Nuevas investigaciones sobre el cáncer de mama

Aunque sus probabilidades son mucho más bajas que en las mujeres, los hombres también pueden desarrollar cáncer de mama, ya que poseen glándulas mamarias.

El cáncer de mama es una enfermedad muy frecuente para las mujeres. Aunque es imposible saber a quién le va a tocar, pues muchos de los factores de riesgo no pueden ser modificados, sí hay cosas que puedes hacer para tener control sobre tu cuerpo. Infórmate. Anímate a conocer los detalles para una detección temprana, ¡esta pequeña acción puede salvar tu vida!

Aquí te dejaremos saber algunas cuestiones sobre el cáncer de mama para que estés más informada sobre el tema. Para poder hacer una buena detección precoz es necesario saber qué es esta enfermedad, cuales son los factores de riesgo, para qué es necesaria una detección temprana y cuáles son las prácticas que ésta incluye. Si quieres saber más, te invitamos a continuar leyendo.

Primero lo primero: ¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama se produce por el desarrollo de un tumor maligno que comienza en las células de la glándula mamaria. Entendemos por tumor maligno a aquellas células tumorales que se generan en el tejido glandular del seno e invaden el resto del tejido sano que lo rodea.

¿Por qué es importante detectarlo lo antes posible?

De acuerdo a la OMS (Organización Mundial de la Salud), 16% de los casos de cáncer femenino son diagnosticados como cáncer de mama. Se considera que este es el tipo de cáncer más frecuente en las mujeres. Por eso, es necesario tener especial cuidado en la detección de esta patología a tiempo. Es obvio que cuanto antes se detecte, mayores serán las probabilidades de iniciar los tratamientos necesarios y de lograr la curación. Para ser claros, detectar esta enfermedad temprano puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El cáncer de mama es una enfermedad que en un comienzo no presenta síntomas visibles. Es a su vez este momento el ideal para atacarla. De acuerdo a la American Cancer Association – y reforzando lo expuesto anteriormente -, casi la totalidad de los casos detectados y tratados precozmente pueden ser curados. Está comprobado que las campañas de detección precoz que se realizan son altamente efectivas y han disminuido el número de muertes por esta enfermedad.

Como vemos, entonces, es fundamental la detección precoz desde nuestro lugar. El primer paso es informarnos y saber qué podemos hacer para estar prevenidas. A continuación, algunas claves de utilidad.

Cancer de mama

Conoce los factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquel elemento que aumenta las probabilidades de padecer cierta enfermedad. Es necesario aclarar que tener uno o varios factores de riesgo no implica que uno tenga o vaya a desarrollar esta enfermedad. Estos simplemente son indicadores que nos permiten ubicarnos dentro de alguno de los grupos que miden el riesgo. Tener un registro de estos permite informar a nuestro médico para que él pueda tomar acciones en consecuencia. Es importante conocer si somos parte de la población de riesgo y qué cuidados hay que tener a partir de esto.

Dentro de los factores de riesgo, hay factores modificables y no modificables. Si bien no hay una relación directa comprobada entre los factores alterables y la enfermedad, hay estudios que indican que hay cierta correlación entre ellos. Conociéndolos, podemos realizar los cambios necesarios en nuestra vida.
Factores no modificables:

  • Ser mujer: El principal factor de riesgo para esta enfermedad es pertenecer al género femenino. Los hombres pueden desarrollar cáncer de mama, ya que poseen glándulas mamarias, pero sus probabilidades son mucho más bajas que en las mujeres.
  • Tener más de 55 años: Otro factor de riesgo inmodificable es la edad. Con la edad, aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Dos de cada tres pacientes con cáncer de mama invasivo sobrepasan los 55 años.
  • Poseer una predisposición genética: La genética es el tercer factor de riesgo. El poseer una historia familiar de cáncer de mama inmediatamente implica un control más riguroso para la detección precoz. Se calcula que entre un 5% y un 10% de los cánceres de mama son hereditarios. De acuerdo a la American Cancer Association, tener o haber tenido un familiar consanguíneo directo que haya padecido esta enfermedad duplica las probabilidades de tener esta enfermedad en algún momento de la vida.
  • Contar con un historial personal de cáncer de mama: Este es otro de los factores de riesgo inalterables. Una mujer que ya ha sufrido esta enfermedad tiene más probabilidades que la mujer promedio en desarrollar cáncer de mama nuevamente.
  • No haber tenido hijos: Las mujeres que hasta los treinta años no han gestado y dado a luz hijos tienen una probabilidad mayor de presentar cáncer de mama.
  • No haber dado de mamar: A su vez, haber pasado por un proceso de lactancia disminuye las probabilidades de padecer este tipo de cáncer.

Factores modificables:
Dentro de los factores de riesgo modificables encontramos la obesidad (especialmente post menopausia), el tabaquismo, ausencia de ejercicio y la terapia con estrógeno para la menopausia.

Realízate auto exámenes

A partir de los 20 años de edad, debes realizarte autoexámenes de mama. Realizarse esta clase de exámenes de mama regularmente permite conocer la forma y cómo está compuesto tu seno sano. Así, en caso de encontrar cualquier tipo de cambio, será fácil detectarlo. El auto examen no sirve como método de detección si se utiliza solo. Siempre debes consultar con tu médico de cabecera aquello que hayas encontrado o que te produzca duda.

Conocer tu propio cuerpo y tus senos te puede permitir detectar anormalidades, tales como bultos, inflamaciones, secreciones, aumentos de temperatura, cambios en el tamaño o la forma, dolor, descamaciones de la piel, cambio en la coloración del pezón y su alrededor.
Si no estás segura sobre cómo realizar estas pruebas, pídele a tu médico que te enseñe la manera correcta de realizar estos auto-exámenes.

Autoexamen

Realízate exámenes clínicos

Entre los veinte y los cuarenta años es necesario realizarse exámenes clínicos de senos con tu médico. Entre estas edades, lo recomendable es realizarse los exámenes cada tres años.

Realízate una mamografía

A partir de los cuarenta años es necesario realizarse un examen clínico de seno y una mamografía al año. Una mamografía es un estudio de imagen por rayos X que explora la consistencia y formación de la glándula mamaria. Se realiza por indicación médica y debes llevársela cuando la tengas para que el profesional pueda evaluar los resultados.

¿Dónde y cómo hacerse un examen clínico y una mamografía?

Pide una cita con tu ginecólogo. Además de responderte todas las dudas que tengas respecto al tema y los factores de riesgo que te incumben, podrá enseñarte cómo realizarte autoexámenes y te hará los exámenes clínicos pertinentes.

Encuentra un médico con quien te sientas cómoda y aprovecha el espacio que te brinda en la consulta para formular todas las preguntas que creas pertinentes. Él tendrá registros de la frecuencia con la que te has hecho los diversos análisis y te indicará una mamografía cuando sea necesario.

Bien, como has podido ver, la detección del cáncer de mama requiere de acciones sencillas que todas debemos tener en cuenta para preservar nuestra salud. ¿Y tú, cómo te controlas? ¿Sabes realizarte el auto-examen? ¿Visitas a tu ginecólogo con la frecuencia indicada?