¿Cómo dejar de comerse las uñas?

El factor psicológico es determinante a la hora de dejar de mordernos las uñas, por lo que no debemos dudar en criticarnos a nosotros mismos cuando nos sorprendamos haciéndolo

La costumbre de comerse las uñas recibe el nombre de Onicofagia, que además es un problema que afecta a un gran número de personas sin importar el sexo o la edad. Las personas que tienen la costumbre de morderse las uñas generalmente son muy nerviosas y se estresan con gran facilidad. Esta es una condición que requiere de tratamiento psicológico, ya que esta costumbre se puede convertir en un verdadero y grave problema de salud, puesto que no es fácil de abandonar, provoca una apariencia anti-estética y afecciones a quien la padece.

Para tratar de abandonar esta desagradable costumbre, se deben buscar las causas que la provocan y hacer todo lo posible por encontrar una solución. Entre las posibles causas se pueden presentar el estrés, la ansiedad, el miedo y la irritabilidad; pues bajo estas condiciones las personas tratan de encontrar alivio por medio de esta manía.

¿Qué pasos se deben seguir para tratar de dejar este molesto hábito?

Lo primero que se debe hacer es reconocer todos aquellos deseos y movimientos previos al momento de comenzar a morder las uñas, como pueden ser: tocar, rascar los bordes o las cutículas de las uñas. Recuerda que es primordial aprender a reconocer estos movimientos. Asimismo, se debe tener plena conciencia para poder identificar todas y cada una de las situaciones que desencadenan el deseo incontrolable de morder las uñas.

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Situaciones comunes

Estos son algunos de los momentos más apropiados para quienes tienen la costumbre de comerse las uñas, aunque pueden ser muchos más:

  • Durante o al finalizar una discusión
  • Mientras se lee
  • Cuando se está presentando un examen
  • Al mirar la tele

Es de igual importancia recordar en qué momento has dejado o evitado comerte las uñas, ya sea al estar en un lugar público, cuando estás reunido con amigos, cuando practicas un deporte, cuando masticas algo, entre otras más.

Para dejar este hábito definitivamente y sin pasar mayores inconvenientes, es importante hacer una constante critica de la apariencia de las uñas y los dedos, como por ejemplo: “¡Qué uñas mas feas!”,  “Mis dedos se ven horribles”, “Me da pena dejar que me miren mis manos”, entre otras más.

Al dar testimonio de las situaciones vividas por causa de la costumbre de comerse las uñas, muchas personas que tienen este problema han tomado conciencia y han dejado por voluntad propia este mal hábito.

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Hay que tener en cuenta que, al tomar consciencia de que tenemos un problema serio, nos vamos a preocupar más por tratar de remediarlo lo antes posible, de tal manera obtendremos la suficiente fuerza de voluntad para dejar a un lado esta fea costumbre y recuperaremos la belleza de nuestras manos. Será muy gratificante escuchar de labios de nuestras amistades y familiares más cercanos algunas palabras como: “¡Que hermosas tienes las uñas!”, “Hacia mucho tiempo que no te veíamos las manos tan bonitas y bien cuidadas”, entre muchos comentarios más…Sin duda alguna, esta será la mayor recompensa que podemos recibir, después de hacer un esfuerzo tan grande para poder dejar de morder las uñas por voluntad propia.