Cómo detectar si tenemos intolerancia al gluten

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 28 enero, 2019
Elena Martínez Blasco · 12 octubre, 2015 · Última actualización: 28 enero, 2019 28 enero, 2019
Muchos problemas comunes que no relacionamos con nuestra alimentación pueden responder a un grado de intolerancia al gluten, sin llegar a ser alergia y sin presentar síntomas evidentes

Cada vez hay más personas que, sin ser celíacas, tienen cierto grado de intolerancia al gluten. Este problema es difícil de detectar y va perjudicando a nuestro organismo de manera silenciosa y gradual. Además, puede causar problemas de salud que son difíciles de relacionar con el gluten.

En este artículo te damos algunas claves para que puedas detectar si puedes estar sufriendo esta intolerancia. Para ello, te explicamos algunos de sus síntomas más habituales.

¿Qué pasa ahora con el gluten?

¿Por qué se está hablando tanto estos últimos años de lo malo que es el gluten? ¿Es eso cierto?

El gluten es un conjunto de proteínas presentes en algunos cereales, en especial en el trigo. No obstante, también lo encontramos en la cebada, el centeno y la avena, o cualquiera de sus variedades e híbridos, como la espelta o el kamut.

En sí, el gluten es una proteína muy beneficiosa, pero también puede ser algo difícil de digerir. Esto se debe a que nuestro cuerpo no dispone de las enzimas necesarias para digerirlo completamente. Esto hace que queden pequeños trozos en nuestro organismos que pueden provocar indigestión en algunas personas.

Estas personas tienen un grado muy bajo de intolerancia al gluten que no debería causar problemas. Con todo, si continuamos digieriéndolo en grandes cantidades y sufriendo estas indigestiones, nuestro sistema digestivo podría irse debilitando.

Así, con el tiempo, podríamos sufrir cada vez más dificultades para digerir otros alimentos (leche, carne, fritos, etc.) y otros problemas crónicos de salud.

Por lo tanto, el gluten no es perjudicial en sí, excepto para las personas celíacas. No obstante, cada vez son más las personas que no lo digieren de manera correcta, por lo cual deberían eliminarlo de sus dietas o reducir su consumo lo antes posible.

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Pan sin gluten

¿Puedo hacerme pruebas?

Una de las pruebas más claras de intolerancia al gluten son los propios síntomas como diarreas, vómitos o digestiones pesadas. Con todo, estos no son 100 % fiables, ya que pueden coincidir con los síntomas de otros trastornos.

Por eso, si tenemos sospechas, lo mejor es acudir al médico para hacernos las pruebas pertinentes. Existen diversos exámenes para detectar esta intolerancia.

En primer lugar, encontramos la serología. En esta prueba se analizan los anticuerpos relacionados con la intolernacia al gluten.

Después, encontramos las pruebas genéticas en las que se analizan los genes relacionados con este problema. Existen genes solo presentes en celíacos, como DQ2, que se encuentra en el 90 % de los mismos.

Por último, encontramos la biopsia intestinal para analizar el grado de lesión del intestino. En función del nivel de daño es posible determinar si se padece intolerancia al gluten.

Con todo, estas pruebas pueden demorarse en el tiempo y, en algunos países, pueden resultar costosas. Por eso, otra forma de determinar si somos intolerantes al gluten, es eliminarlo completamente de nuestra dieta durante 6 meses. Si en este tiempo notamos mejoría, lo más probable es que lo seamos y, por lo tanto, deberíamos eliminar este alimento de nuestra vida.

Con todo, lo mejor y más fiable siguen siendo las pruebas médicas. Por eso, recomendamos que, si está en nuestra mano hacérnoslas, no lo dudemos.

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Entonces, ¿qué síntomas presenta la intolerancia al gluten?

Trastornos digestivos

El síntoma más evidente, ya que es el primer órgano afectado, son los problemas digestivos. No siempre vamos a sufrirlos justo después de consumir gluten ya que, con el tiempo, el organismo no va a reaccionar de manera inmediata.

No obstante, sí que podemos observar los siguientes síntomas:

  • Nos sentimos hinchados después de comer, aunque no nos hayamos llenado. Nos suele pasar cuando comemos masas, pizzas, pasta, bizcochos, etc., pero también en otros casos.
  • Sufrimos acidez e incluso reflujo.
  • Podemos sufrir estreñimiento a pesar de llevar una buena alimentación.
  • Puede que padezcamos diarreas sin motivo aparente.
Trastornos digestivos

Problemas de piel

Los problemas de piel que sufrimos de manera crónica pueden ser un síntoma de una mala asimilación alimentaria, tanto del gluten como de la lactosa, que son los más habituales, así como de alimentos concretos.

En el caso del gluten, hablamos de dermatitis herpetiforme. Esta se manifiesta a través de erupciones cutáneas, principalmente en las extremidades.

Trastornos menstruales e infertilidad

Infertilidad

Este síntoma no es tan fácil de detectar como los anteriores. Con todo, de acuerdo con numerosos estudios, un porcentaje elevado de personas que padecen infertilidad son celíacas.

Y es que, ¿cuántas mujeres están tratando de quedarse embarazadas y no lo consiguen, a pesar de que las pruebas no demuestran ningún problema orgánico?

En estos casos debemos buscar otras causas y, aunque cueste creerlo, una intolerancia alimentaria sin detectar puede estar disminuyendo los niveles de fertilidad.

También el síndrome del ovario poliquístico puede estar relacionado, en algunos casos, con la intolerancia a este nutriente. Con todo, todavía se necesitan realizar más estudios que permitan comprender la relación.

¿Y tú? ¿Has experimentado alguno de estos síntomas frecuentemente? Si lo has hecho, te animamos a que consultes a tu médico para determinar si se trata de intolerancia al gluten.

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