¿Cómo curar una herida para que no deje cicatriz?

Muchas veces no podemos evitar las cicatrices, pues son el resultado del proceso normal de sanación de la piel. Pero, sí podemos intervenir para que estas marcas en la piel sean las mínimas posibles.

Muy pocas son las personas que tienen la suerte de no contar con una sola cicatriz en su cuerpo. En cambio, son muchas las veces que en la piel quedan marcas visibles de las que fueron heridas. Quizás fueran heridas a las que se le dieron insuficientes cuidados. Tal vez demoraran demasiado tiempo en sanar.

En este artículo, te contamos qué debes hacer para evitar, en lo adelante, que una herida te deje cicatriz.

Reflexiones previas

Es importante que sepas que la cicatrización varía de una persona a otra. Las heridas también sanan de manera diferente.

Muchas veces no podemos evitar que estas marcas se produzcan, pues son el resultado del proceso normal de sanación de la piel. Todo dependerá del tipo de piel y del tamaño y profundidad de la herida.

Sin embargo, sí podemos intervenir para que los efectos sobre la piel sean los mínimos posibles.

Si la herida fuera de consideración, no debes dejar de acudir al médico. Los primeros cuidados deben ser inmediatos y son de vital importancia para evitar que se infecte.

Si llegara a infectarse el perjuicio para la salud podría ser bastante mayor que, incluso, el de una cicatriz. De ahí la importancia de seguir los consejos que te brindamos en este artículo. De este modo, además, evitarás también las indeseables cicatrices.

Consejos para que una herida no deje cicatriz

1. Limpia de inmediato la herida. Es primordial.

  • Luego de presionar sobre la herida con un trapo limpio y que deje de sangrar, debes limpiarla de inmediato.
  • Antes de hacerlo, asegúrate de lavarte las manos con abundante agua y jabón.
  • Aplica sobre la herida alguno de los desinfectantes que puedes comprar en cualquier farmacia. Si no lo tuvieras, podrías hacerlo con agua templada y un jabón suave. (Importante: No utilices alcohol para limpiar las heridas.)
  • Seca la herida con una gasa limpia, dando suaves golpecitos, evita el algodón porque quedarán restos pegados en la lesión que entorpecerán la curación.

2. No te expongas al sol mientras dure el proceso de cicatrización.

3. Cubre la herida con un vendaje.

Este no ha de quedar ni muy apretado ni muy flojo.

Su finalidad es la de proteger la herida de la acción de los agentes patógenos que hay en el ambiente.

Asegúrate de cambiarlo todos los días. Hazlo también si estuviera húmeda.

4. Masajea alrededor de la herida, describiendo movimientos en forma de círculo.

Estimulará la circulación en la zona. De esa manera, conseguirás la afluencia de las sustancias que intervienen en el proceso de sanación.

5. No quites las costras o postillas una vez que se hayan formado.

Esa práctica es una de las causas más comunes de las cicatrices. Deja, pues, que se despeguen solas.

6. Echa una crema cicatrizante sobre la herida.

El aceite de rosa mosqueta, por ejemplo, favorece el proceso de cicatrización.

No obstante, en las farmacias puedes encontrar una gran variedad de cremas cicatrizantes. Cualquiera de ellas podría serte de gran ayuda. Pide consejo al farmaceuta. Con seguridad, te podrá decir cuál, entre toda esa gama, es la más apropiada en tu caso.

Cualquiera hayas escogido, aplícala sobre la herida todos los días. De la constancia con que lo hagas, dependerán los resultados.

7. Aliméntate bien.

La alimentación también desempeña un papel importante en la correcta cicatrización de una herida. Si es deficiente, no contarás con los nutrientes necesarios para el proceso de curación.

 

La cebolla es de gran utilidad en el tratamiento de las heridas, pues evita que allí se formen cicatrices...
La cebolla es de gran utilidad en el tratamiento de las heridas, pues evita que se formen cicatrices

Otras recomendaciones útiles

1. Conviene insistir en que estos consejos son eficaces, sobre todo, para heridas de menor consideración.

Ahora bien, si la herida fuera profunda, de gran tamaño o en la que el sangrado no se detuviese pocos minutos después de producido el accidente que la motivó, no pierdas tiempo. Acude de inmediato al centro médico más cercano.

2. Que una herida, por pequeña que sea, deje cicatriz, dependerá también del tipo de piel. Existen personas en las que los procesos de cicatrización son de por sí difíciles, sean heridas leves o no.

3. Además de prevenir cicatrices notorias, los consejos anteriormente enumerados servirán para evitar que la herida se infecte. Las heridas infectadas conllevan tratamientos más largos y, por tanto, las marcas que dejan en la piel suelen ser más visibles.

4. Siempre puedes consultar con un profesional. Hoy en día existen infinidad de recursos para atenuar las marcas en la piel. Incluso, lo más probable es que exista alguna solución para tratar las cicatrices que ya tuvieras.

5. En ciertos casos, uno de esos recursos es la cirugía. Prodigándole a la nueva herida los cuidados necesarios, la cicatriz resultante podría suponer una mejora si se la compara con el aspecto que la piel tenía anteriormente.

  • Lara García, T. (2002). Cicatrización de heridas cutáneas. Buenos Aires: SP Asociación Médica Argentina.
  • Real Academia Nacional de Medicina. (2012). Diccionario de Términos Médicos. Madrid: Panamericana.
  • Sturla, F.M, et al. (2018). “La matriz extracelular en la curación de las heridas cutáneas. Aspectos físicos, químicos y biológicos”, Revista de la Asociación Médica Argentina, 131 (2): 7-26.