Cómo disminuir el riesgo de la muerte súbita del lactante

Daniela Castro 8 julio, 2018
El síndrome de muerte súbita del lactante no tiene una causa exacta establecida y sigue representando una incógnita entre los médicos. Sin embargo, algunos cuidados pueden disminuir los riesgos.

El síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL), también llamado “muerte en la cuna”, no es una enfermedad ni una dolencia. Estos términos se emplean cuando un niño menor de un año muere de manera repentina, sin que se pueda establecer una causa exacta.

Para los padres es un tema bastante preocupante, pues hay varios factores que ponen en riesgo al bebé. Además, no hay algún síntoma que pueda alertarlo y ocurre, inclusive, cuando se tienen los mejores cuidados paternos.

En la actualidad sus orígenes siguen siendo una incógnita para la comunidad médica. Sin embargo, se han determinado algunas medidas que podrían ayudar a disminuir el riesgo. A continuación queremos repasar las más importantes para que todos las tengan en cuenta.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la muerte súbita del lactante?

Una combinación de factores ambientales y de sueño elevan las probabilidades de que un bebé pueda sufrir síndrome de la muerte súbita del lactante. Estos posibles detonantes varían según el niño y no están del todo establecidos en cada caso.

A pesar de eso, es importante tener claro cuáles son, ya que algunos se pueden “modificar” a través de cuidados y hábitos saludables. De igual modo, cualquier factor identificable puede servir para darle una atención especial al bebé desde su nacimiento.

Muerte súbita en bebés.

Factores físicos

  • Defectos cerebrales: en una investigación realizada en 2014 con bebés fallecidos por muerte súbita se determinó que “el 40% tenía una anomalía en su cerebro”. Este problema afectaba su hipocampo, área del cerebro que incide en la respiración, frecuencia cardíaca y temperatura corporal.
  • Bajo peso al nacer: el nacimiento prematuro, los partos múltiples y otras causas de bajo peso en el bebé también se asocian con esta condición.
  • Infecciones respiratorias: algunos bebés que murieron por este síndrome habían presentado un resfriado en los días previos. Por eso, ciertas veces se asocia con problemas respiratorios.

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Factores ambientales del sueño

La posición para dormir y los elementos dentro de la cuna se pueden combinar con los problemas físicos del lactante, elevando el riesgo a lo más alto. Así pues, los factores ambientales del sueño que inciden son:

  • Dormir boca abajo o de costado.
  • Dormir sobre una superficie blanda.
  • Compartir la cama.
  • Calor excesivo (demasiado abrigado).

Otras causas relacionadas

Además de los factores mencionados, existen otras posibles causas que elevan el riesgo. Si bien cualquier bebé puede padecer este problema, estar en uno de los siguientes grupos eleva las probabilidades:

  • Sexo: los bebés varones son más propensos.
  • Edad: hay más vulnerabilidad entre el segundo y cuarto mes de vida.
  • Raza: los niños de grupos étnicos diferentes a la raza blanca tienen más riesgo.
  • Antecedentes familiares: si un hermano o primo falleció por la misma causa.
  • Fumador pasivo: cuando el bebé vive con un fumador o está expuesto de algún modo al humo.
  • Edad de la madre: madres menores de 20 años, especialmente las que no reciben cuidados prenatales.

Consejos para reducir el riesgo de la muerte súbita del lactante

Dado que no hay una causa exacta de este extraño síndrome, tampoco hay un modo garantizado para su prevención. No obstante, tanto en el embarazo como en los primeros meses de vida se pueden considerar varios cuidados importantes. ¿Los conoces?

Llevar un control del embarazo

Las mujeres embarazadas que no acuden a los controles prenatales exponen a su bebé a un riesgo más elevado de muerte súbita del lactante. Por lo tanto, la primera medida para prevenirlo será llevar un control médico adecuado, mes a mes.

Realizar ecografías periódicas.

Evitar los malos hábitos

Mantener malos hábitos como fumar, consumir bebidas alcohólicas o usar drogas en el embarazo expone demasiado al bebé. Estos no solo multiplican el riesgo de SMSL, sino que detonan anomalías y afecciones graves.

Favorecer el contacto piel a piel

El método “piel a piel” tras el alumbramiento puede disminuir el estrés del bebé y, a su vez, el riesgo de SMSL. La idea es poner al bebé recién nacido sobre el pecho de la madre, aunque preferiblemente bajo la supervisión de otra persona.

Amamantar al bebé

La lactancia materna es una fuente de defensas para el bebé y tiene que ver mucho con su desarrollo. Además, dar el pecho lo protege contra el síndrome de la muerte súbita del lactante, pues el riesgo se reduce en un 50 y 70%.

Acostar al bebé boca arriba

De acuerdo con estudios actuales, acostar al bebé de lado es cinco veces más seguro que ponerlo boca abajo. No obstante, ponerlo a dormir boca arriba es el doble de seguro y, en consecuencia, mucho más recomendado que en cualquier otra postura.

Por supuesto, la cabeza del bebé debe quedar mirando hacia un lado de manera alternada para evitar peligros por la regurgitación y que no se produzcan deformidades (plagiocefalia).

Evitar elementos innecesarios en la cuna

Aunque los cojines y peluches sirven para decorar la cuna del bebé, es mejor evitarlos. Estos elementos pueden interferir en la respiración del pequeño si, por algún motivo, su cara queda presionada contra ellos. De igual modo se debe usar un colchón firme y evitar los rellenos gruesos y mullidos.

No abrigar en exceso

Mantener la temperatura corporal del bebé también es muy importante. Por ende, no se deben utilizar edredones que lo puedan sofocar. Una buena opción es utilizar una bolsa para dormir o prendas que no requieran mantas adicionales.

Compartir habitación con el recién nacido

Aquí no cabe la discusión si se malcría al bebé o no. Que un recién nacido duerma por fuera de la habitación de sus padres eleva el riesgo de muerte súbita del lactante. Entonces, para mayor seguridad, el bebé debe dormir cerca, por lo menos durante seis meses.

Pareja con su bebé en la cama.

Sin embargo, su lugar de descanso debe ser la cuna, un moisés o cualquier mueble diseñado para lactantes. Las camas de los adultos no son seguras para los pequeños. Existe el riesgo que se sofoque entre los listones de la cabecera o en el espacio entre el colchón y la pared.

De hecho, hay peligro de asfixia si uno de los padres se mueve dormido por accidente y cubre la nariz y boca del bebé.

No fumar cerca del bebé

En los primeros tres meses de vida el tabaco es un enemigo potencial de la salud de los bebés. Debido a las sustancias que contiene, aumenta hasta nueve veces el riesgo de muerte súbita. Estas probabilidades se dan cuando una persona fumadora duerme con el bebé.

De igual manera, hay riesgos si se fuma cerca del menor o en los lugares donde duerme. El humo que despide el cigarrillo es una causa principal de complicaciones respiratorias y bajas defensas en el niño.

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En conclusión

Aunque no hay nada que garantice la prevención del síndrome de la muerte súbita del lactante, es importante considerar algunos cuidados. Además, es primordial que las embarazadas sigan un control médico regular, sobre todo si están en un grupo de riesgo.

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