Cómo detectar los posibles síntomas de cáncer de colon

Aunque los síntomas del cáncer colorrectal pueden confundirse con otras patologías menos graves, si presentamos varios de forma simultánea es importante que acudamos al especialista para obtener un diagnóstico precoz

El cáncer de colon o colorrectal tiene lugar en el intestino grueso, que recibe el nombre de colon, o en su parte final, conocida como recto.

Es posible que este tipo de cáncer no presente ningún síntoma en sus etapas iniciales, por lo que conviene conocerlos bien y también realizarse pruebas diagnósticas si tenemos una mayor predisposición a padecerlo por cuestiones genéticas.

En este artículo te explicamos cómo puedes detectar los posibles síntomas de este cáncer para que puedas tratarlo con la mayor antelación.

¿Por qué debemos conocer los síntomas?

En algunos países, el cáncer colorrectal es una de las causas principales de mortalidad por cáncer. No obstante, las tasas de curación también son elevadas siempre y cuando recibamos el diagnóstico adecuado a tiempo.

La antelación a la hora de diagnosticar y tratar de manera adecuada es vital, ya que este tipo de cáncer suele originarse en forma de pólipos benignos.

Ver también: Cómo cuidar de tu flora intestinal para proteger el colon

Por qué debemos conocer los síntomas

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Factores de riesgo

Hay algunos factores que aumentan las posibilidades de sufrir esta enfermedad, y que debemos tener en cuenta tanto para prevenir como para realizarnos de manera periódica las pruebas necesarias para detectar su posible aparición.

  • Tener más de 60 años de edad.
  • Sufrir pólipos colorrectales.
  • Padecer desarreglos intestinales de manera crónica, como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
  • Mala alimentación, con alto contenido en carne roja y procesada, grasas perjudiciales y pobre en alimentos integrales.
  • Tabaco y alcohol.
  • Diabetes.
  • Sedentarismo.
  • Sobrepeso.

Síntomas

  • Cambios en los hábitos de evacuación. De repente la persona puede empezar a sufrir diarreas o estreñimiento sin motivo aparente y sin haber cambiado la alimentación. También puede cambiar el diámetro de las heces.

Para tener este síntoma en cuenta debemos notar este cambio durante varios días seguidos, sin notar mejoría.

  • La sensación de tener una necesidad de defecar que no desaparece después de haberlo hecho.
  • Sangrado en la zona del recto o en las heces (suelen verse oscurecidas, casi negras). Este síntoma, con el tiempo, puede provocar anemia, la cual también puede ser un indicador que se debe tener en cuenta.
  • Dolor en la zona abdominal en forma de cólicos.
  • Debilidad y agotamiento sin que se deba a ningún esfuerzo concreto.
  • Pérdida de peso sin motivo aparente.
  • Antecedentes personales o familiares.
Síntomas

¿Qué debemos hacer?

Antes de alarmarnos debemos tener en cuenta que todos estos síntomas también pueden deberse a otras cuestiones de salud menos importantes, por lo que es fundamental acudir al médico lo antes posible, pero sin sentirnos angustiados.

También deberemos prestar más atención a cualquier trastorno intestinal si tenemos familiares que hayan sufrido cáncer colorrectal, o bien nosotros ya hemos sufrido algún tipo de cáncer con anterioridad.

Alimentación preventiva

Podemos seguir algunos consejos sencillos que nos ayudarán a reducir el riesgo de sufrir cáncer colorrectal y muchas otras enfermedades, ya que un intestino que no funciona de manera correcta siempre va a terminar causándonos enfermedades crónicas o degenerativas.

La fibra es imprescindible para prevenir problemas intestinales. Hace unas décadas son alimentos se comían sin refinar y, aunque eran considerados como productos pobres o humildes, la realidad es que eran mucho más sanos que los procesados.

La fibra es la encargada de ayudar a limpiar el intestino para evitar que se acumulen depósitos de toxinas y que, con posterioridad, estos pasen a la sangre. Por este motivo es fundamental aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra:

  • Frutas y verduras: Cuando sean ecológicos los podemos comer con su peladura, que suele ser rica en fibra.
  • Cereales integrales.
  • Legumbres.
  • Frutos secos y semillas.
  • Setas.
  • Algas.
  • Psilio.
  • Espirulina.

También es importante destacar que, si aumentamos el consumo de fibra, también tendremos que beber más agua fuera de las comidas, al menos un litro y medio.

Además, los primeros días podemos notar un poco de estreñimiento, pero esto pasará en cuanto el intestino se acostumbre. Podemos solucionarlo con un enema natural.

Te recomendamos leer: La importancia de los alimentos integrales en nuestra dieta

Alimentación preventiva

Suplementos preventivos

También hay algunos suplementos naturales que reducen el riesgo de padecer cáncer de colon y de recto:

  • Calcio.
  • Vitamina D: Imprescindible para asimilar bien el calcio.
  • Ácido fólico o vitamina B9.
  • Magnesio.
  • Selenio.

Los suplementos deben tomarse siempre bajo supervisión profesional, en especial si padecemos algún problema de salud o tomamos medicación.

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