. 

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Enjuague bucal

Enjuague y cepillo de dientes.
La clave para tratar las aftas es aplicar antisépticos que no infecten la zona.

Los enjuagues bucales son un buen remedio que puede servirte bastante bien para calmar las molestias en la boca, un alivio inmediato que controlará la formación de las bacterias. No utilices demasiado enjuague, sobre todo si es muy fuerte, porque es probable que te arda.

Hielo

La propiedad de un cubito de hielo es reducir la inflamación y calmar el dolor. Según este estudio de la Universidad de las Américas, el frío actuaría como un sedante. Pon un cubito en la zona afectada las veces que consideres necesarias al día.

¿El yogur es recomendable?

Se creía que gracias al ácido de la leche y las bacterias que contiene, estas ayudarían a cambiar la composición del pH de la boca y a controlar la formación de nuevas bacterias. Sin embargo, múltiples estudios aseguran que la aparición de aftas podría estar relacionada directamente con el consumo de lácteos, así como de harinas, piel del tomate o frutos secos.

Consejos para evitar la formación de aftas y llagas

Persona mostrando llagas y aftas en la boca.
En ocasiones, una mala alimentación puede ocasionar con facilidad la aparición de llagas en la boca.

La deficiencia de minerales o vitaminas puede causar úlceras bucales. Por lo tanto, es mejor que los incluyas en tu dieta. Otras condiciones que también pueden producir las llagas son la anemia por deficiencia de estos elementos (a veces causada por una malabsorción intestinal), la celiaquía y la enfermedad de Crohn, entre otras. No dudes en añadir a tu dieta alimentos que contengan hierro, como las verduras de hoja verde, los cereales integrales o la leche, entre otros.

Asimismo, ten cuidado cuando te cepilles los dientes, porque eso puede generar heridas similares a las llagas o irritaciones. Lo mismo cuando comes algún alimento crujiente como pueden ser las galletas, panes, tostadas, etc. Finalmente, evita los alimentos ácidos o picantes, la goma de mascar y, no menos importante, no olvides usar hilo dental después de cada comida para mantener siempre la boca limpia y saludable.